Nacional

Vivanderas protestan en Alcaldía por desalojos

* Ocupan las bahías, y esto se convierte en un problema vial, dice el delegado del Distrito III * Alcalde pondera que el problema debe analizarse entre la necesidad de sobrevivencia de vendedoras y los obstáculos a la circulación, pero no resolverse de manera “primitiva”

Valeria Imhof

Vendedores ambulantes protestaron ayer durante la sesión del Concejo por la decisión de la Alcaldía de Managua de mandar a desalojarlos bajo el argumento de que están obstruyendo la vía pública.
Los vendedores, quienes ofrecen productos en el sector de El Zumen y el Siete Sur, se quejaron por la medida ante el alcalde Dionisio Marenco, e increparon al vicealcalde Alexis Argüello cuando intentó dialogar con ellos.
Marvin Marenco, dirigente de la Confederación de Trabajadores por cuenta propia, calificó de “arbitraria y violenta” la medida, y señaló que desde noviembre le plantearon a la Alcaldía 17 puntos para ordenar el sector, pero la respuesta fue el desalojo.
“Estas personas han tenido que recurrir a esa forma de trabajo, y ahora les quieren quitar la última oportunidad que han encontrado para sobrevivir, como es vender en las calles”, declaró Marenco, quien agregó que son ocho mil las personas afectadas.
A Rosario del Carmen Salgado Aguilar la carta de notificación le llegó el pasado 9 de febrero; en la misma el director de urbanismo del Distrito 3 de la Alcaldía, le comunica que “debe retirarse de inmediato (…) y de no acatar (dicha resolución) procederemos al retiro del material con el cual tiene obstruida la vía”. Doña Rosario vende golosinas y café contiguo a la Iglesia Catedral de su Gloria, en el Siete Sur, desde hace 30 años.
“Es la única manera que tenemos para sobrevivir, los gobiernos no le garantizan trabajo a nadie y no es justo lo que están haciendo” indicó molesta doña Rosario.
Alcalde descalifica medida de delegado
El alcalde Dionisio Marenco y el delegado del Distrito III de la Alcaldía de Managua, Primitivo Rodríguez, entraron ayer en contradicciones, ya que mientras éste defendió a capa y espada la medida, Marenco anunció que la iba a declarar inválida.
“Las paradas de buses se han convertido en un peligro para Managua y lo que estamos haciendo es ordenarlos y para eso tenemos que notificarlos”, argumentó Rodríguez.
Dijo que estos comerciantes han ido invadiendo los andenes y las bahías creando inseguridad peatonal y vial. “Se han creado una serie de negocios que ya se metieron totalmente al área de circulación, y aquí por esos 30 compañeros que están trabajando en esos puntos críticos se está afectando a más de 50 mil personas que pasan por el sector”, subrayó.
Marenco respondió que este problema “no tiene arreglo”, y lo atribuyó a la pobreza y el desempleo en el país. “No sé qué voy a hacer, si lo supiera me llevaría el Premio Nobel de Economía y de la Paz”, contestó, al ser consultado sobre las medidas que tomaría al respecto.
Dijo que los delegados “actuaron mal” al hacer las notificaciones de desalojo sin su autorización. . “Nosotros no estamos en plan de desalojar a nadie, y vamos a invalidar esas notificaciones, porque, en todo caso, si hay un problema vial o de seguridad, tendrá que intervenir la Policía”, afirmó.
No sólo pobres
Rodríguez dijo que las bahías, además, han sido invadidas por bares, cantinas, tragamonedas que no pertenecen a “gente pobrecita”. “Lo que pasa es que utilizan a estas personas para justificar invasiones de vías que se han tomado poco a poco usurpando derechos municipales”, expresó.
Señaló que muchos de estos vendedores hasta han instalado urinarios detrás de las bancas ocasionando problemas de sanidad, contaminación e inseguridad ciudadana, como asaltos a los ciudadanos cuando se suben a los buses. “Las bahías se han convertido en pequeños mercados, y lo que estamos es defendiendo el derecho ciudadano a la libre circulación”, dijo el delegado del Distrito III.