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Navarro: Destrucción de misiles debe esperar

* “Coyuntura ha cambiado”, expresa el primer secretario del Parlamento y vicepresidente del PLC * Honduras en buen tono niega carrera armamentista y que sus aviones sean defensivos

El primer secretario del Poder Legislativo, Wilfredo Navarro, aseguró ayer que la coyuntura para la destrucción de unos 651 misiles tierra-aire C2M, conocidos como Sam-7, ha cambiado y que el Estado de Nicaragua “debería tomarse su tiempo” para discutir y analizar la conveniencia o no de desaparecer el armamento que resguarda el Ejército de Nicaragua.
Después de una reunión entre el jefe del Ejército, general Omar Halleslevens Acevedo, los miembros de la Junta Directiva del Poder Legislativo y los jefes de bancada del Parlamento, Navarro señaló la necesidad de “esperar un tiempo prudencial” antes de destruir los misiles los cuales, insistió, son de carácter defensivo.
“Se habla mucho de un plan que establezca el balance razonable de fuerzas entre los ejércitos centroamericanos. Lo que nos explicaba (el jefe) del Ejército es que este plan es falso que esté en funcionamiento, y que de forma unilateral, en un gesto de buena voluntad, el gobierno de Nicaragua decidió destruir aquellos 400 misiles el año pasado”, recordó Navarro.
Agregó que “mientras ese balance de fuerzas no se aplique a todos los países centroamericanos, no es posible que Nicaragua se esté deshaciendo de sus armas que son eminentemente defensivas y eso es lo que se vislumbró durante la reunión con el Ejército”.
Navarro recomendó, sin embargo, que éste no es el momento para someter a discusión la destrucción o no de los 651 misiles, pese a que ya existe desde el año pasado un dictamen legislativo para ejecutar esa destrucción.

Suspender destrucción
Navarro sugirió que la desaparición física del material bélico podría quedar, de momento, suspensa, en tanto no se someta a un debate con todos los sectores involucrados.
Pese a esto, en la reunión de la directiva parlamentaria con el Ejército, quedó claro que a quien corresponde tomar la decisión de destruir o no el armamento es a la autoridad civil, en este caso, al presidente de la República y a la Asamblea Nacional.
“La actitud del Ejército debe ser de prevención. Si Nicaragua destruyera sus misiles Sam-7 no habría arma que pudiera detener el avance y el ataque que pudieran generar estos aviones F-5 (de Honduras). No es que estemos pensando en una guerra con ningún país, pero la garantía de la seguridad de Nicaragua está en esos Sam-7”, insistió Navarro.
El legislador también cuestionó la adquisición de siete “aviones civiles” por parte del gobierno de Honduras. “Al incrementar la Fuerza Aérea de Honduras con estos aviones, aunque no sean de combate, facilita que Nicaragua quede en desventaja en el balance de fuerzas que se está creando con Honduras”, explicó.

Directiva parlamentaria deberá decidir
La Junta Directiva de la Asamblea Nacional se reunirá hoy para discutir el tema de los misiles Sam-7, pero tomando en cuenta la nueva coyuntura militar en la región.
“Creo que este tema hay que verlo con mucho cuidado y sin la rapidez con que a veces los políticos tomamos las decisiones. A mí lo que me impresiona es la necesidad del aspecto disuasivo de estos cohetes; sin Sam-7, Nicaragua, ante cualquier ataque, estaría totalmente indefensa”, insistió Navarro.

