Nacional

Cifras aterradoras del daño a mujeres

* 48 sufrirán diariamente un aborto espontáneo y una embarazo ectópico, que las coloca en riesgo de muerte * Estadísticas además de los llamados molares y el índice de mortalidad al penalizarse la interrupción de estos embarazos

Tania Sirias

A diario, 49 mujeres se enfrentan al peligro de morir por problemas gineco-obstétricos, según el análisis realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ya que 48 sufrirán un aborto espontáneo y una un embarazo ectópico. Entre la implantación y las primeras seis semanas, el aborto espontáneo se da en un tercio de los embarazos, afirma el documento.
La OPS distribuyó el escrito donde se analiza “La derogación del derecho al aborto terapéutico en Nicaragua: impacto en la salud”. Este informe presenta estadísticas del aborto en nuestro país, asumiendo que no existe una cantidad exacta debido a los subregistros en las unidades de Salud.
Estimando las observaciones de población en el país y el número de embarazos esperados para 2006, se considera una tasa de aborto espontáneo de 10 por ciento, el cual sería al menos 17,410 abortos espontáneos y 0.5 por ciento de embarazos ectópicos, que corresponde a 870 embarazos de este tipo.
Se podrían producir 174 embarazos molares, es decir, que la placenta crece de forma anormal durante los primeros meses y se convierte en una masa de quistes --llamada mole hidatidiforme-- que se asemeja a un racimo de uvas blancas. El embrión no se forma en absoluto o se forma mal y no puede sobrevivir. Además de 174 embarazos complicados con cáncer, que corresponden al 0.10 por ciento de la población embarazada.

Menos de la mitad acude a hospitales
Según el informe de OPS, cada día en Nicaragua 48 mujeres sufren abortos espontáneos, y según estadísticas de 2005, sólo 21 asistieron a los hospitales en busca de atención médica obstétrica. Cada dos días una mujer se presentará con un embarazo molar y otra con un embarazo asociado con cáncer.
“Estas complicaciones obstétricas requieren la realización de una interrupción del embarazo de forma inmediata, de lo contrario conllevan una hemorragia o una infección que compromete la vida de la mujer”, reza el documento.
En Nicaragua, según datos del Minsa, la tasa de mortalidad materna en 2005 fue de 90 por 100 mil nacidos vivos. En 2004, 81 mujeres murieron por complicaciones obstétricas. En el mismo año, 19 mujeres murieron por causas no obstétricas, de las cuales 14 fueron suicidios por embarazos no deseados, siendo en el 70 por ciento de los casos adolescentes, y la mayoría concebidos por violación.

Penalización aumenta abortos clandestinos
La OPS advirtió que la falta de legalidad del aborto terapéutico ante los casos de malformaciones congénitas, complicaciones obstétricas, y el cáncer ginecológico asociado con el embarazo, incrementaría los riesgos de abortos clandestinos realizados en condiciones inseguras.
Asimismo, advirtió que para evitar las 68,000 defunciones mundiales, además de las discapacidades y sufrimientos atribuibles a los abortos inseguros, el país no sólo debe definir lo que es legal y lo que no, sino también garantizar el acceso de la mujer --en la medida máxima permitida por la ley-- a servicios de aborto terapéutico y a una buena atención post aborto de buena calidad.
“El Consejo Nacional de Salud y Sociedades Científicas han recomendado no eliminar el aborto terapéutico, y que la discusión del tema esté basada en una amplia consulta y no sólo se considere la opinión de la clase política y de los sectores religiosos del país”, afirma la OPS.
Además, agregó que la penalización del aborto terapéutico va en contra del principio de la preservación de la salud de las mujeres. “No debe ser tipificado como un delito, sino como una intervención médico-quirúrgica de urgencia para prevenir complicaciones, secuelas y salvar la vida de las mujeres”.

Mujeres demandan
Representantes del Fondo Global para la Mujer y mujeres aglutinadas en la Campaña 28 de Septiembre por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, expresaron su solidaridad con las mujeres nicaragüenses que han perdido el derecho a preservar su propia vida, al haber sido derogado recientemente el aborto terapéutico.
Demandaron a las autoridades de Nicaragua, y especialmente a la Corte Suprema de Justicia, haciendo vigente los derechos de ciudadanía, brinde una respuesta urgente y positiva a los recursos de inconstitucionalidad presentados por las organizaciones de las mujeres y de la sociedad civil, que permita restituir un derecho vigente por más de cien años.

Recuadro
“Que la Iglesia proteja a los huérfanos”
Mientras la Conferencia Episcopal de Nicaragua mantiene su posición de defender la vida de todos los seres humanos sin distinción alguna y recalca su rechazo al aborto terapéutico, Léster Jirón Bojorge llora todas las noches la pérdida de su mamá.
Jazmina Bojorge fue la primera víctima fatal después de la eliminación del aborto terapéutico. Su madre, Rosa Argentina Rodríguez, recuerda lo doloroso que fue para ella ver morir a su hija. “Hablé con ella, me dijo que no me preocupara, que todo iba a salir bien, pero si eso no ocurría que le cuidara al niño”, relató con lágrimas en el rostro. Lo que más le conmueve es que por la eliminación de una ley, su familia se haya desintegrado.
“Antes vivía con Jazmina, su esposo y mi nieto, ambas cuidábamos la casa y al niño porque ella era mi hija menor. Desde que ella murió, Víctor volvió con su familia porque para él era su segundo matrimonio, Léster y yo regresamos donde mi mamá. A la casa sólo llego de vez en cuando para regar las plantas. Yo la extraño mucho, me hace falta, a mí y a su hijo”, dijo.
Agregó que los diputados, pero principalmente la Iglesia, deben velar por los niños huérfanos, y así como marcharon para eliminar el aborto terapéutico, marchen para exigir que los chavalos no queden indefensos. “Léster sólo me tiene a mí, si yo muero él queda solo en el mundo. ¿Quién lo va cuidar? Es la pregunta que más le angustia a doña Rosa Argentina.
Rodríguez afirmó que espera se haga justicia por la muerte de su hija. Al igual que la mayoría de los nicaragüenses, sus ingresos económicos son limitados, y cuando tiene dinero se moviliza hacia la Delegación III de Policía esperando que le tengan respuestas por la denuncia que interpuso por la muerte de Jazmina.
“Siempre me dicen que Medicina Legal no ha pasado el reporte y mi hija ya cumplió tres meses de muerta. Mi único consuelo es Léster, él sabe que ella falleció, siempre me acompaña a enflorar la tumba de su mamá y de su hermana. A la Iglesia, la sigo esperando”, dijo Rodríguez.