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Honduras reitera que no está en “proceso armamentista”

En una nota enviada a la Cancillería, el gobierno hondureño explica que los aviones que adquirirá son para el combate contra el narcotráfico y la protección ambiental.

Honduras le reiteró al presidente Daniel Ortega, en una nota oficial, que no está impulsando ningún "proceso armamentista" y que unos aviones que adquirirá para vigilancia ambiental y contra el narcotráfico "no tienen carácter ofensivo".
"Bajo ningún concepto Honduras está en un proceso armamentista", señaló el ministro hondureño de Relaciones Exteriores, Milton Jiménez, en una carta enviada el martes a su homólogo, Samuel Santos, y difundida hoy por la Cancillería en Tegucigalpa. Explicó que, "por el contrario, están en fase de destrucción 3.020 unidades de bombas y materiales explosivos, lo cual reducirá notablemente nuestro inventario militar".
"Las naves aéreas que mi Gobierno está adquiriendo, a través de recursos donados por el Gobierno estadounidense, no tienen carácter ofensivo ya que son del modelo Storm Rally para operaciones de vigilancia antinarcóticos y en áreas protegidas, así como la búsqueda de víctimas humanas en casos de desastres naturales", añadió la misiva.
La carta enviada a Santos se sumó a declaraciones que el presidente hondureño, Manuel Zelaya; el canciller Jiménez, y el vicecanciller, Eduardo Reina, hicieron el martes para rechazar que Honduras tenga intenciones belicistas contra Nicaragua.
El Gobierno de Zelaya ha asegurado que la flotilla de aviones F-5 que Honduras tiene desde hace casi 20 años no es ofensiva, que tampoco lo son las aeronaves que donará EEUU y que el Ejército hondureño tiene hoy otras prioridades como el combate del narcotráfico, la protección del medio ambiente y apoyo a la Policía.
El presidente Ortega, dijo el martes, al argumentar su rechazo a la destrucción de misiles Sam-7 que posee el Ejército, que Honduras tiene once aviones de guerra en buenas condiciones y se preguntó "para qué quiere un país un avión de combate" y "qué sentido tiene tener aviones de combate".
"Ni quiera Dios, se iniciaría una guerra, y con qué necesidad", añadió Ortega, y aseguró que los nuevos aviones que adquirirá Honduras sí pueden ser usados con fines ofensivos.
El canciller hondureño le dijo a Santos que "la destrucción de dispositivos antiaéreos como son los misiles Sam-7 no es parte de la agenda bilateral entre nuestros países". El Gobierno de Ortega rechaza destruir los misiles, contrario a lo que demanda Estados Unidos.