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En el fin de nuestra cadena del fuego


Edwin Sánchez

El Abuelo es un lugar que no aparece en el mapa de Nicaragua. Desconocido por el resto del mundo, la gente de Cárdenas lo muestra como uno de esos lugares para viajar: en sus terrenos brotan fuentes de aguas termales. Hay bosque, tranquilidad, una costa donde se puede disfrutar el Sur del Cocibolca, y hasta cuevas casi a la orilla de la playa.
Además del brote térmico, El Abuelo es un lugar que demuestra una vez más todo el desperdiciado potencial turístico del país. No hay un ferry que integre el sitio al país.
En panga se llega de Cárdenas en dos horas y 40 minutos, y a excepción de los lugareños, son pocos los que saben que ahí se encuentra una fuente de agua caliente.
Casi a la orilla de la costa se levanta una montaña, algo inusual en la topografía de Rivas, un estrecho y llano departamento que separa el Cocibolca del Océano Pacífico. Aquí la formación morfológica es distinta de lo que los especialistas denominan la Depresión del Pacífico, que es precisamente donde se localiza la cadena volcánica desde Cosigüina hasta el Maderas, pasando por el Momotombo y el Santiago.
Cuando llegamos a El Abuelo, nos sorprendió observar que de una roca fluía agua, quizás a una temperatura de 35 grados. Se sentía cierto olor a azufre, y, de hecho, en la composición de la masa rocosa ese elemento le daba un color como de lama seca que alguna vez dibujaron las aguas en piedra viva.
La fuente
Para el director del Centro de Investigaciones Geocientíficas, Cigeo, de la UNAN-Managua, Dionisio Rodríguez, esta emanación que forma ahora una pocita y después se infiltra en la arena costera, es una fuente termal.
“Es el efecto de una manifestación hidrotermal, porque la roca se ve con sus colores característicos: verde, blancuzco, amarillento, rojizo. Son colores típicos cuando la roca está impregnada por fluidos termales que vienen de la profundidad de la corteza. Afloran desde la roca”.
La fuente de calor es desde abajo, señala, pero el agua que se infiltra en la roca, se calienta como efecto de la generación termal. Quiere decir que hay un origen térmico en profundidad como el motor que da el calor necesario para que el agua fluya caliente.
Entre los minerales que se miran a simple vista se ve el azufre, de un aspecto verde amarillento. “Es la descomposición de la roca en el mineral del azufre por efecto de esa fuente termal que está en profundidad y el agua que sale caliente”.
Roca en descomposición
Los expertos como William Martínez, doctor en geología, diagnostican como el médico al paciente, lo que exhibe una roca afectada por estas filtraciones: “Ha perdido la roca original su textura. Por la anomalía térmica la roca original se ha vuelto un caolín, un tipo de arcilla que es pegajosa al tacto de la lengua. Es una roca en descomposición”.
El caolín sirve de materia prima para pintura, pastas dentales y otros productos. Además, en cerámica para los artesanos, expone el ingeniero y geólogo Rodríguez.
¿Qué aprovechamiento pueden tener para los seres humanos estas fuentes termales?
La posibilidad de desarrollo para efectos turísticos, fuentes de baño como Spa, o acondicionarlo para recreación. Y si se hace el análisis pertinente puede ser más para tratamientos curativos. La gente lo usa para enfermedades de la piel.
¿Será de utilidad así como está?
Es indicativo de que hay una fuente de calor. Debe hacerse una exploración en el área y con mucha seguridad, porque las condiciones geológicas son propicias para hallar otra fuente cercana. Se ve en la roca mucha impregnación hidrotermal, no sólo en este lugar sino en otras áreas. Puede indicarse que no es una fuente pequeña, puede ser más grande. Hay que hacer un estudio para determinar la extensión y ver el potencial que tiene.
William Martínez expuso: “El hecho de que esta fuente sea pequeña no quiere decir que no tengamos en profundidad un verdadero sistema geotérmico, por tanto podía ser un área propicia para energía geotérmica, si la exploración y las condiciones en profundidad así lo indica”.
El Abuelo se localiza en la misma franja costera de Colón. Ambos son fronterizos con la nación tica. Cuando bajamos de la panga facilitada por el alcalde de Cárdenas, Álvaro Martínez, y conducida hábilmente por don Álvaro Hernández Salazar, nosotros notamos la arena “de siempre”, sólo que algo blanca y negra en ciertos tramos.
El geólogo William Martínez notó la presencia de bastantes piritas o sulfuros primarios, que son indicativos de zonas mineralizadas. La pirita es mineral amarillo brillante.
El profano puede advertirla como un puñado de estrellas tendidas en la arena, siendo parte de la misma. Notará, además, el brillo del cuarzo. Si la arena es negra, usted estará ante la presencia de minerales ferromagnesianos, que son minerales primarios: silicatos, de hierro y magnesio.
La arena que usted aprecia en cualquier playa se produce cuando el agua pega y va desbaratando a punta de siglos a las rocas.

En La Cueva
Hay caprichosas formaciones pétreas en el área. Una de ellas es la cueva, donde una enorme peña parece suspendida en el aire. William Martínez explica su formación porque aquí confluyen dos sistemas de fracturas. Una Noreste y otra Noroeste. Con la acción del tiempo se van derrumbando y se forma la caverna. Se forma un techo y un piso.
Toda el área pertenece a la Cuenca del Caribe. Y su clima es monzónico tropical, los bosques son medio o altos subperennifolios de zonas moderadamente cálidas y de semihúmedas a húmedas, de acuerdo con el Atlas Escolar del Ineter II Edición 1995.

En el límite de dos sistemas
El departamento de Rivas es un magnífico campo para la investigación geológica. Llano en su mayor parte, azotado por los vientos, junto a Chontales y Ometepe, pueden generar nada menos que 200 MW de energía eólica. Pero, además, sitios como El Abuelo podrían ofrecer buenas noticias para los inversionistas.
“Estamos en el límite de dos sistemas de terrenos, donde concluye uno que pertenece a lo que denominamos Depresión de Nicaragua, y se inicia un sistema de terrenos más antiguos. Por tanto, la Depresión aportaría estos minerales oscuros y el otro los minerales claros”, dice William Martínez al explicar el tipo de arena lacustre en el Sur Oeste del Cocibolca.
El sistema reciente es el volcanismo propio, un millón de años al presente. El otro más antiguo, no podemos precisar su edad, pero sería de más de un millón hasta siete millones de años, expresó.
El Abuelo se ubica entre los 87.4 Longitud Este y los 12, 30.2 Latitud Norte, según marca el SPG (Sistema de Posicionamiento Global). Y su altitud es de 24 metros sobre el nivel del mar. Para ilustración, el Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua, fue construido a 43 metros sobre el nivel del mar.
El ingeniero Dionisio Rodríguez destacó que el termal está en dirección a la alineación de la cadena volcánica. “Puede ser que esté influenciado por el sistema de la cadena volcánica nicaragüense”. Y en el terreno se aprecian los últimos tres volcanes: el Madera, el Concepción y más atrás el Mombacho. Es decir, el fin de nuestra Cadena de Fuego.