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Gobierno: meta es “liberarnos” del FMI


Publicado en Confidencial

Mientras con una mano el gobierno sandinista se prepara para negociar un acuerdo económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en los próximos meses, con la otra se ha impuesto la meta de preparar al país para renunciar a la necesidad de tener un acuerdo con el FMI, reveló a Confidencial el abogado Antenor Rosales, Presidente del Banco Central.
“Debemos alegrarnos de que el sandinismo plantee que podamos liberarnos de ese programa. ¿Debemos alegrarnos o no?”, respondió cuando se le pidió que confirmara la noticia.
Aunque es claro que en este momento el país no está listo para despedir al FMI y renunciar a su “tutela”, Rosales no descarta que finalmente llegará el día en que eso sea posible.
“Veremos cómo es que llegamos a una situación en la que nosotros podamos decir: bueno, no requerimos el Programa”, avizoró.
Diversos economistas --así como varios diplomáticos extranjeros-- dijeron que sería una buena noticia que Nicaragua ya no necesitara tener un programa con el Fondo, pero están claros que “en este momento, eso es un sueño”, como dijo Eva Zetterberg, Embajadora del Reino de Suecia.
“Puede ser una opción para el futuro lejano”, dijo por su parte Bert Van Geel, Embajador de Holanda y Presidente del Grupo de Apoyo Presupuestario.
Al apoyar la idea, el economista Róger Cerda recordó que “el país debe alcanzar un determinado nivel de sostenibilidad interna y externa que le permita volar sola, generando recursos suficientes para gastar en crecimiento y combatir la desigualdad y la pobreza mediante la composición del gasto fiscal”.
“Es deseable terminar con esa dependencia, ya que ser un país HIPC y tener un programa y condiciones con el Fondo, es indicativo de que el país no puede caminar solo, pero una cosa es lo deseable y otra lo posible”, admitió.
Siendo que sólo Nicaragua y la vecina Honduras tienen un acuerdo como ese, acorde con su estatus de naciones más pobres del hemisferio, el Presidente del Banco Central enumeró algunas de las tareas que el país debe completar en materia económica para reclamar nuestra soberanía.
“Debemos tener una economía que nos posibilite ser reconocidos como un país con sostenibilidad de su deuda, estabilidad en la inversión, el riesgo país, la cooperación, la integración económica, con apertura en los mercados, fortalecimiento del Cafta y el cumplimiento de las cuotas asignadas, aprovechando las posibilidades que brindan el mercado de China, el de Venezuela, etc”.
Rosales dijo que como persona “me sentiría muy feliz, y como funcionario, capaz de cumplir las obligaciones para las que fui nombrado aquí, cuando seamos un país que esté fuera del programa”.
Con todo, el nuevo hombre fuerte del BCN no quiso especificar tiempo.
“Cualquiera que sea el plazo, no es satisfactorio para los nicaragüenses que tengamos ese horizonte, pero no quiero ponerle un plazo de dos años, tres años. En todo caso, entre menos sea el tiempo, mejor”, sentenció.
Rosales no explicó si en ese plazo Nicaragua prescindiría de la cooperación externa que condiciona su apoyo a un acuerdo con el FMI, o si estaría apostando a sustituirla por otras fuentes de financiamiento como sería el caso de Venezuela, que precisamente abogan por “romper” con el FMI.

¿Qué pasaría con la cooperación?
Por muy encomiable que pueda ser esa meta --tanto desde el punto de vista económico como político--, tratar de alcanzarla basándose principalmente en postulados ideológicos, podría ser tan peligroso como intentar una operación a corazón abierto sin tener la preparación adecuada para ello.
“Salirse de un programa (con el Fondo) no es responsable de ninguna manera. Nicaragua no tiene capacidad siquiera de aumentar el sueldo a sus policías y maestros, porque dependemos de la cooperación externa. Eso talvez sea posible hasta dentro de dos décadas, porque la tasa de crecimiento anual es insuficiente”, dijo un empresario consultado por Confidencial.
La fuente recordó que el país requirió de una “muleta externa” para ejecutar muchos de sus programas, citando como caso emblemático el de la Dirección General de Ingresos, que en 2006 requirió ayuda japonesa para recaudar los impuestos”.
De ahí que el entrevistado piense que la meta que se ha impuesto la Administración Ortega “no es posible cumplirla en cinco años”.
En similares términos se expresó el economista José Luis Medal, quien dijo que “no lo veo factible, porque Nicaragua tiene un desequilibrio externo demasiado fuerte: nuestras importaciones son mayores a nuestras exportaciones, diferencia que se cubre con cooperación internacional y remesas familiares; además que el 80% del programa de inversiones públicas lo financia la comunidad cooperante”.
“Parte de la cooperación internacional está condicionada a tener un programa con el Fondo, y Nicaragua no puede darse el lujo de perder parte de esa cooperación, aunque si se realizaran esfuerzos fuertes desde ahora, tomaría muchos años resolver ambos desequilibrios, y siempre se necesitará ayuda de la comunidad cooperante, mucha de ella condicionada a tener un convenio con el FMI”.
El presidente del BCN recordó que no se trata de salirnos por salirnos, sino hasta que estén dadas las condiciones.
“(En este momento) sí hay que tener un programa con el Fondo, pero no un clásico programa, sino uno que responda a la agenda nacional, o sea, responder a los trabajadores, porque para nadie es secreto que aquí hay un rezago en el salario de los trabajadores, para lograr que mejore la distribución de la riqueza a niveles superiores a los que hasta ahora hemos tenido”, detalló el militar retirado.

