Nacional

“Advertí a los que pedían para Fundación Nueva Era”


El director por Nicaragua en el BCIE, Arturo Harding, advirtió al ex secretario personal del ex presidente Enrique Bolaños, Lincoln Escobar, que no era correcto solicitar desde su cargo a esa entidad financiera un millón de dólares para la particular Fundación Nueva Era, de la que ambos funcionarios eran directivos.
Harding, quien representa ante el directorio del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) a Nicaragua, nos dijo ayer telefónicamente desde Honduras, que los fondos de ese organismo eran para apoyar obras del Estado, no para proyectos privados.
“Lo que a mí me comentó don Lincoln es que ellos tenían intenciones de hacer una solicitud en su momento para una biblioteca virtual en la que iban a participar dos universidades y una ONG que creo que era esa ‘Nueva Era’, sin embargo (me dijo) que en esa fundación había unos secretarios de la Presidencia, y le dije que no me parecía correcto, porque se prestaba a malas interpretaciones”, dijo Harding.
De acuerdo con la documentación presentada por Delgadillo, Escobar pidió un millón de dólares al BCIE, con el cual se financiaría la “Biblioteca Virtual Presidencial Enrique Bolaños”.
Roberto Courtney, Director Ejecutivo del Grupo Cívico Ética y Transparencia, calificó de “grotescas” las intenciones del ex presidente Bolaños de solicitar desde su cargo y a través de Escobar las enormes sumas de dinero a organismos financieros y embajadas para capitalizar la fundación de la cual formaba parte.
“Creo que es por lo menos tan grotesco como el asilo de la María Fernanda Flores (esposa del ex presidente y reo Arnoldo Alemán)”, señaló Courtney a EL NUEVO DIARIO.
Dinero es para asuntos sociales y culturales
Harding explicó que el BCIE aprobó darle a cada uno de los países fundadores de ese organismo financiero, un millón de dólares para que las presidencias de cada uno los canalizaran para proyectos culturales y sociales desde el Estado, pero nunca para apoyar asuntos privados como es el caso de la Fundación Nueva Era.
“Yo les dije que esto (el millón) no es para particulares, es para obras que los gobiernos a través de las presidencias decidan en qué invertir los fondos, sobre todo en asuntos sociales o culturales desde el Estado”, añadió el otrora ministro de Gobernación y de los Recursos Naturales del gobierno de Bolaños.
“Cada país iba a solicitarle al BCIE unos desembolsos, y hasta el momento la Junta Directiva no ha recibido solicitudes de ninguno de los países, creo que el único que ha pedido algún monto pequeño es El Salvador”, agregó Harding.
Indicó se está buscando institucionalizar el desembolso de ese millón de dólares, para que cada año estén disponibles para lo que soliciten las presidencias de cada país.
“Yo creo que si hay funcionarios de gobierno no (es correcto hacer esto), y aunque se trata de (crear) una biblioteca virtual --según lo que me explicaron y que es una buena intención--, por el hecho de que existieran funcionarios de Gobierno involucrados en la fundación (les dije que) posiblemente el banco no lo iba a aceptar”, señaló Harding.

