Nacional

El trovador nica se abre paso con nuestro son en EU


Su batalla, que no es con balas ni cañones teledirigidos, es tan heroica como la de cualquier soldado que defiende la soberanía de su país: Sergio Tapia ocupa todo su talento musical para que los nicaragüenses residentes en el exterior no terminen vencidos por los patrones culturales extraños.
Música nacional. Rasgueo de guitarra. Temas propios que ensalzan su país. Si Sergio es devoto de San Sebastián, también lo es de la Trinidad Laica del Son Nica: Camilo Zapata, Edwin Krügger y Víctor M. Leiva.
Él entiende bien su misión: recordar a los nicaragüenses que viven en Estados Unidos sus raíces culturales. Y son precisamente los sones del folclor nicaragüense los que constituyen el órgano vital que ha dado vida y éxito a la carrera artística de este cantautor, en cuyas venas circula el talento heredado de su padre, don Arturo Tapia Román, quien es recordado por haber dirigido la famosa orquesta Jazz Carazo.
Nacido en la ciudad de Diriamba, Sergio no escapó al llamado del arte, mundo en el que incursionó a los 12 años, cuando se unió a otros niños precoces e integró el grupo musical “Quinteto Diriangén”, donde tocaba las maracas y cantaba.
Su otra gran pasión
Como buen diriambino, Sergio Tapia era amante del fútbol y un jugador talentoso, por lo que fue miembro de varios equipos de Primera División; además, era una de las grandes promesas para llegar a formar parte del histórico club Diriangén, con el que jugó de forma esporádica.
Sus méritos en este campo llegan a tal grado que fue incluido en la recién publicada obra Glorias y Leyendas de la Cuna del Fútbol, del doctor Edmundo Quintanilla, en la que figuran los mejores futbolistas de la historia de este deporte en Diriamba.
No obstante, su ascenso en el mundo del soccer se vio frenado cuando, impulsado por la necesidad de buscar mejores horizontes, abandonó el terruño y emigró a los Estados Unidos de Norteamérica.
Una nueva vida
Lejos de los suyos, la ardua lucha por salir adelante había iniciado. Tapia trabajaba fuertemente y asistía a la Preparatoria, pues continuar sus estudios era una de sus prioridades. Sin embargo, estas responsabilidades no lo apartaron de su verdadera vocación: la música, ya que durante las noches recibía clases de canto, las que le sirvieron para preparar su participación en un programa patrocinado por una famosa marca de sodas.
Las puertas del estrellato comenzaron a abrirse en el monstruo del Norte para un pobre joven que cantaba con amor al país que había dejado atrás.
Cantar en un mundo ajeno
¿Qué recuerdos tiene de los inicios de su carrera?
Bueno, todo principio es duro, pero el mío fue durísimo, ya que me encontraba en una tierra ajena y añoraba mucho a mis amigos. Cuando me inicié a cantar sentía que me echaban como gallo en las serenatas, y en las fiestas particulares esperaba ver por lo menos una cara conocida, pero qué va, todo era extraño para mí.
Salía a los escenarios con aquel temor de que podía ofender a alguien, porque estaba con gente de otra cultura y mis modismos, expresiones o palabras, podían tener otros significados para los que me rodeaban.
En los conciertos me ponía tan nervioso que no sabía qué hacía más ruido, si las maracas de la orquesta o las llaves que sonaban en mi pantalón cuando me temblaban las piernas.
¿Por qué eligió incursionar en el género folclórico?
Yo siempre admiré la labor de los pioneros de la música folclórica nica, a don Camilo Zapata, Erving Krügger y don Víctor M. Leiva, entre otros.
Ellos siempre fueron una fuente de inspiración, por lo que decidí continuar su legado y cantar para todos aquellos nicas que, al igual que yo, extrañaban su patria. Además, es reconfortante saber que esas melodías características de tu tierra están siendo conocidas por gente de otros países, quienes le van tomando cariño y aprenden a respetarlas.
El bautizo
El ir de ciudad en ciudad entonando temas en honor a su patria, cuyas letras eran acompañadas con el rítmico son de las marimbas o con la estruendosa y jocosa música de “chicheros”, hizo que el diriambino se ganara el mote de “El Trovador Nica”, con el que es conocido en el mundo artístico de la comunidad nicaragüense radicada en Estados Unidos.
Tapia reconoce que uno de los principales propósitos de sus temas musicales es recordarle a los nicaragüenses que viven en Estados Unidos sus raíces culturales, “para evitar que cambien el son de “chicheros” por mariachis o la marimba por el “rap”, ya que se mezclan mucho con comunidades que promueven sus costumbres y tienden a influenciarlos, y aunque la mezcla cultural no se puede evitar, mi música contribuye a que los nicas también nos hagamos notar en este aspecto”.
“El Trovador Nica” es el más destacado artista pinolero que ha dado a conocer nuestra música en los principales estados de la Unión Americana, entre ellos Washington, Florida y Los Ángeles. En suelo estadounidense ha cosechado tanta fama que ha sido entrevistado por las principales cadenas de televisión hispana, sobresaliendo un reportaje especial que le realizó Univisión.
Asimismo, ha sido condecorado por las principales asociaciones de artistas latinos radicados en EU.
Profeta en su tierra
El cantautor dice que una de las grandes satisfacciones de su carrera es ver la acogida que el pueblo diriambino le da cada vez que llega a presentar sus trabajos, ya que “no hay nada más hermoso que ver que a tu gente le gusta lo que hacés y premia tu esfuerzo con cada aplauso y ovación. Y no sólo Diriamba me apoya, sino que también he sido bien recibido en muchas ciudades del país”.
Ese apoyo y reconocimiento a su labor como impulsor de nuestros sones folclóricos en el exterior se ha manifestado en las placas y títulos otorgados por diversas instituciones del arte nicaragüense, así como las tres veces que ha sido declarado “Hijo Dilecto de Diriamba”, y los innumerables estímulos entregados por las alcaldías de otros municipios, siendo el más reciente el título de “Huésped de Honor de Jinotepe”, otorgado por Álvaro Portocarrero, Alcalde de esa ciudad, el 29 de enero del corriente.
Sin lugar a dudas, dentro de su vasta producción, el tema “El Indio Caraceño”, compuesto en 1990, ocupa un lugar trascendental, puesto que es la “Nicaragua, Nicaragüita” de los caraceños. Es una especie de himno cuyas notas hinchan el corazón de cualquier habitante de esta zona, en especial de los diriambinos, cuyas fiestas patronales son el eje semántico en torno al cual gira el contenido de la canción.
“Posee calidad rítmica de son nica y arreglos sabrosos”, manifestó en una ocasión el maestro de la danza folclórica Ronald Abud Vivas, al referirse a este tema que incorporó en su espectáculo.
Su fe por San Sebastián
Sergio Tapia se confiesa ferviente devoto del patrono de su ciudad natal, San Sebastián, al que considera un santo milagroso. Asimismo, reconoce admirar la forma en que San Sebastián amó la religión católica, puesto que fue capaz de dar su vida con tal de pregonar la doctrina de Jesucristo, “morir martirizado por amor a los ideales es un gesto que sólo connota valentía, y es precisamente ese valor el que me inspira admiración por ese hombre rebelde que enfrentó a todo un imperio con tal de defender la fe”.
“Cuando vi la entrada del santo a la iglesia me emocioné, y ni siquiera podía hablar, porque es increíble ver la cantidad de personas que con amor y fe pagan promesas al santo por favores recibidos”, manifestó refiriéndose a la procesión realizada el 20 de enero.
Su fervor llega al grado de que anualmente visita su patria durante el mes de enero, con el fin de participar en los actos religiosos que se realizan durante las fiestas patronales de Diriamba, cuando exhibe su talento, para deleite de los asistentes a las noches culturales organizadas por la alcaldía de la localidad.