Nicaragua debe “graduarse” pronto
Humberto Arbulú, representante del FMI en Nicaragua, recordó que “todos los programas con el Fondo, desde el punto de vista del FMI, tienen como objetivo final que el país deje de depender del organismo, porque el FMI es una institución de corto plazo, cuyos programas generalmente no exceden una vida media de tres años”.
Pero el Fondo tuvo que quebrar sus reglas con Nicaragua, como se evidencia en el hecho que su ‘tutela’ ya lleva 15 años, en los que el país no ha avanzado lo suficiente como para prescindir del Fondo, de modo que, a la larga, el objetivo del nuevo gobierno de Nicaragua “es también un objetivo del Fondo”.
Arbulú dijo que una de las razones para esperar que los países se ‘gradúen’ es que comiencen a pagar y dejen de pedir prestado, porque los recursos que maneja el Fondo “son revolventes”. Entre los países ‘graduados’ están México, Perú y Colombia,
“Prescindir del Fondo no es un acto de rechazo, sino de haber tenido un programa saludable que permita prescindir del programa”, dijo esta fuente para quien “habría que llevar a Nicaragua a una situación tan buena, que los donantes ya no tengan que exigir programa con el Fondo, o mejor aún, que no se necesiten las donaciones”, especuló.

José Luis Medal, economista

“No es bueno sustituir una dependencia por otra”

* “Al menos el Fondo tiene una lógica macroeconómica sana, políticas de Chávez son irresponsables”
El economista José Luis Medal no entiende en qué sentido son negativas las políticas del Fondo, como para que la actual Administración quiera renunciar al “acompañamiento” del organismo financiero internacional.
“Es verdad que el FMI tiende a poner límites al gasto público total (la planilla salarial), pero es posible reajustar modestamente los salarios de abajo si se hace una verdadera reforma del Estado, con una ley salarial racional para todo el sector público, y reducción de puestos, en particular diputados y magistrados”, enumeró.
El economista no está de acuerdo en que Nicaragua esté pensando en salirse del programa con el Fondo, porque “no se ha negociado el programa, así que no veo oportuno hablar de salirse si ni siquiera tenés uno, además que algunos donantes podrían reaccionar de manera negativa. No es buena idea salirnos en los próximos cinco años”, sentenció.
Del mismo modo, Medal predica por no poner todos los huevos en la misma canasta, en referencia a que “no es buena idea que dependamos sólo de Venezuela, porque eso sólo sustituye una dependencia por otra. Al menos el Fondo tiene una lógica macroeconómica sana, mientras que las políticas de Hugo Chávez son irresponsables y sin coherencia económica”, aseguró.
Medal cree que el haber hecho pública esta intención “hará más difícil negociar con el Fondo, porque uno no debe decir su estrategia antes de negociar, y porque el Fondo está claro que Nicaragua no podrá salir de un acuerdo con ellos al menos durante tres años”.

Suecia: “Talvez sería una decisión prematura”

* “No es ideal salirse y regresarse después de un par de años. Sería difícil para el país”

Eva Zettelberg, embajadora de Suecia, también está entre quienes desearían ver a Nicaragua en condiciones de independencia, pero no es capaz de responder en este momento acerca de las tareas que habría que emprender para lograrlo.
“Es una pregunta difícil, para la que no tengo respuesta definitiva, porque no dispongo de suficientes datos. No sé si Nicaragua esté en condiciones de dejar los acuerdos con el Fondo. A mi juicio sería lo ideal que Nicaragua sea independiente con buen desarrollo económico. Durante los últimos años ha sido necesario ese apoyo, aunque me parece difícil lograrlo. Quizás que el Presidente del BCN tenga otros datos”.
La diplomática sueca valoró que “talvez sea una decisión muy prematura”.
Por eso advirtió sobre el peligro que después, el país vaya a tener que salir corriendo hacia Washington a pedir una renovación del acuerdo.
“No es ideal salirse y regresarse después de un par de años. Seria difícil para el país. En el caso de Suecia y varios otros donantes, no hay una exigencia de que el país tenga un acuerdo con el Fondo, pero escuchamos a los especialistas del Fondo. Es una voz importante para nosotros. Depende de las condiciones en que estuviera Nicaragua al momento de tomar una decisión como esa, pero si no fueran las condiciones adecuadas, sería difícil lograrlo, talvez un sueño”, sentenció.

Holanda: Nicaragua necesita del acuerdo con FMI

* “Negociación está en camino, lo confirmó el Presidente…un cambio puede ser opción para el futuro lejano”

Bert Van Geel, Embajador de Holanda y Presidente del Grupo de Apoyo Presupuestario, no cree que el estatus del país vaya a sufrir cambios en el corto plazo.
“La negociación de un arreglo con el FMI está en camino y así lo confirmó el presidente Ortega, pero no vemos cambios por el momento. Puede ser opción para el futuro lejano, aunque depende de los cambios que puedan llegar a concretarse”, explicó.
Insistió en que “depende de la negociación que se haga con el Fondo. Si el país se desarrolla de buena manera, podría seguir adelante sin el apoyo del FMI, lo que sería muy favorable, pero por el momento se necesita de ese acuerdo”.
Van Geel no quiso pronunciarse acerca de las opciones reales que tiene Nicaragua de salirse ‘por las buenas’ de la égida del FMI.
“Es mejor no especular sobre lo que pasará, porque estamos monitoreando qué ocurre en el país, lo que es determinante para luego llegar a una negociación con el gobierno. Los criterios de estabilidad macroeconómica han sido favorables durante los últimos años y ojalá siga así en el futuro. El FMI apoya ese monitoreo, y el país requiere de ese monitoreo. Sabemos que el gobierno está de acuerdo con que haya un programa, porque el Presidente lo confirmó, aunque tiene sus observaciones de la forma cómo debe ser ese acuerdo.