Nacional

Amanda Aguilar muriéndose en extrema pobreza

* Nunca pidió, como Sandino, ni un palmo de tierra para su sepultura * Engendró al legendario “Pablito” de la montaña y colaboró con el FSLN * Pero el Frente, al parecer, nunca se acordó de esta anciana

Francisco Mendoza

EL COMEJÉN, RANCHO GRANDE, MATAGALPA
Amanda Aguilar, una de las Mujeres del Cua, que logró inmortalizarse en un poema de Ernesto Cardenal que luego cantó Carlos Mejía Godoy, si logró contar con su propio terreno en el arte y la inspiración de la lucha sandinista, hoy, casi en el abandono, sumida en la extrema pobreza, no cuenta ni con un palmo de tierra. Mejor dicho, nunca contó con una propiedad, y ahora parece vivir sus últimos días en este mundo.
Legendaria colaboradora histórica del Frente Sandinista de Liberación Nacional, símbolo desde la lucha de Sandino hasta la insurrección final de 1979, se está muriendo prácticamente en las mismas condiciones que padecían los campesinos en los años de la dictadura de Somoza, y que provocó su integración a la lucha. “Para ella no cambió nada, debido a que ahora que está pasando sus últimos días, está posando en la casa de su hijo, ya que no logró un pedazo de tierra para hacer su casa”, según comentaron vecinos.
Postrada en cama
Amanda fue el seudónimo que Petrona Hernández López usó para protegerse de la represión de la Guardia Nacional. A sus 116 años de haber venido a este mundo, donde pasó por muchas angustias al verse perseguida junto a sus hijos, y ver cómo otros familiares eran asesinados por las Fuerzas Armadas de Somoza, la anciana está postrada en una cama sin poder moverse ni ingerir alimentos.
Es asistida por su hijo Pablo Hernández, conocido entre los guerrilleros de la época, como el legendario “Pablito”, y su nuera.
Amanda Aguilar, una de las Mujeres del Cua, protegió a los guerrilleros y conspiró, y jamás --como Sandino-- pidió nada a cambio.
Los hijos de Amanda son de escasos recursos económicos, principalmente el legendario Pablito Hernández, quien también padece de diabetes, por lo que al enfermarse su madre ha recibido la ayuda de Rosa Gutiérrez, esposa del doctor Nelson Artola, y de la Fundación La Nicaragua Posible, presidida por el ahora diputado Pedro Haslam Mendoza.
Los familiares de Amanda Aguilar señalan que sólo están esperando que el Señor se la lleve a descansar, debido a que ya los médicos no le garantizan más vida, debido a la enfermedad que padece y a su avanzada edad, por lo que sólo queda resignarse y esperar su partida, aseguraron sus hijos y nuera.
En una entrevista con EL NUEVO DIARIO, manifestó que personalmente no había recibido nada del Frente Sandinista, pero, además, dijo cómo se las habían ingeniado cuando descubrían que la guardia andaba rondando las casas en busca de los guerrilleros.
“Cuando cualquiera de nosotras descubría que la Guardia andaba rondado las casas y que los guerrilleros estaban cerca, entonces gritábamos: “¡Ya te descubrimos…, ladrones, vamos avisarle a la Guardia que andan por aquí para que los echen presos!”, entonces la Guardia creía que estábamos con ellos y se iban, pero la realidad era que con eso le estábamos avisando a los guerrilleros que no se acercaran a la casa porque ahí estaba la Guardia.
Era una especie de señal, y por eso no los podían agarrar”, nos señaló Amanda.
Ahora que nuevamente visitamos su hogar donde vive con su hijo, ya no pudimos conversar con esta histórica mujer.