Discos y exploración de otros géneros
“El Trovador Nica” está trabajando en su próxima producción discográfica, de la que ya ha grabado cuatro temas, y espera venir a promocionar en nuestro país en marzo próximo.
“El disco llevará por nombre ‘Con amor y picardía’, y tendrá canciones de diversos géneros, como bachata, son bambuco, balada, punta y palo de mayo. Quienes adquieran este trabajo podrán disfrutar de todos estos ritmos alegres”.
Sergio Tapia tiene la ilusión de regresar definitivamente a Nicaragua y crear una fundación de artistas que se dedique a llevar alegría, entretenimiento y cultura a los diversos departamentos del país.

“El retorno” y sus perspectivas
El 18 de enero, la tarima cultural del parque de Diriamba se convirtió en el escenario en el que Sergio Tapia realizó la presentación oficial del tema “El retorno”, corrido que escribió con motivo del triunfo electoral del Frente Sandinista, y en el que utiliza los operadores semánticos de trabajo, amor, paz y reconciliación, propios de la campaña de “Unida, Nicaragua Triunfa.”
¿Qué lo motivó a escribir “El retorno”?
Bueno, lo que pasa es que me contagié del entusiasmo con el que el pueblo nicaragüense estaba viviendo la contienda electoral, ya que realmente era una gran fiesta. Me entusiasmé al escuchar tantas promesas de los candidatos, en este caso del ahora presidente Daniel Ortega, que estaba ofreciendo muchas cosas buenas, positivas, las que se escucharon también en el exterior. Por eso me animé a escribir esta canción, en la que hago mención de la reconciliación, del trabajo, y, sobre todo, de Dios, que es el que nos guía en la vida.
¿Es usted de ideología sandinista?
Yo soy, bueno, el artista no puede ni debe tener bandera política en ninguna causa que sea, pero sí me inclino bastante a las líneas del sandinismo, porque yo sé que es la causa del pueblo, y la causa del pueblo es mi verdadera bandera.
Sí tengo un corazón bastante revolucionario, porque yo soy de pueblo, soy campechano, y sé que quizás esta asociación política es la única que vela por los intereses de los campesinos.
¿En qué momento escribe la canción, antes o después de conocer los resultados electorales?
Sinceramente, te digo que la canción la compuse antes de las elecciones, porque tenía un presentimiento de que el Frente iba a ganar. No sólo me dejé guiar por las encuestas, sino que yo hice como una balanza y miraba que los otros candidatos no ofrecían cosas concretas y que pudieran convencer al pueblo. Además, el pueblo se cansa y ya eran 16 años de estar con gobiernos de derecha que no habían hecho nada por ellos.
¿Qué expectativas tiene de lo que pueda hacer el nuevo gobierno en el campo cultural?
Sólo puedo esperar que la cultura florezca, porque fue una característica del Frente apoyar el desarrollo de los artistas, además, doña Rosario Murillo es una embajadora del arte, puesto que ella conoce la realidad de quienes cultivan el talento, pues ella es una gran poetisa e intelectual.