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“CA es mucho más que libre comercio”

*Parlamento Europeo establece claramente: compromisos democráticos, sociales y medioambientales no deben ser “tan sólo expresión de buenas intenciones” *Prometen acceso progresivo a mercados europeos en condiciones competitivas; piden incluir a sociedad civil en discusión, negociación y seguimiento del Acuerdo

Oliver Bodan

Bruselas, Bélgica
El Parlamento Europeo (PE) consignó en un documento una serie de recomendaciones al Consejo de la Unión Europea (UE) para que sean tomadas en cuenta a la hora de negociar y firmar un Acuerdo de Asociación con Centroamérica.
La propuesta está fechada a octubre del año pasado, y fue presentada por el parlamentario Willy Meyer Pleite, del Grupo político Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL) y miembro del PE desde julio de 2004.
Uno de los principales considerandos del documento establece claramente la intención política europea con el tratado:
“Centroamérica es mucho más que libre comercio, y la Unión Europea no está proponiendo negociar un tratado meramente comercial similar al Cafta, sino llegar a una asociación política y económica con la región y sus distintos países, que tome en cuenta la asimetría y desigualdades existentes entre ambas regiones y entre los distintos países centroamericanos, y que incluya, por lo mismo, disposiciones clave sobre cooperación al desarrollo”.
Una delegación de la Comisión Europea se reunió esta semana con autoridades centroamericanas para discutir el avance del proceso por medio del cual se lanzará una ronda de negociaciones del Acuerdo entre los seis países del istmo y la UE.
El texto del PE será presentado para su discusión en marzo próximo ante el plenario del Parlamento, y establece que las directivas de negociación del futuro Acuerdo “no deben pasar por alto el grave déficit económico, político y social existente en la mayoría de los países centroamericanos”.
El documento resalta claras diferencias del futuro Acuerdo con el llamado Cafta: participación de la sociedad civil en la discusión y negociación, puntuales controles democráticos, así como tratos especiales, diferenciados y flexibles en los plazos a acordar, entre otras.
Acceso progresivo a mercados europeos
Tampoco, añade, deben ignorarse las diferencias de desarrollo entre ambas regiones, ni las características de las relaciones económicas en Centroamérica: concentración del comercio regional en pocos países, y alta dependencia de la exportación de productos tradicionales, entre otras.
La iniciativa legislativa se llama oficialmente “Recomendación del Parlamento Europeo destinada al Consejo sobre las directivas de negociación de un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica”.
En sus recomendaciones consigna que estas directivas prevean el acceso progresivo a los mercados europeos para los productos centroamericanos en condiciones competitivas, evitando que el futuro Acuerdo agrave las asimetrías existentes
“…Que dichas directivas prevean, por lo tanto, un trato especial, diferenciado y flexible en los plazos a acordar, en función de los compromisos y mejoras en la competitividad alcanzada por los países centroamericanos, a partir de medidas de apoyo por parte de la Unión como la transferencia de tecnología, la inclusión de requisitos de contenido nacional en las reglas de origen y la creación de programas de cooperación y asistencia técnica”, añade el texto.
No sólo “buenas intenciones”
Los parlamentarios establecen claramente que la cláusula democrática u otras de carácter social o medioambiental en el Acuerdo no debe ser “tan sólo expresión de buenas intenciones”, por lo que las nuevas directivas de negociación deben hacer “referencia expresa a los mecanismos concretos que aseguren su operatividad, y prevean en particular un informe anual al Parlamento Europeo sobre el seguimiento llevado a cabo por la Comisión al respecto”.
Asimismo, recomienda incluir “referencias específicas a la participación estructurada de la sociedad civil en el nuevo diálogo político, proponiendo la organización de conferencias periódicas con los representantes de la sociedad civil organizada tanto en la UE como en Centroamérica”.
Además, “la concesión a dichos representantes del estatuto de observadores en las reuniones interministeriales, y facilitando su participación activa en los foros, comisiones y subcomisiones sectoriales correspondientes, en todas las fases de discusión, negociación y seguimiento del proceso”.

Respeto a la democracia
*Acuerdo incluirá enfrentar impunidad y terrorismo
El documento del Parlamento Europeo también destaca que para el desarrollo de la asociación entre las partes deben constituirse condiciones básicas como el respeto a la democracia, el estado de derecho y el pleno disfrute de los derechos humanos por todas las personas, incluidos los derechos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas, así como la protección de los defensores de los derechos humanos y la eliminación de la impunidad.
Como parte de sus recomendaciones, sugiere que las directivas de negociación “incluyan orientaciones sobre la mejor manera de colaborar estrecha y conjuntamente para fomentar el multilateralismo efectivo y reforzar las capacidades de mantenimiento y consolidación de la paz de las Naciones Unidas”.
“Así como de enfrentar en común las amenazas a la paz y la seguridad, incluidas la proliferación de armas de destrucción masiva y el terrorismo, dentro del marco multilateral, tal y como se decidió en Viena”, agrega el documento.

Un poco de historia
*Cronología de una intención
Bruselas, Bélgica
La negociación de un Acuerdo de Asociación que incluya una zona de libre comercio fue planteada formalmente por Centroamérica en la preparación de la Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe, celebrada en Madrid en mayo de 2002.
La UE llegó a una solución de compromiso en el Consejo de Asuntos Generales del 15 de abril de 2002, en cuyas conclusiones se acordó presentar a los países del istmo una propuesta para impulsar dicha relación sobre la base de acuerdos de diálogo político y cooperación.
La Comisión preparó para tal fin un proyecto de directrices en el último trimestre de 2002 para ser sometido luego al Consejo.
Tras la aprobación de estas directrices de negociación por el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores, el 18 de marzo de 2003, los acuerdos de diálogo político y cooperación con Centroamérica fueron negociados y firmados en una sesión conjunta en Roma, el 15 de diciembre de 2003.
En el proceso de preparación de la tercera Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe (UE-ALC), los países centroamericanos plantearon nuevamente el tema de los acuerdos de asociación, proponiendo el inicio de negociaciones en enero de 2005.
En la declaración de la IV Cumbre UE-ALC, celebrada el 12 de mayo de 2006 en Viena, se recogió la decisión de la UE y CA de entablar negociaciones relativas a un Acuerdo de Asociación, incluida la creación de una zona de libre comercio.
Fuente: Consejo, Comisión y Parlamento Europeo.