Nacional

Muere Amanda Aguilar, la Mujer del Cua


Edwin Sánchez

Petrona Hernández, la emblemática Amanda Aguilar de las Mujeres del Cua, falleció este miércoles en el Hospital Militar de Managua a los 116 años. “Si no ha sido por EL NUEVO DIARIO que sacó la noticia de cómo estaba tan mal de salud, no la hubieran traído a Managua”, dijeron allegados a la dama, que junto a su familia apoyó a las columnas guerrilleras del Frente Sandinista desde los años 60, hasta su triunfo en 1979.
Fue Francisco Mendoza, nuestro corresponsal en Matagalpa, quien dio la voz de alerta al visitarla en su lecho de enferma. Los artistas, al leer la noticia en END, inmediatamente organizaron un programa para ayudar a la anciana.
Benigna Mendiola, “La Venancia” de Luis Enrique Mejía, fue la que organizó junto a su esposo, el héroe Bernandino Díaz Ochoa, a las Mujeres del Cua, en El Bijagüe, integrándola a los sindicatos. Al hablar con END, le vienen esos recuerdos de la montaña y exalta el valor de todas estas mujeres, con Amanda Aguilar a la cabeza: dignidad, coraje, renuncia a lo propio y hasta a la vida, para proteger la vida de los guerrilleros alzados en armas contra la dinastía de los Somoza.
A las mujeres del Cua las conozco desde hace tiempo, a comienzos de los 60, dijo Benigna. “En 1962 organizamos los sindicatos. Todos sus hijos, de la Amanda, fueron organizados en El Bijagüe Norte. De ahí pasan a formar parte del FSLN y se integran a las columnas guerrilleras”. La Petrona fue la madre del miembro de la primera Dirección Nacional del FSLN, Jacinto Hernández.
Recuerda que en ese proceso de formación sindical “ahí estaba la viejita, sólo que un poco más joven”.
La Amanda Aguilar, junto con sus sobrinas “la Laurelia, la Emelina, la Martina, la Cándida, y la Julia, son las Mujeres del Cua”, señala Benigna. Estaba, además, la Angelina, su nuera, esposa de Jacinto Hernández. Él era suplente de la Dirección Nacional en 1962, cuando formaron la primera DN, en Patuca. “Nosotros estábamos organizados ya de antes”.
Ahora que me toca hablar de ella, diré que poco antes que descubrieran el campamento grande de los guerrilleros, en Zinica --todavía no había ocurrido el episodio de Pancasán--, sacaron a una parte de muchachos para emboscar a la Guardia. Estas mujeres bajaron por Yaoska, El Pájaro, La Lana, El Bote. Bajando el río La Lana, las agarra la guardia a las mujeres que huían.
Ellas iban con tres muchachos. Los otros se habían ido tomando otro rumbo. Las capturan y las llevan al Cua, rememora Benigna. Por eso les dicen “Las mujeres del Cua”. Estuvieron seis meses presas y fueron torturadas. A la viejita, doña María, de 120 años, mamá de Amanda, era la abuela de toda esa gente de los Hernández.
“A doña Petrona la golpearon, y no quiso decir nunca nada. Cuando insistían, daba otra dirección, pero nunca, como las otras mujeres, dijeron nada. A la muchacha la violaron y los niños los dieron a los jueces de Mesta”.
Cuando les dieron la libertad a ellas, las mandaron a El Carmen. Ahí nadie les quería dar posada. Benigna entonces las llevó donde la familia Torres. “Todo mundo tenía miedo, porque decían que eran guerrilleras. No era cualquiera el que tomaba a estas mujeres. Ahí murió la mamá de Amanda, doña María, pero le decían María Venancia”.
Sus hijos y uno de la DN
Los hijos de la Amanda Aguilar eran tres: Pablito --el único que le sobrevive--, Efigenio (Jacinto Hernández, primer campesino que llegó a ser suplente de la Dirección Nacional), y el cabo Luis. Ella apoyaba a sus hijos, pero no costó mucho integrarla a los sindicatos. Ella los aconsejaba, “que cuidado, que era peligroso”. “Era muy pegada con ellos”, dice Benigna.
La historia de Amanda Aguilar cruza casi toda la historia más importante del FSLN, hasta antes del 19 de julio de 1979, aunque no aparezca en los libros de la organización, sin embargo, bastó un solo poema de Ernesto Cardenal y una composición de Carlos Mejía Godoy para que entrara de pie en la historia de Nicaragua.
Protegió a Carlos Fonseca, cuidó, además, de Víctor Manuel Tirado López, Henry Ruiz, Edén Pastora, Germán Pomares y Carlos Agüero Echeverría, prácticamente los hombres que llegaron a ser el indiscutible símbolo de la lucha guerrillera sandinista.
Prácticamente, sin las Mujeres del Cua no se puede hablar de la guerra de guerrillas. Ellas fueron baluarte de las columnas guerrilleras. “Ese poco de mujeres”, como dice Benigna, les pasaban información, servían de correo, los escondían, les hacían la comida, arriesgaban su vida por los entonces muchachos.
Amanda será sepultada hoy en Waslala, según la primera información que obtuvo Benigna.
“Hablar de Amanda Aguilar es hablar de los anfitriones de la revolución, de las mujeres que comenzaron a apoyar a los guerrilleros en el campo, que no era tan fácil. Era enfrentarse a los terratenientes, a la Guardia y los jueces de Mesta. Y estas mujeres los apoyaron, y ellas no dijeron dónde estaban los campamentos cuando las capturaron. Preferían mejor que las malmataran y decían que no sabían nada antes de denunciar a alguien. Encontrar a esa clase de compañeras son pocas”.
Dos hermanos de la Amanda, como lo cita la canción, fueron montados en un avión para nunca más volver. Eran ellos “Chachagón” --Juan-- y Esteban Hernández. Todo eso soportó esta mujer.
Siempre le ayudó el FSLN, aunque fuera poco. En los años de la Reforma Agraria se le entregó una finca muy lejos de su zona. La vio un día, dio la vuelta y se fue de regreso para su Bijagüe Norte: ahí donde salieron las primeras columnas guerrilleras. Ahí, donde una vez vio aquel manantial de luz y lucha y que ella misma ayudó a convertirlo en un mar de revolución. Como Sandino, nunca pidió ni un palmo de tierra para su sepultura.

