Nacional

Una reforma tributaria integral y con equidad

* Impacta entrevista de END con representantes de países nórdicos “que nos sacudieron el palo”, según Julio Francisco Báez * Un ejemplo increíble: fritangueras pagan cuota fija de 300 córdobas, mientras Bolsa de Valores transa hasta US0 millones y no aporta ni un centavo * Entre exoneraciones, evasión y contrabando se pierden C$ 16 mil millones de córdobas

El experto en asuntos tributarios, Julio Francisco Báez, propuso ayer gravar con el cincuenta por ciento de Impuestos sobre la Renta (IR) los intereses que generan los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) y también coincidió en la necesidad de llevar a cabo una reforma tributaria integral y con equidad, tal como la sugirieron los países nórdicos, en entrevista con EL NUEVO DIARIO.
Mientras tanto, los diputados de las bancadas mayoritarias se pronunciaron ayer en el Parlamento a favor de la reforma tributaria sugerida por los países nórdicos, aunque en el caso de los liberales constitucionalistas, mostraron ciertas reservas en cuanto a la eliminación de las exoneraciones, de las cuales ellos mismos gozan todos los años.
EL NUEVO DIARIO publicó el lunes una entrevista con los representantes de Suecia, Finlandia y Noruega, quienes están dispuestos a apoyar una reforma tributaria que dé mayor equidad al modelo impositivo nicaragüense.

El cascabel al gato
El doctor Báez coincidió ayer y dijo que “tenemos que terminar con una Bolsa de Valores donde se transan el equivalente al cincuenta por ciento de los ingresos tributarios de Nicaragua”, sin pagar un centavo de impuestos.
“Mientras una fritanga tiene una cuota fija de trescientos córdobas, quinientos millones de dólares que se transan en un período en la Bolsa de Valores pagan cero Impuesto a la Renta”, afirmó. “En Nicaragua está pagando más el que tiene menos y viceversa…, hay que desmantelar las exoneraciones… En este país tienen que acabarse absurdos como que un yate no pague impuestos y que una bicicleta sí los pague”, señaló Báez.
Cuando la embajadora sueca Eva Zetterberg señaló a END que ellos mismos estarían dispuestos a renunciar a sus exoneraciones, “puso en jaque los privilegios y a los privilegiados, se ha sacudido el palo de los privilegios fiscales de Nicaragua”, afirmó el especialista. “Ahora nos queda podar el palo que nos sacudieron, mediante una reforma tributaria integral y equitativa, con efecto redistributivo”, enfatizó.
“Evaluemos las exoneraciones, quiénes son los ganadores y los perdedores para tomar medidas informadas. Las exoneraciones significan el cinco por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua: US0 millones anuales”, puntualizó.
Sin embargo, Báez recalcó que “las reformas tributarias --y esto es dogma-- no se negocian, se planifican desde el gobierno y políticamente se venden a la población, pero si el gobierno no se apoya con los sectores que han puesto el lomo 17 años con los impuestos, no se apoyará nunca con nada”.
Aseguró que “el Fondo Monetario Internacional (FMI) va a aplaudir al gobierno si se faja y se amarra los pantalones”.
Báez indicó que en exoneraciones, contrabando y evasión fiscal se pierde el 13.5 por ciento del PIB, equivalente al triple de la cooperación externa, que es de C,000 millones. “Aquí se está destapando la olla tributaria y esto puede ser un buen sopón para el pueblo”, apuntó.

Absurdos
Es absurdo, continuó, que los contribuyentes nórdicos, suecos, finlandeses y del resto del mundo, financien estos C,000 millones del déficit presupuestario, “mientras aquí algunos contribuyentes locales se están dando la gran vida”.
“Un gobierno que posterga una reforma tributaria es un gobierno que posterga su agonía”, dijo Báez, instando a una reforma nacionalista, diferente y novedosa, “que conquiste la conciencia nacional”.
El aporte de los nórdicos, puntualizó Báez, fue en el espíritu de Olof Palme, con “la autoridad moral del que ayuda sin condicionamientos, sin atropellos, sin injerencismos ni amenazas”, y constituye “una cooperación propositiva”.
Finalmente, indicó que el gobierno tiene que hacer saltar las recaudaciones del 16.5 al 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para “atender el gasto social”, el cual no se resolverá “con retórica” ni tampoco lo resolverá Venezuela.

