Nacional

Incendio en Waspam acabó con sueños de miles


Fermín López

PUERTO CABEZAS, RAAN
Trescientas setenta y nueve personas de 46 familias están pidiendo a gritos la ayuda inmediata con alimentos y viviendas al gobierno del presidente Daniel Ortega, pues dependían única y exclusivamente de sus tramos y negocios en el mercado de Waspam, el cual acabó convertido en cenizas.
Cornelio Tebas, Alcalde de Waspam, dijo que el clamor de los comerciantes es para que el gobierno les facilite préstamos, aclarando que no están pidiendo que les regalen, “queremos financiamiento para poder comenzar de nuevo”, dijo doña Alba Müller, quien perdió su tramo como con unos 150 mil córdobas aproximadamente en mercadería.
Tebas, quien llegó a Bilwi el día de ayer con un informe preliminar de los daños, manifestó en conferencia de prensa junto al coordinador de Gobierno, Reynaldo Francis, que los daños preliminares ascienden a trece millones de córdobas aproximadamente, mientras que el gobernador Francis dijo que van a enviar dicho informe al presiente de la nación, Daniel Ortega, con el fin de recibir algún tipo de apoyo para las familias que perdieron todo.
El Coordinador de Gobierno consideró oportuno el momento para que el gobierno de la reconciliación y de los pobres, junto a los diputados costeños, demuestren su interés por los costeños y cumplan con las promesas de campaña.
“Yo aquí soy el coordinador de Gobierno, pero somos un gobierno sin dinero, que depende de un presupuesto raquítico del nivel central”, también dejó claro que este Gobierno Regional no cuenta con un fondo especial para emergencias, lo que debería ser tomado en cuenta por las autoridades del Parlamento Regional y la Asamblea Nacional.
Alcaldía en quiebra
El alcalde de Waspam declaró a la Alcaldía municipal en quiebra, debido a que con el incendio total del mercado, la municipalidad dejará de percibir el 90% de los impuestos que recibía cada mes.
También expresó que la Alcaldía estaría entrando en crisis porque no podría pagar los salarios de unos 36 empleados, los cuales eran cubiertos con parte de los impuestos que recaudaba la municipalidad.
La preocupación de varios de los comerciantes que perdieron sus negocios es que habían adquirido préstamos con Banpro, Pana Pana y casas proveedoras que ahora les van a montar intereses, y podrían perder en algunos casos sus propiedades, las que tienen hipotecadas.