Nacional

Exportan millones y viven pobres

* “Cómo es posible que le demos riqueza a Nicaragua y no tengamos una carretera, ni siquiera los habitantes contemos con letrinas o agua de calidad”, se quejan * Desde las granjas camaroneras ya han sido amenazados de muertes, encañonados y hasta golpeados, denuncia pescador Julio César Yánez * Sin embargo, se sabe que para sobrevivir, muchos se meten a robar en los estanques

María Haydée Brenes

El ánimo para trabajar que muestran las personas del municipio de Puerto Morazán es único. Con treinta grados de temperatura, estas personas se movilizan a bordo de lanchas de remos por las diferentes caletas del delta del Estero Real, un área protegida de importancia internacional, pues en ella se reproducen los peces, moluscos y camarones que después serán capturados y vendidos por Nicaragua, El Salvador y Honduras.
Pese a la importancia de este manglar, la situación del mismo es crítica. La espesura de árboles que otrora lo rodeaba es ahora una ligera cortina de un color verde profundo, si bien la acción de los hombres en la zona ha sido devastadora, al parecer la naturaleza está cobrando a costa de pobreza el daño que le hicieron.
“La pesca aquí está mala”, dice el señor Terencio Álvarez Gaitán, de 65 años, poblador del lugar, “pero aunque sea poco lo que sacamos, hay vamos luchándola, porque ¿adónde nos vamos a ir si esto es parejo para todos los pobres de Nicaragua?”
Sin embargo, la alcaldesa de Puerto Morazán, señora Juanita Leiva, y el alcalde de Somotillo, señor Agressio Osejo, no concuerdan con el poblador y han decidido firmar un convenio entre ambas municipalidades para fomentar fuentes de empleo y desarrollo que no necesariamente estén apegadas a la explotación del recurso natural, a fin de que los jóvenes que habitan la zona no continúen emigrando a El Salvador y Honduras.
Exporta, pero hay hambre
Durante la celebración del Día Mundial de los Humedales, bajo el lema “Pesca para el Futuro”, los alcaldes y líderes comunales aprovecharon para manifestarles sus necesidades a los representantes del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena); Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific), autoridades policiales y del Ejército de Nicaragua.
El elemento en el cual fundamentan los pobladores sus quejas es que gracias a la camaronicultura --desarrollada en esa zona desde 1990-- se contribuye cada año a la economía del país, con ingresos mayores a los treinta millones de dólares, pero este dinero jamás se reinvierte en la zona.
“Cómo es posible que le demos riqueza a Nicaragua y no tengamos una carretera, ni siquiera los habitantes contemos con letrinas o agua de calidad. Aquí, uno trabajando duro gana, si acaso, 200 córdobas a la semana. ¡Cómo se puede vivir así!, se debe en la venta, y si pagas la venta no tenés para ir a pescar, te amenazan con la ley de veda forestal y dicen que si cortas mangle para vender leña te van a mandar a pagar una multa o si no, de dos a cuatro años de cárcel. ¡Cómo vamos a vivir, si aquí la cosa sólo es prohibir!”, declaró el representante de los pescadores, Julio César Yánez.
El señor Yánez, quien representa a 287 pescadores artesanales de Puerto Morazán, manifestó que para colmo, con las granjas camaroneras ni siquiera tienen lugares donde pescar en las orillas del estero, pues ya han sido amenazados de muerte, encañonados y hasta golpeados.
“Ya han sido varios los pescadores golpeados, porque según los dueños, han invadido las propiedades para robar en las piletas donde están los camarones, y no es así”, dijo.
“La matanza”
No obstante, algunos pobladores que pidieron anonimato declararon que lamentablemente el único medio de sobrevivencia que ha quedado en Puerto Morazán es lo que conocen como “la matanza”, que consiste en internarse a las granjas camaroneras por las noches y robar los camarones que se encuentran en los estanques.