La reacción de los diputados
Por su parte, el liberal Wilfredo Navarro expresó ayer que su bancada es de la idea de ir reduciendo gradualmente las exoneraciones. “No sé si esos diplomáticos están claros de las clasificaciones de las exoneraciones con las que se benefician organismos que garantizan la institucionalidad, medios de comunicación, cooperativas, organismos internacionales y las mismas embajadas”, afirmó.
Agregó que estaría de acuerdo con el planteamiento de los diplomáticos, siempre que no sea tajante y esté “en función del desarrollo y el avance del país”. Dijo que no es posible “cercenar” exoneraciones necesarias a instituciones como el Ejército, los Bomberos, la Policía, Transporte y los medios de comunicación.
“Yo no sé si ellos saben que se tendrían que ir todo este tipo de exoneraciones, incluyendo a los ONG, que los mismos nórdicos han defendido en el pasado porque son sus patrocinadores, mientras a nosotros nos han dicho que estamos atacando a la sociedad civil”, mencionó Navarro.
El vicepresidente del PLC se pronunció a favor de que se incremente la capacidad de recaudación de la Dirección General de Ingresos (DGI), a fin de de perseguir a los evasores de impuestos y ampliar la base de contribuyentes, pues hay muchos empresarios que no pagan impuestos, otros ejecutan simulaciones o poseen doble contabilidad.
Por su parte, el diputado sandinista José Figueroa, se mostró anuente a que se revisen las exoneraciones así como las políticas tributarias que permitan reducir la evasión fiscal. “Creo que desde el punto de vista conceptual es una buena sugerencia a tener en cuenta, recordemos que en Nicaragua no sólo hay un problema de redistribución del ingreso, sino también de las políticas hacia muchos sectores en cuanto a las exoneraciones fiscales o la evasión fiscal”, dijo Figueroa.
Propuso, además, una revisión de las políticas impositivas y las exoneraciones “para que no sirvan para drenar recursos que pudiesen ser utilizados para programas sociales”.
“Estas exoneraciones significan recursos que se dejan de percibir y que pudiesen utilizarse para comprar medicamentos, para programas contra la pobreza y construir aulas; lo mismo hay que revisar la evasión fiscal porque esos son impuestos que se dejan de percibir y se pueden canalizar hacia programas de carácter social”, expresó Figueroa.

Cosep ambivalente
Por su lado, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Erwin Krüger, afirmó que están de acuerdo “en ampliar la base tributaria” para incorporar a quienes hoy en día no tributan.
Krüger coincidió en la necesidad de comenzar a eliminar las exenciones tributarias, tal como lo han discutido en el Cosep, siempre y cuando no se contravengan los acuerdos con el FMI.
“La empresa privada debe ser fiscalmente responsable, paga impuestos puntualmente aunque para invertir, que es lo que genera crecimiento, pues hay que crear ahorro, es decir, hay que reducir”, afirmó Krüger.

“Revisar todas las exoneraciones”
Matilde Córdoba
Según la Directora del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social (Conpes), Violeta Granera, se deben revisar las exoneraciones, “inclusive las de las organizaciones de la sociedad civil”, además de algunos privilegios de los poderes del Estado que “son inaceptables en las condiciones en las que está el país”.
A juicio de Granera, la propuesta de los embajadores de Finlandia, Noruega y Suecia, de reducir las exoneraciones para que se incrementen los ingresos y que las personas que tienen más paguen más, ha sido parte de la temática sobre reforma fiscal expuesta en el documento “Acción Ciudadana”, elaborada por el Conpes.
“La sociedad civil, representada por aproximadamente dos mil organizaciones, acordó que hay que hacer una revisión a la ley fiscal, para hacerla más progresiva y lograr el principio de equidad”, expresó Granera.
La Ley 453, Ley de Equidad Fiscal, publicada en La Gaceta del seis de mayo de 2003, establece en el artículo diez quiénes están exentos de Impuesto sobre la Renta (IR), además de algunas instituciones de beneficiencia, el Estado y los partidos políticos. También están exentas representaciones diplomáticas, misiones y organismos internacionales, las iglesias, denominaciones, confesiones y fundaciones religiosas que tengan personalidad jurídica y los representantes, funcionarios o empleados de organismos o instituciones internacionales, entre otros.