Nacional

Sospechosos de abigeato denuncian graves torturas

* Dicen que los colgaron con una manila de los genitales

Tania Sirias

Orlando Abel Obando Reyes y Gilber Javier Delgadillo Aguilar, junto a otras tres personas, afirman haber sido torturados por la policía de Nueva Guinea el pasado 15 de enero. Sus familiares confirmaron la denuncia, y dijeron que estos ciudadanos fueron brutalmente golpeados en el pecho, piernas e inclusive en sus genitales por efectivos policiales, a vista y paciencia de miembros del ejército.
Anoche, durante la clausura de la XVI reunión anual de mandos de la Policía Nacional, la primera comisionada Aminta Granera confirmó que, efectivamente, hubo abuso de los oficiales señalados, que todavía se está investigando, y reveló que el informe conclusivo de Asuntos Internos determinó que la denuncia es cierta, por lo que ayer mismo se estaba procediendo a dar de baja a los agentes y oficiales involucrados.
Según el informe del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), las marcas del maltrato eran evidentes aun después de cinco días de incomunicación. Orlando Abel Obando Reyes, Gilber Javier Delgadillo Aguilar, Raúl Terencio Artola Delgadillo, y Felipe Santiago y Martín Antonio Artola Amador, fueron detenidos luego de un operativo antiabigeato de la Policía y el Ejército de la zona.
El equipo del Cenidh verificó en el referido expediente judicial que, según acta de detención elaborada por la Policía Nacional de Nueva Guinea, los acusados fueron detenidos el día 13 de enero del presente año, a las 5:30 horas, versión oficial, desvirtuada por la denuncia de los familiares y detenidos que sostienen que la detención fue el 12 de enero, y que los trasladaron a una casa particular en La Batea.

Los guindaron y golpearon brutalmente
Según el relato de los detenidos, antes de llegar a ese lugar fueron golpeados por los agentes que actuaron en la captura, y señalaron que la oficial Lidia Bermúdez y los policías voluntarios Francisco Palacio y Oscar Antonio Álvarez, los culatearon en el pecho con un fusil AK.
También los esposaron con las manos hacia atrás y con un mecate los guindaron en lugares desolados para que dieran información, y también fueron golpeados con el bastón policial en diversas partes del cuerpo.
El Cenidh verificó que Orlando Obando Reyes presentaba graves lesiones en sus órganos genitales, situación que se atribuye a los maltratos de los policías. Al ser valorado por la doctora María Sevilla Sánchez, del Sistema Nacional Forense, el detenido expresó que fue golpeado con el extremo de una pistola en la región frontal izquierda, le colocaron esposas y fue colgado de un árbol y golpeado con la culata de un rifle en la región anterior del tórax.
Asimismo, relató que luego de ser bajado del árbol, lo colgaron de sus genitales utilizando una manila, al extremo de defecarse durante la tortura, y que los malos tratos le fueron infringidos con el propósito de que aceptara su participación en el delito que le estaban imputando. También se pudo verificar que los otros detenidos presentaban excoriaciones y equimosis en muñeca, brazos y abdomen, provocados por objetos contusos y romos, a pesar de que no se permitió tomar fotografías hasta cinco días después de los hechos.