Nacional

Acoso sexual afecta a todas las mujeres


Luis Galeano

El acoso sexual contra las mujeres es un mal que se presenta en todos lo niveles de la sociedad y que cada vez se vuelve más frecuente. Los acosadores están en los centros de trabajo, las casas y hasta en las escuelas, de acuerdo con un reporte de la Comisaría de la Mujer.
EL NUEVO DIARIO publicó ayer la historia de “Mayra” una joven ex trabajadora del Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav) que fue acosada vía correo electrónico desde la dirección del auditor interno de esa entidad Julio Coronado Bejarano, quien fue denunciado en la Contraloría por el titular de esa entidad, Norwin Estrada.
Durante el primer semestre de 2006, la Comisaría de la Mujer había recibido 135 denuncias de acoso sexual de parte de algunas mujeres que se atrevieron a señalar a sus agresores, o de madres de familia que rompieron el silencio en contra de los verdugos de sus hijas.
El informe señala que del total de mujeres que se presentaron a denunciar a hombres por acoso sexual, 10 eran menores de 13 años, 15 oscilaban entre 13 y 14 años, 33 de las denunciantes tenían edades de entre 15 y 17 años, 35 tenían entre 18 y 25 años; 31 de 26 a 45 años, y 11 de 45 años en adelante.
De las 135, cinco eran analfabetas, 64 eran de primaria, 53 de secundaria, una universitaria y 12 eran profesionales o técnicas.
El 100% de las mujeres han sido acosadas
La responsable de desarrollo organizacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia, Rosa María Mendoza, indicó que aunque el 100 por ciento de las mujeres ha sido víctima del algún tipo de acoso sexual de parte de algún hombre, muchas guardan silencio, porque cuando reclaman se les califica de “exageradas”.
“Estamos ante una situación en la cual las autoridades tienen que poner atención, porque existe la tendencia a ver con displicencia estos delitos”, dijo Mendoza.
Indicó que el acoso se da en todas partes, por ejemplo, en la calle cuando pasa una joven bonita y hermosa, comienzan todos los hombres que están por donde ella camina, y le dicen “cosita rica”. “Eso lo mira la gente de lo más normal, cuando no es así, porque se trata de un extraño que se te acerca demasiado y no respeta tu espacio vital”, dijo.
Hay que reflexionar y castigar
En ese sentido señaló que lo que hay que hacer es una reflexión importante, seria y profunda en la sociedad, sobre el respeto a la persona, y en este caso a la mujer como sujeto de derecho, y eso incluye integridad física, mental y su espacio vital, que es el mínimo para que una persona se sienta en armonía.
“En los buses sucede que hay hombres que se restriegan el cuerpo contra el de uno sólo para tener más acercamiento, y eso es un abuso al espacio vital, y todo el mundo lo ve normal por el modelo patriarcal que se ha impuesto en la sociedad”, dijo Mendoza.
Señaló que en el caso de “Mayra”, en el Fomav se observa cómo hay personas que utilizan la tecnología para agredir y abusar de las personas que quieran o se les antoje, y que en este caso las autoridades deben tomar medidas que coadyuven a que situaciones como las del caso planteado en la edición de ayer no se repitan.