Nacional

Educadores agobiados por innumerables problemas


Lizbeth García

Unos 200 maestros de todo el país, agrupados en la Confederación de Maestros de la Educación que participaron en una asamblea general, acordaron enviar el lunes una carta al ministro de Educación, Miguel de Castilla, solicitándole una reunión de urgencia para abordar diversos problemas, incluyendo el que están viviendo los profesores horarios de colegios y universidades privadas y públicas, donde pagan honorarios por debajo del salario mínimo.
“Hay que establecer un reglamento para los centros privados, ¿porque cómo va a ser posible que no se les pague ni el salario mínimo en general?”, apuntó José Siero, Secretario General de la Confederación, quien confirmó que los maestros universitarios horarios ganan 30, 40, 50 y en el mejor de los casos 70 córdobas por hora-clase.
A otros les ofrecen diez dólares por hora, es decir, 180 córdobas, pero sólo les dan cuatro horas a la semana, o sea 720 córdobas, los que multiplicados por cuatro representan al mes 2,880, pero ese salario para un profesional es ínfimo si se toma en cuenta que está formando a otros profesionales.
Siero señaló que han recibido muchas quejas de los profesores que laboran en centros privados, pero el problema es que no existe un reglamento que sirva para argumentar y pelear más salario para este sector.
“Los ministros anteriores han dicho: son privados y nosotros nada tenemos que ver en eso, pero no son islas, ¿porque quién los autoriza? A los de primaria y secundaria los autoriza el Ministerio de Educación, y a las universidades el Consejo Nacional de Universidades (CNU)”, apuntó el sindicalista, quien señaló que si el Ministerio de Educación quiere mejorar la calidad de la educación, deberá velar por los profesores universitarios que están formando a los bachilleres.
En la asamblea, los maestros de la confederación dejaron claro que están totalmente a favor de la gratuidad de la educación, pero están preocupados porque aún el Ministerio de Educación no ha definido quién o cómo se van a garantizar los fondos que necesitan para el mantenimiento de la infraestructura de los colegios, limpieza de servicios higiénicos para evitar epidemias, vigilancia y compra de material para los maestros, dado que ahora los ex centros autónomos no cuentan con dinero que percibían a través de las contribuciones “voluntarias”.
También quieren saber quién va a garantizar los nuevos textos escolares para los colegios públicos que anunció el ministro De Castilla. Como no hay textos definidos aún, los maestros están trabajando con los viejos, pero están mandando a los alumnos a investigar en Internet, lo que eleva los costos para los padres.
También quieren saber qué va a pasar con los alumnos que se educan a distancia o que están dentro del proyecto de bachillerato por madurez. Éstos estudian los fines de semana mediante los folletos y guías de estudio que les vendían en los colegios, pero ahora esa práctica quedó prohibida.
“La gran pregunta es si el Gobierno tiene la capacidad (económica) para asumir todo esto”, dijo finalmente el dirigente sindical, quien se pronunció por una clara definición de la nueva política educativa, la que, señaló, no puede implementarse “por decreto” ni puede cambiar cada vez que llegue un nuevo gobierno.