Nacional

500 visas negociaba mafia china

* Pagaban 5 mil dólares por cada “esclavo laboral” que pudieran pasar * Las repercusiones en la sede diplomática nica, donde siguen manejándose muchas incógnitas

Miembros de una banda de traficantes de personas solicitaron al director general de Migración de Costa Rica, Mario Zamora, la emisión de 500 visas para ciudadanos chinos, a un costo de US$5,000 por cada trámite de viaje
En noviembre del año pasado, dos mujeres de ascendencia china contactaron al jefe de la Policía de Migración costarricense y le solicitaron la intervención de sus buenos oficios para lograr una cita con Zamora, porque tenían que hacerle “un gran ofrecimiento”.
“Solicitamos el apoyo de la Fiscalía para poder concertar esa reunión y ver realmente de qué se trataba. Se concreta, me ofrecen el pago de cinco mil dólares por el otorgamiento de visas a ciudadanos chinos y me hablan de un negocio inicialmente que iba tratar sobre 500 visas, y que el proceso lo iniciaríamos a partir del momento que nosotros lo determináramos”, dijo Zamora a EL NUEVO DIARIO.

Agentes encubiertos
El funcionario se hace acompañar de dos policías encubiertos y delega en ellos la continuidad de relación con la banda, y a lo largo de diciembre se producen otros encuentros, pero de repente surgió el elemento de la violencia con las amenazas “de que el proceso no podía salir mal”.
“Caés en un camino sin salida. O seguís colaborando con nosotros o no hay más salida, ya pasaste el punto de no retorno, ese fue el mensaje que recibimos”, explicó Zamora.
En enero se hace una negociación con unos 43 pasaportes. Primero la organización había entregado 13 y habían concertado una reunión en la cual se iban a entregar 30 más.
“Ellos estaban muy presionados, porque aparte de los 500 (ciudadanos chinos) que ya tenían, tenían más gente todavía, entonces, sentían que nosotros debíamos acelerar el proceso porque estábamos retrasando la buena marcha de la operación migratoria”, expresó.
En eso las autoridades costarricenses deciden acertar el golpe a la organización. Proceden a la captura de una de las mujeres cuando estaba en posesión de 30 pasaportes, se hace el allanamiento en su residencia donde se incautan 143 mil dólares y se hacen operaciones en seis lugares más a lo largo del país.

Esclavos laborales
Además, encuentran a uno de los chinos que había sido negociado con fines de esclavitud, quien es puesto a la orden de Migración, pero no hay causa penal en su contra. Las autoridades costarricenses más bien le están ofreciendo que si colabora con el proceso judicial podría ser objeto de ventajas migratorias, lo cual lo permite la ley de ese país.
“Créame que ahora estamos realmente en un caso de estudio: nos recomendaron cómo usar el dinero, cómo gestionarlo, tenemos una gran información, sólo que por ahora en mi condición de testigo de ese proceso no puedo adelantar ese tipo de detalles, que creo que son muy importante desde el punto migratorio policial para adoptar medidas correctivas”, indicó Zamora.
En Costa Rica había claro conocimiento de que las bandas dedicadas al tráfico internacional de personas, estaban operando en el país desde hacía mucho tiempo.
“Estas personas son traficadas por estos grupos con el objeto de que brinden servicios gratuitos en calidad de esclavos laborales por 10 ó 15 años. Ésta es una situación que se venía comentando, pero nunca habíamos tenido el caso de una operación que pudiéramos revelar y poner sobre la mesa toda esta evidencia”, admitió Zamora.