Japón: “Solicitud no cabía”
La Embajada de Japón en Managua, por su lado emitió ayer un boletín de prensa, en el que confirma que Escobar pidió una donación para el proyecto “Adquisición de vehículos” del Instituto para la Formación de Líderes Éticos (IFLE) que impulsaría la Fundación Nueva Era, pero que la rechazaron porque no cabía dentro de sus prioridades.
“Después de una cuidadosa evaluación se le informó al solicitante que el proyecto presentado no cabía dentro del marco de la cooperación japonesa para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana, ni alcanzó el grado de prioridad requerido para hacer efectivo su financiamiento”, señala el documento.
Delgadillo informó a la Contraloría que Escobar pidió a la Embajada de Japón 89 mil 526 dólares para adquisición de dos camionetas doble cabina de doble tracción, un microbús de dieciséis pasajeros y una motocicleta para mensajería. Escobar negó en su momento que el asunto se tratara de “tráfico de influencias”, porque, a su criterio, esa figura que ahora es tipificada en el Código Penal como delito con penas de cinco a ocho años de prisión “es cuando una persona de más alto rango influye en alguien subordinado”.
Migob niega alteraciones en datos de la Fundación
El mismo Delgadillo aseguró a los contralores que Bolaños desde la Presidencia instruyó al Ministerio de Gobernación (Migob) realizar cambios y borrar evidencias, con el objetivo de que no apareciera como miembro de la Junta Directiva de la Fundación Nueva Era.
Sin embargo, Eloy Izabá, responsable del Departamento de Registro y Control de Asociaciones del Migob, negó haber recibido órdenes de Julio Vega Pasquier o de Francisco Fiallos, ambos, ex ministros de esa cartera, para “limpiar” a Bolaños.
“¿No hubo alteraciones a la información?”, le preguntamos. “No, ninguna. Se hace conforme a derecho, no hay ninguna manera de por qué hacerlo. El expediente es claro. Allí se pueden confirmar datos, solicitudes, todo el procedimiento, que no lo hago yo, yo lo firmo y se sigue todo un proceso. Pero realmente eso hay que constatarlo”, respondió Izabá.
Bolaños ya no es directivo, pero Ariel Montoya sí
Aunque Eloy Izabá, responsable del Departamento de Registro y Control de Asociaciones del Migob, nos mostró el expediente de la Fundación Nueva Era, no nos permitió sacar fotocopias del mismo, debido a que el reglamento del Migob, según él, sólo se lo permite a los directivos de la Fundación. El funcionario se limitó a brindarnos un pequeño resumen de la información relacionada con ésta.
Se trata de una Asociación Civil sin fines de lucro, con sede en la ciudad de Managua, constituida legalmente mediante escritura pública el 14 de diciembre de 2004. Aprobada como fundación por la Asamblea Nacional el 22 de febrero de 2006, inscrita en el Ministerio de Gobernación con el número perpetuo 3339, folios 655-663, del Tomo 1, Libro 9, de asociaciones civiles, con fecha 23 de junio de 2006, y publicada en el Diario Oficial La Gaceta No 127 el 30 de junio de 2006.
Al momento de su inscripción reportaron en la parte contable, que su Capital Social era de 270 mil córdobas. Sus miembros eran: Enrique Bolaños Geyer, Lindolfo Monjarretz, Lincoln Escobar, Néstor Delgadillo y Ariel Montoya. En un primer momento Montoya fue el presidente de la Fundación, después la presidió Bolaños.
Según certificación del Acta No 1, del 06 de diciembre de 2006, los directivos son actualmente: Lincoln Escobar como presidente, Lindolfo Monjarretz como vicepresidente, Ariel Montoya, secretario, Álvaro Urtecho, tesorero, y el fiscal Néstor Delgadillo.
Izabá dijo que hasta la fecha los directivos de la Fundación no han remitido sus balances contables, y señaló que tienen hasta el 30 de septiembre de este año.

El tráfico de influencias según el Código Penal
La Ley de Reforma y Adición del Código Penal de la Republica de Nicaragua, Ley 419, publicada en La Gaceta No 121 el 28 de junio de 2002, señala en el Capítulo XI, relacionado con los delitos de fraude, exacciones ilegales, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencia, lo siguiente: “La autoridad, funcionario o empleado público que por sí o por medio de otra persona o actuando como intermediaria, procure la adopción, por parte de la autoridad pública, de una decisión en virtud de la cual obtenga para sí o para otra persona cualquier beneficio o provecho, en detrimento del patrimonio del Estado o con violación a leyes o reglamentos, incurrirá en la pena de prisión de cinco a ocho años e inhabilitación absoluta por el mismo período”.