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Fiscal no pidió examen de uñas de Doris Ivania

* Comisionado Yamil Gutiérrez dijo que han estado a la orden del Ministerio Público, pero nunca los pidieron * Fiscal dice que no sabía y ahora no podrán ser usados en juicio * Aparece un testigo de coartada de Volz, con quien dice comió pescado al curri en Managua el día del crimen

Los cuatro hisopos ocupados para examinar las uñas de las manos de Doris Ivania Jiménez, en busca de pruebas tras ser violada y asesinada el pasado 21 de noviembre, no serán utilizados en el juicio contra los dos sospechosos acusados del crimen, ya que todavía están en poder de la Policía y la Fiscalía no los ha solicitado, cuando faltan apenas cuatro días para el juicio.
El segundo jefe de la Policía del departamento de Rivas, comisionado Yamil Gutiérrez, dijo ayer que los hisopos “han estado a la orden del Ministerio Público, el abogado acusador y la defensa”.
Precisamente, esta semana la mamá de la víctima denunció que a su hija le practicaron raspados en las uñas de las manos con cuatro hisopos, pero que los resultados y los hisopos no aparecían en el expediente, ni el Ministerio Público daba razón de ellos.
Al respecto, el comisionado Yamil Gutiérrez expresó que los resultados de esas muestras han permanecido bajo la cadena de custodia. Además, indicó que la Fiscalía tenía la responsabilidad de solicitar esa prueba.

Fiscal “no sabía”
Sin embargo, la fiscal departamento de Rivas, Isolda Ibarra, manifestó que el Ministerio Público ni siquiera sabía de la existencia de las muestras de sangre, aduciendo que la Policía no les informó y por ello lo desconocían
“Es una lastima, porque ahora vamos a tener que trabajar con lo que tenemos”, sostuvo Ibarra.
De acuerdo con las copias de resultados periciales, los hisopos con las muestras tomadas en las uñas de las manos de la víctimas, sus partes íntimas y las muestras de sangre, fueron enviados al Laboratorio Central de Criminalística el 25 de noviembre y los resultados fueron remitidos tres días después.
Los resultados de esas pruebas permanecen empolvados en una bodega de la Policía en Rivas, y no podrán ser utilizados este 14 de febrero próximo, cuando iniciará el juicio contra Eric Stanley Volz y Julio Martín López, señalados de haber cometido el asesinato atroz que conmovió a los pobladores de San Juan del Sur.
El comisionado Yamil Gutiérrez, para remarcar la falta de responsabilidad de la Fiscalía, destacó que la Policía esclareció en menos de 48 horas un crimen extremadamente complejo, agregando que ellos tuvieron la capacidad de detener a todas las personas que fueron mencionadas en la escena del crimen, y que ahora le corresponde al Ministerio Público demostrar ante el juez la culpabilidad de los acusados.
La escena del crimen de este asesinato se ubica en la tienda de ropa que tenía la víctima en el costado suroeste del mercado de San Juan del Sur, lugar donde el testigo Nelson Dangla, sitúa a Volz al mediodía del 21 de noviembre. Asegura que desde la puerta de la tienda de Doris Ivania le dijo que le montara dos bolsas plásticas de color negro, por lo cual le pagó 50 córdobas.

Un testigo de coartada
No obstante, una persona se comunicó ayer con EL NUEVO DIARIO y aseguró haber almorzado con Stanley Volz en Managua, el pasado 21 de noviembre, el día que asesinaron a Doris Ivania.
Su nombre es Ricardo Castillo Argüello y asegura trabajar para diversas publicaciones extranjeras.
“Dio la casualidad que estuve con él en el momento que dicen --versiones que hay de la Fiscalía y que han puesto los medios-- que mataron a la muchacha. No soy amigo ni de la familia ni de él, eso dejémoslo sentado, claro, desde ya”, dijo.
Castillo Argüello afirmó que labora para la cadena BBC, la revista América y Economía, y que ha trabajado también en el Washington Post y fue editor del Herald.
Interesado en la revista El Puente, que producía Stanley Volz, fue que Castillo Argüello supuestamente conoció al norteamericano que es acusado de este crimen.
En la oficina de Volz
La primera vez que se vieron fue en la semana del 12 de noviembre, se encontraron nuevamente el 20, y se citaron para el siguiente día en la oficina que Stanley Volz tiene en la colonia Los Robles.
“Me acuerdo que comimos un pescado al curri bien rico, que cocinó una señora. Se sentó con nosotros un muchacho dominicano que trabaja ahí, es uno de los diseñadores gráficos”, aseguró Castillo Argüello.
Según el testigo, llegó a la oficina de Stanley Volz a las doce del medio día y salió unos minutos después de la dos de la tarde. Este testimonio supuestamente está en poder del Ministerio Público.
Lo extraño del caso es que Castillo Argüello no ha sido notificado por ninguna de las partes para comparecer al juicio como testigo.
“Si me llaman al juicio yo voy, y voy feliz, porque al muchacho este lo están acusando de que la mató, y lo triste del caso sería que el verdadero asesino quede afuera”, apuntó.
Y concluyó diciendo que la Embajada Americana lo buscó y brindó igualmente este mismo testimonio.

(Con la colaboración de Ernesto García)