Artistas rendirán postrer homenaje
Osman Balmaceda, Presidente de la Asociación de Artistas de Nicaragua “Rafael Gastón Pérez”, anunció que el acto para recaudar fondos en beneficio de Amanda Aguilar se realizará ahora con la idea de apoyar a la familia de Petrona Hernández.
Éstas fueron las primeras palabras, tras enterarse en el Hospital Militar de la muerte de Amanda, precisamente a poco de haberla visto todavía con vida a eso de las dos de la tarde.
“Teníamos programado un concierto dedicado a ella, en reconocimiento a su gran trayectoria, porque los artistas nos conmovimos con la información de END. Así se sumaron Carlos Mejía y Los de Palacagüina, Luis Enrique Mejía, Marina Cárdenas, Juan Solórzano, el Ballet Macehualt, Jorge Paladino, Eveling Martínez, Miss Nicaragua Claudia Frixione, y el grupo Iñucanche.”
La actividad será el 23 de febrero a las 7 pm en el Centro Cultural Managua.
“Esta señora es una leyenda y símbolo de la mujer nicaragüense”, dijo Balmaceda. El deceso ocurrió a las 3 y 50 minutos de la tarde, según informó.
“No sólo logró inspirar poesía y música, sino también logró calar en la dignidad de los nicaragüenses. Fue una mujer digna y admirable. Nunca pidió nada”.