Nacional

Antiimperialismo no está a la orden del día”

* “A lo mejor algunas cosas que dice Chávez no las vamos a decir nosotros, pero tampoco vamos a ponernos a refunfuñar por lo que él dice” * “EU no puede lanzar zarpazos contra nosotros. Entonces somos realistas, cuidadosos de no estar confrontando zarpazos que ya no vienen” * “¿Dirección Nacional, ordene? Espero que nunca más se vuelva a decir esa m...”

Un anciano ha esperado al comandante Borge. La secretaria le ha extendido una carta donde dice que es un “sandinista” y que urge ser beneficiario de la Operación Milagro. El diputado corrige a la secretaria: “Borre eso, que este programa es para todos los que tienen problemas en la vista, sean o no sandinistas”.
-Pero yo soy sandinista -le replica el señor. Borge entonces le insiste que la solidaridad es para todos.
¿Qué se siente estar de nuevo en el poder, 16 años después de estar fuera?
Yo no me siento en el poder, porque el poder es ahora una cosa distinta. El poder de aquel entonces era el poder de mandar, de decidir. Lo que uno decía se convertía en una orden, ahora es más la capacidad de escuchar el criterio de la gente, y responder al anhelo de la población. Es casi como el poder del otro. Es el poder de las multitudes, independientemente al sector que pertenezcan, pero sobre todo los más pobres.
CDS pasaron a la historia
Cuando se asume el poder hay un factor sicológico, apartarse de la población, y se vio: en los 80 era un monólogo del poder, ahora se supone que debe haber un diálogo.
No solo diálogo, sino una especie de representación real de la gente, lo que se llama el poder ciudadano, que la gente tome parte de las decisiones, eso es casi como renunciar al poder.
El temor de la gente es el recuerdo de los CDS, en el sentido de que son las fichas del poder las que finalmente toman las decisiones en nombre de otros.
Esos ya pasaron a la historia, yo no sé si existen ¿eh?, lo que existirá son nuevas formas de organización popular que no estén contaminadas con la burocracia, ni con el “mando y obedezca” del pasado, sino otra cosa distinta.
¿No cree que retorne el autoritarismo, la soberbia, la arrogancia?
No, no creo, ya no hay condiciones para eso, aunque a algunos les encantaría, pero ya no hay condiciones. Incluso los principales dirigentes del FSLN, como Daniel, que he escuchado, como Lenín Cerna, Bayardo Arce, pero sobre todo Daniel Ortega, son partidarios de acercarse a la gente, escucharla y obedecerle.
Sandinismo del siglo XXI.
Bueno, llamémosle así.¡Ja, ja!
¿No le hace falta la plaza llena con el grito de “¡Dirección Nacional: ordene!”?
Espero que nunca más vuelva a decirse esa mierda... ja, ja, ja. ¿Sabés quién inventó eso? Julio López.
Golpeadón
En Cuba había eso de “comandante en jefe, ordene”.
Allá en Cuba, pero aquí lo impuso Julio López en las plazas, ¿sabés por qué? Lo digo por primera vez: la gente gritaba mi nombre en las plazas y eso incomodó a Julio López, entre otros. Entonces Julio López, como quien dice, aquí no manda Tomás, aquí manda la Dirección, empezó a gritar “Dirección Nacional: ordene”.
Incluso alguna vez que la gente me llamó para que hablara, Julio la calló e impidió que entrara a las tribunas.
¿Qué decía la gente?
¡Tomás!, ¡Tomás!, y me gritaba para que yo hablara. Hubo inconformidad de alguna gente, y Julio López fue el vocero de eso, inventando lo de “Dirección Nacional...” Primera vez que lo digo.
Cuando se sustituye el nombre de Tomás por el colectivo, ¿no se sintió golpeadón?
Hombré, me sentí golpeado no por la Dirección... sino por el origen de la frase. Nada más. Incluso, cuando gritaban mi nombre, me sentía inhibido porque sabía que eso podía darme problemas con los otros compañeros, no me agradaba.
Pero la forma en que se enfrentó eso, callándome, impidiéndome el derecho de ir a las tribunas, cuando la gente me llamaba, o bien inventando eso de DN, ordene, sí me incomodó.

Edwin Sánchez
Y ahora, comandante Tomás Bo rge, ¿quién le va a dar consejos a ustedes? Fidel está enfermo... Así se lo preguntamos intempestivamente al cuasi legendario sobreviviente de la fundación del FSLN, y ésta fue su respuesta:
“Creo que Fidel nos va a seguir dando consejos y (Hugo) Chávez también, y nosotros a Chávez y a Evo, que es un santo varón. Hice mucha amistad personal, y hay que darle consejos para que no cometa errores con la experiencia que nosotros tenemos.
El me lo dijo: “Ustedes tienen tanta experiencia, seguramente me van a ayudar”. Claro que sí, le dije. Bolivia es Bolivia, y es soberana, pero bueno, le podemos sugerir algunas cosas”.
En la oficina del próximo embajador de Nicaragua en Perú abundan las fotografías donde aparece él con figuras mundiales, algunas desaparecidas y otras que se mantienen: hay una con Fidel, otra con el Papa, una más con Yasser Arafat, y seguramente ya le estarán enmarcando las nuevas con los presidentes Chávez y Morales.
“Muchos dirigente del FSLN no fuimos como el Che Guevara, un ejemplo de virtudes revolucionarias”, nos confiesa. ¿No se repetirán los errores?, le pregunto, y responde: “Espero que no, seguramente se van a producir otros, pero no los mismos del pasado, sería lamentable”.