“Es un robo lo que hacen, pero la gente no tiene para comer, así que se meten a las granjas arriesgando la vida”, afirmaron.
Concesiones ya
Por su parte, el representante de la Unión de Cooperativas de Puerto Morazán, señor Natividad Montesinos, declaró que es urgente que le sean otorgadas las concesiones a las cooperativas de camaronicultura para poder de esa forma acceder a préstamos bancarios, pues desde hace diez años el Mific se las ha negado, aduciendo que no cumplen con los estudios de impacto necesario.
“Para nosotros la concesión que debe otorgarnos el Mific es primordial, pero según las autoridades, jamás terminamos de llenar los requisitos que piden, así que de forma independiente uno empieza a trabajar, se hace el esfuerzo de levantar los muros, hacer los estanques, pero después no hay dinero para continuar. Entonces aparecen personas pudientes que prestan al cuarenta por ciento de interés; cuando la deuda no se puede pagar, se quedan con lo poco que se ha hecho, y ellos sí obtienen las concesiones, amplían los estanques, invierten mucho dinero, y nosotros siempre quedamos como empleados”, dijo el cooperativista.
Las 32 cooperativas aglutinadas en la Unión dicen tener la plena confianza de que todo se mejoraría si se aprueba el Banco de Fomento, como prometió el presidente Ortega en su campaña, pues aducen que con este incentivo podrían ser más competitivos.
El Instituto de Desarrollo Rural (IDR) trató de impulsar a la industria camaronera con un mal enfocado proyecto de Reactivación Económica del Camarón, dijo el señor Montesinos, para lo cual se obtuvo un préstamo con el BCIE, y a la fecha no se han ejecutado los 700 mil dólares que fueron aprobados.
“Estos fondos se han ido en gastos de representación, en burocracia, porque dicen que para ejecutar ese proyecto nosotros, las cooperativas, debemos poner una contrapartida del cuarenta por ciento, eso quiere decir que debemos dar ocho, diez y hasta doce mil dólares, y de dónde uno va a agarrar esa cantidad, está mal orientado ese programa”, enfatizó Montesinos.
Estrenar “Hambre Cero”
Después de la reunión, el secretario general del Marena, Raomir Manzanares, manifestó que en base a las demandas presentadas por la población, se concretaron algunos acuerdos inmediatos, como por ejemplo solicitar que el Programa “Hambre Cero”, que dirige el economista Orlando Núñez, inicie un plan de asistencia alimentaria.
“Aquí estamos encontrando un sinnúmero de problemas que se han arrastrado desde gobierno pasados, por ello, además de pedir la intervención de programas de asistencia, vamos a escuchar a la población el 14 de febrero en una sesión de trabajo, revisaremos los planes de manejo que fueron autorizados en diciembre del año pasado que amenazan al manglar, y se formará el primer gabinete departamental que se encargará de revisar y consultar el Manual de Buenas Prácticas en la camaronicultura que será el instrumento que regirá esta labor”, declaró Manzanares.

Una carretera
Juanita Téllez, Alcaldesa de Puerto Morazán, manifestó que una de las pocas opciones que se vislumbran para que la comunidad se desarrolle sin dañar el medio ambiente es que se enfoque en el desarrollo turístico, pero esto no es posible, porque los 25 kilómetros de carretera que separan a esta localidad del municipio de El Viejo están en pésimas condiciones.
“Desde hace mucho queremos entrar al área de turismo, pero se depende de una carretera en buen estado, hay inversionistas interesados en poner sus recursos aquí, pero no se arriesgan porque sin carretera sería una inversión estancada. Ojalá y este gobierno la mande a pavimentar, pues el proyecto de la carretera está aprobado desde hace años y jamás la construyen. Curiosamente la Cuenta Reto del Milenio no nos apoyó para la mejora de carretera y camino, pero lo importante es que financiarán a algunos productores de plátano”, dijo la Alcaldesa.