Nacional

Magistrados de CSJ deben acatar Ley del Ejecutivo

* Es lamentable que reducción no sea pareja, dice García Quintero

Yahoska Dávila

La autonomía de cada poder del Estado no establece independencia, sino una correlación de los poderes para mantener un Estado de Derecho, por tanto, las declaraciones del doctor Rafael Solís, de no acatar la intención y disposición del Poder Ejecutivo en cuanto a la reducción de salarios, causa consternación, ya que pretende que cada uno de los cuatro poderes constituya un poder independiente, dijo el jurista Sergio García Quintero.
“En relación a esas declaraciones que da el vicepresidente de la CSJ, no podemos menos que estar sorprendidos, quienes tenemos alguna noción de Derecho, porque quiere hacer creer que en Nicaragua cada uno de los cuatro poderes es autónomo dentro del organismo o la organización administrativa del país”, expresó.
Según García Quintero, la autonomía funcional o administrativa ha sido reconocida por todos los constitucionalistas del mundo, coincidiendo en que debe prevalecer dentro de esa autonomía administrativa una interrelación entre los diferentes poderes del Estado.
“Es una cuestión discordante y absurda pensar que un poder sea autónomo en relación a otro. En este caso, Solís expresa que los magistrados de la CSJ no deben acatar la disposición de “bajarse” el sueldo. ¿No toma en cuenta que tanto los magistrados del Poder Judicial, como del Poder Electoral y los diputados están sujetos --en cuanto a su sueldo-- a lo que señala el presupuesto, que lo elabora el Poder Ejecutivo? Éste es el único poder que recauda los bienes que van a constituir el pago de cada uno de los poderes”, explicó el abogado.
Si la Corte Suprema de Justicia pudiera captar dinero y tuviera sus propios ingresos, podría entonces disponer de los mismos, y en ese caso tendríamos cuatro poderes independientes dentro de un Estado, lo cual significaría --manifiesta García-- una anarquía total dentro de una república. Hay que entender entonces que el único poder que recauda fondos para que se mantengan los otros poderes, es el Ejecutivo. Por lo tanto, no puede estar hablando Solís de una autonomía y que por ella pueden ponerse los sueldos que les dé la gana”.
“La interrelación de los poderes es vital y fundamental. Con esas declaraciones, el doctor Solís deja entrever que si algunos magistrados que conforman una sala se declaran anuentes a que se les rebaje el salario y que otros dijeran que no --como son autónomos-- ningún otro poder los podría tocar. Entonces tendríamos una enorme anarquía y un Estado que sería un total disparate. Eso que él dice --Solís-- es descabellado”, concluyó el jurista.