De los consejos a los amigos
Cuando viene su amigo Evo Morales y Hugo Chávez...
Él es también mi amigo.
Me parece que estrenan su revolución y en sus discursos hablan del “imperialismo aquí, imperialismo allá”. Dirigentes como usted y el presidente Ortega, ¿entrarían en ese discurso “antiimperialista”?
No debemos olvidar que sigue existiendo el imperialismo. Aquellos --Chávez y Morales-- son más apasionados en estos momentos, hablando de esa existencia real. Pero en Estados Unidos hay situaciones particulares que es preciso tener en cuenta. El gobierno de EUA, que representa al imperio, está debilitado; la guerra de Irak, Afganistán, los desaciertos descomunales lo han debilitado y lo han vuelto de alguna manera menos peligroso.
No pueden lanzar zarpazos contra nosotros. Entonces somos realistas, cuidadosos de no estar confrontando zarpazos que ya no vienen. En el pasado estuvieron a punto de invadirnos. Los zarpazos de Bush han fracasado. Probablemente venga un gobierno más sensato, más dialogante.
¿Usted quisiera a Hillary Clinton?
Sí, primero porque es mujer. Además, porque tiene una información más o menos cercana a la realidad, no sé hasta qué punto. Es una mujer con ideas progresistas, relativamente, no te creas que es prima-hermana de Fidel Castro. Es una mujer que podría ser más sensata.
¿No cabe el imperialismo en los discursos del sandinismo del siglo XXI, en esta segunda etapa del FSLN?
No podemos aprobar la guerra contra Irak, la agresión a los palestinos... las cárceles de Guantánamo, pero no está a la orden del día.

La moderación
El temor de la gente es que ustedes hagan coro con el discurso de la revolución que estrena Chávez, cuando ustedes ya vivieron esa primera etapa.
Chávez está a la defensiva de un gobierno que lo amenaza, están sus características personales. Uno actúa conforme su modo de ser. A la mejor algunas cosas que dice Chávez no la vamos a decir nosotros, pero tampoco vamos a ponernos a refunfuñar por lo que dice Chávez. La realidad de Venezuela es distinta a la de nosotros. Estamos en un país en que se impone la necesidad de cierta moderación, de cierto entendimiento con todos los sectores, sin abandonar los principios que dieron origen a la revolución sandinista.
Lo que veo es que el presidente Chávez está además estrenando los viejos errores que cometieron
ustedes.
A lo mejor... no creo... no creo eso, los tiene en cuenta, es un hombre talentoso, y él sabe lo que está haciendo, y nosotros también.
Fidel les dijo a ustedes que no cometieran los mismos errores de él, ¿ahora ustedes le dirán a Chávez lo mismo?
Bueno, yo no tuve chance de decirle, cuando se peleó con Alan García, yo iba a sugerirle que fuera más cuidadoso, y a Alan también, e iba a intentar una reconciliación con ambos, pero se reconciliaron antes en Cochabamba.
Me perdí la oportunidad de ser el gran reconciliador. Alan aceptó cuando le dije que tuviera en cuenta los intereses de América Latina, y que se diera la mano con Chávez. Me dijo que sí, pero ya no hubo tiempo.
Fidel: Ustedes hacen lo que les da la gana
Parece que hay como una ley de que los revolucionarios novatos no le hacen caso a los mayores que ya hicieron una revolución.
Hombré, no le hicimos ningún caso a Fidel Castro. El nos recomendó: lo primero que deberíamos hacer es realizar las elecciones cuanto antes, en 1979. Segundo, que no impusiéramos el Servicio Militar Patriótico.
El dijo: “Yo sé que no lo van a hacer, porque ustedes hacen lo que les da la gana, pero con todo respeto, les sugiero que no lo pongan”. Y lo pusimos. La gente cree que le hacíamos caso. Él era muy respetuoso en sus recomendaciones.
¿El sandinismo del siglo XXI llegó para quedarse?
Sospecho que va haber sandinismo por largo rato.
Sí, ha habido en la oposición. ¿En el poder también?
Sí, me sospecho que será un poder por largo rato. Será un gobierno tan excelente, que habrá un enorme respaldo popular aquí.
¿Respaldo por la vía de los votos?
Lógico, en las próximas elecciones vamos a ganar las municipales y nacionales, y no con 38%, sino con 60% o más votos, escribilo ahora con certidumbre, tal vez esté muerto, pero así va a ser.