Nacional

Detienen a monimboseño con 3 bombas de contacto

* Entró a la celda con los artesanales explosivos en la bolsa

Masaya
El barrio Monimbó de Masaya se caracterizó en la década de los 70 por la ingeniosidad de sus pobladores para hacer frente a la lucha emprendida contra la dictadura somocista, y para ese fin fabricaban armas y explosivos artesanales. Hoy eso es parte de la historia, no obstante, un lugareño fue capturado a las dos de la madrugada de este lunes con tres “bombas de contacto”.
La noticia alarmó mucho a los masayas, quienes no se explican las razones que llevaron a este ciudadano a fabricarlas y portarlas tranquilamente, exponiendo a los transeúntes al peligro ante una inminente explosión.
En un escueto boletín policial, las autoridades explican que el policía Félix Guillermo Gómez Sánchez, de 26 años, “fue avisado por el Puesto de Mando de una alteración frente a El Calvarito de Monimbó, en donde además andaba con otros tres oficiales, y al llegar y requisar a los ciudadanos, le ocuparon tres bombas de contacto a Carlos Efraín Martínez, el cual se encuentra detenido”.
En este breve informativo la Policía no relata, previo a las investigaciones realizadas, las intenciones del portador, es decir, para qué las quería al elaborarlas o si los explosivos encontrados eran parte de algún plan delictivo frustrado por los agentes del orden.

Entró a celda con las bombas
No obstante, fuentes confiables informaron que el hombre, de unos 20 años, fue detenido por la Policía en el sector de Monimbó, y que los oficiales que realizaron la capturara “obviaron la requisa” y éste logró penetrar a la celda policial con las tres bombas de contacto, con intenciones aún no claras.
Fue hasta después de su detención que los agentes presuntamente se enteraron de que el sospechoso tenía los explosivos dentro de la prisión, “lo que se habría convertido en una verdadera desgracia si hubieran explotado”, comentó nuestro informante.
Para la destrucción de los explosivos, la Policía Nacional de Masaya hizo partícipes a las autoridades del Sistema Integral de Atención en Salud, Silais, al Benemérito Cuerpo de Bomberos y al Ejército de Nicaragua.
El lugar idóneo que las autoridades ubicaron para la destrucción de las bombas fue el campo deportivo de la comarca La Poma, situada al norte de Masaya, haciéndola efectiva a las tres de la tarde del mismo lunes 5 de febrero.
Previo a la destrucción, se conoció que el señor Rogelio Rodríguez, de la Asociación de Pirotécnicos de Masaya, las mantuvo en un balde con agua para mitigar el efecto al momento de la explosión.
El Silais-Masaya por su parte, informó que cada una de las bombas pesaba media libra, y los elementos encontrados eran piedra triturada, aluminio negro y clorato de azufre, todo envuelto en papel kraft y sujetado con cinta adhesiva.