El caso Nicaragua
Precisamente en noviembre de 2005, EL NUEVO DIARIO reveló que en el Consulado General de Nicaragua en Costa Rica se estaban emitiendo supuestamente visas a ciudadanos de la República Popular de China, sin la debida autorización de la Cancillería y la Dirección General de Migración y Extranjería en Nicaragua.
Se publicaron algunas de esas visas, pero la Cancillería en Nicaragua alegó que eran falsas, posición que fue respaldada por la Policía Nacional.
No obstante, EL NUEVO DIARIO constató ha habido falta de control y seguridad en la emisión de las visas en el Consulado nicaragüense, pues ponían a hacer estos trámites de viajes a empleados que no tenían nada que ver con el área consular.
Al menos cuatro conductores --dos de ellos ya no trabajan en la sede diplomática-- han admitido que llenaban visas, algunas de ellas extendidas a ciudadanos chinos. Una de estas personas hasta sostiene que la letra que aparece en una de las visas publicadas en El NUEVO DIARIO es suya.
Otro testimonio que pone en duda lo dicho por las autoridades de Cancillería del pasado gobierno y por la Policía, es que una de las ministras consejeras con Funciones Consulares, a quien supuestamente le habían falsificado su firma y su sello, nunca se dio cuenta de eso.
Sumado a esto, está la llegada de un paquete de DHL al Consulado con pasaportes chinos, un secreto a voces que circula entre los empleados a espaldas de las autoridades de esa sede diplomática, ya que está terminantemente prohibido hablar con los medios de comunicación.
Documentos en poder de EL NUEVO DIARIO demuestran que, efectivamente, hubo una prohibición de hablar con cualquier periodista antes y después que estallara el escándalo.
“Por medio de la presente permítame indicarle que ningún funcionario de este Consulado General puede dar declaraciones a cualquier medio de comunicación, ya sea que éstos se presenten a estas oficinas o soliciten información telefónica”, dice una comunicación dirigida a todo el personal por el cónsul general, Eduardo García Herdocia.
Esta orientación por escrito fue dirigida a los empleados el 20 de noviembre de 2006, cinco días después de que EL NUEVO DIARIO publicara la primera información relacionada a estos temas.
García Herdocia explicó que es un mecanismo común y corriente que se aplica cuando alguien llega a asumir una responsabilidad en una institución.
No obstante, Gloria Gadea, Ministra Consejera con Funciones Consulares, se atrevió a hablar con este periódico, al igual que la funcionaria Carmen Bonilla.
“Yo lo que te puedo decir es que toda la vida ha habido rumores de que han venido paquetes de DHL. No sé para quién, ni cuándo ni cómo ni dónde, pero ese rumor ha existido siempre, a quién se le envió, quién lo abrió y qué tenía, no sé”, expresó Gadea.
Por su parte, Bonilla argumentó que no es su función recibir ningún tipo de paquete, porque toda la correspondencia es recibida en recepción.
“Si alguna vez recibí paquete que venía por DHL o cualquier empresa que manda paquetes al señor embajador o al cónsul, esos documentos se los entregaba completos, no voy a destapar un paquete que no es para mí”, agregó.

Mario Zamora, Director General de Migración:

“Nicaragua y Costa Rica son sitios de paso de estas bandas”

¿El contacto que tuvieron con esta banda les permitió conocer si habían establecido relaciones con funcionarios de otros países de la región?”
La banda opera en dos sentidos: Costa Rica como sitio de destino y Costa Rica como sitio de tránsito hacia el norte, con el objeto de ubicarlos en Estados Unidos y México.
La operación no permitió revelar contacto con ninguna otra autoridad que no fuera costarricense, en esto debo ser yo muy exacto. Sabemos que la operación de estos grupos es a largo de todos los países que están antes de los Estados Unidos. Recuerde que hace muy poco, en noviembre, descubrimos un bote que traía unos 70 ciudadanos chinos y alrededor de 58 ciudadanos peruanos, que fue abandonado en la mar y que llegó a costas costarricenses. Nos demostró también otras formas de traslado de personas, enviadas por estas mafias a las costas peruanas y ecuatorianas, y de ahí trasladados por “coyotes” sudamericanos a través de Centroamérica, finalmente hacia Estados Unidos y Canadá.

En Nicaragua salió a luz el caso de visas extendidas a ciudadanos chinos supuestamente en el Consulado instalado en Costa Rica. ¿Solicitaron las autoridades nicaragüenses la colaboración de ustedes?
No tenemos ninguna solicitud para investigar nada relacionado ni con el Consulado ni con el otorgamiento de visas chinas por parte de autoridades nicaragüenses.
Yo lo que digo es que tanto Costa Rica como Nicaragua son sitios de paso de estas bandas, y, definitivamente, esto nos obliga a actuar de manera conjunta a las autoridades de acá y de allá para hacer un frente común y que nos apoyemos mucho, que intercambiemos mucha información para poder realmente detectar y enfrentar con éxitos estas bandas.