Honduras responde: “F-5 son armas defensivas”
En tanto, Honduras le respondió ayer al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que los aviones "F-5", que posee desde hace unos 20 años, son defensivos.
El presidente hondureño, Manuel Zelaya, dijo que el Ejército de su país "es pequeño y está dedicado a actividades de medio ambiente, fortalecer la seguridad del país, y al mismo tiempo salvaguardar nuestras fronteras", según cita la Agencia de Noticias EFE
Agregó que "los ambientes bélicos en Centroamérica son innecesarios", y que lo expresado por Ortega sobre los F-5 son "comentarios que hacen las diferentes naciones sobre la situación de los ejércitos, pero sí les aseguro que Honduras tiene un equilibrio de fuerzas en Centroamérica".
"No hay ningún ambiente bélico, no hay ningún ambiente de confrontación, los ejércitos de Centroamérica mantienen excelentes relaciones", subrayó Zelaya.
El pasado 26 de enero el ministro hondureño de Defensa, Arístides Mejía, anunció que Estados Unidos donará ocho aviones de reconocimiento a Honduras, dentro de un plan de renovación del "obsoleto equipo militar".
"Este año vamos a recibir cooperación internacional en patrulleras, ocho aviones para reconocimiento, sencillos, de dos pasajeros, con aparatos especiales de parte de Estados Unidos", anunció el funcionario.
Según el ministro, las Fuerzas Armadas de Honduras necesitan el equipo para reforzar la vigilancia aérea de los narcotraficantes, que pasan por su territorio cuando cruzan desde el sur hacia Estados Unidos y de los pirómanos y depredadores de bosques en distintas zonas del país.

“Son armas defensivas”
Por su parte, el vicecanciller hondureño, Eduardo Enrique Reina, declaró a la prensa que los aviones F-5 son armas defensivas. Reina señaló que "la posición del Gobierno de Nicaragua no ha variado a través del tiempo en relación con este tema, que ellos han venido manifestando desde los gobiernos anteriores (Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños). No es nada nuevo".
El asunto de los misiles, según Reina, responde "a la agenda que tiene Nicaragua con otros países, no con Honduras". El Ejército hondureño, añadió, cumple nuevos roles que le ha asignado el presidente Manuel Zelaya, en una Centroamérica que tiene nuevos retos, como el combate al narcotráfico, la protección del medio ambiente y temas ligados a la seguridad ciudadana.
Las únicas aeronaves que Honduras está por adquirir de EU, unos ocho aparatos, son civiles, según ha reiterado el Gobierno de Zelaya en las últimas dos semanas.
Reina enfatizó que Honduras no tiene ninguna capacidad ofensiva en su Ejército, del que además señaló que "es el más pequeño de Centroamérica en efectivos y mantenemos siempre una conducta de respeto al derecho internacional como ha sido nuestra tradición".
En su opinión, "Centroamérica debe acudir a nuevos retos y trabajar juntos, hay que dejar en el pasado toda esta serie de conflictos que tanto dolor y muerte causaron a la región".
El vicecanciller también considera que en la región puede haber algún tipo de diferencias entre los países, y que el diálogo es la mejor ruta que deben seguir.
Recordó que Honduras adquirió los aviones F-5 desde hace unos 20 años, y que la Fuerza Aérea de su país nunca se ha excedido en su capacidad defensiva, aun cuando tiene grandes espacios que proteger en tierra firme y su plataforma marítima.
La posición de Honduras, país que tiene fronteras con Guatemala, El Salvador y Nicaragua, "ha sido de respeto al derecho internacional" y enmarcada en "las buenas relaciones entre Estados", dijo Reina.

Honduras dará explicaciones
Honduras explicará al presidente de Nicaragua el carácter inofensivo de las avionetas que pretende adquirir, cuya finalidad es proteger el medio ambiente, informó el martes el canciller Milton Jiménez, tras denuncias del presidente nicaragüense, de que son aeronaves de guerra.
Ortega "ha tenido una información que no es completa, por supuesto es obligación nuestra hacer llegar la información adecuada para que en base a eso se forme un juicio más objetivo de lo que realmente Honduras está haciendo", declaró Jiménez en rueda de prensa en la Casa Presidencial.
Antes, se había aclarado que no existen propósitos bélicos ni de hostilidad por parte de Honduras y tampoco se incumplirán los acuerdos regionales, subrayó el ministro.
Por su parte, el presidente hondureño Manuel Zelaya, en la misma rueda de prensa conjunta con Jiménez, subrayó que "no hay ningún ambiente bélico" en Centroamérica. "Hay una estrategia muy bien equilibrada a nivel de Centroamérica, los ejércitos mantienen excelentes relaciones", enfatizó el mandatario hondureño.