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Cayó su hijo y ahora pelea por su nuera

* Viuda es también militar y su la regresan, niño podría quedar huérfano de padre y madre * El Día de Acción de Gracias, Víctor Manuel estuvo de permiso, y le aseguró a su mamá que la muerte lo rondaba y nunca sabría por qué causa entregaba su vida * Doña Perla Lucas, de Prinzapolka, Nicaragua, pedirá que se investigue por qué su hijo, mecánico, iba en un helicóptero de combate

Tania Sirias

El clamor de una madre nicaragüenses tendrá que oírse ante el Ejército norteamericano, pues Perla Lucas --mamá de Víctor Manuel Langarica Lucas, soldado que falleció el sábado en Irak-- librará una batalla legal contra el gobierno de Estados Unidos para evitar que envíen a la guerra a su nuera, Katie Langarica.
Katie, de 21 años, también estaba en el frente de guerra en Irak, pero debido al deceso de su esposo se le concedió un permiso de dos semanas para viajar a Atlanta, Georgia y estar presente en el funeral.
“Ella tiene que regresar el 30 de enero a Irak, pero estamos luchando para que esto no pase. Por la muerte de mi hijo pido a la Armada que deje a la mamá aquí, si ella muere mi nieto se queda huérfano”, exclamó Lucas. Afirmó que Katie Langarica no quiere pedir la baja, pues perdería muchos beneficios obtenidos durante su permanencia en el Ejército.
Lucas relató que una semana antes de la muerte de su hijo, su nuera sufrió un atentado en Irak donde perdieron la vida 70 soldados. “Eso fue un trauma para ella, ahora pierde a su esposo y tiene el temor de morir y dejar solo a su pequeño”, dijo.

Hijo necesita operación
Víctor Langarica deja a dos hijos en orfandad, una niña de seis años producto de su primer matrimonio, Divina Marie, y el pequeño Deevic de dos años, procreado con Katie. El niño nació prematuro, además sufre malformaciones en manos y pies, los cuales deben ser corregidos a través de una operación, señaló la abuela.
“Deevic se adelantó un mes a la fecha de parto, debido a que el cordón umbilical estaba enredado con dos dedos de su mano, los cuales perdió. Los dedos del pie le nacieron pegados y esto se debe corregir con una cirugía que se tenía prevista para el mes de marzo, pero ahora no sabemos si se podrá realizar”, dijo Perla Lucas.
Argumentó que el niño, debido a su enfermedad, necesita el acompañamiento de sus padres, al morir uno de ellos, el otro tiene que asumir la responsabilidad. “Katie podría perder la vida si regresa a Irak y el pequeño necesita a su madre, por ello solicitamos que la Armada la deje en una base en Estados Unidos. Esperamos que tengan compasión y no la manden de regreso”, dijo.

Familiares pedirán investigación
Los familiares de Víctor Langarica esperaban la llegada del cuerpo desde ayer, pero un agente del gobierno norteamericano les comunicó que probablemente el cadáver podría llegar hoy. “Nos dijeron que podría dilatar hasta más días, pero nosotros esperaremos hasta el domingo”, afirmó la desconsolada madre.
Además, solicitarán una investigación sobre la muerte de Langarica, pues afirman que él no podía ir en helicóptero ya que su trabajo era como mecánico de equipo pesado y tenía que estar en la base.
“Mi hijo no quería ir a la guerra, él fue en contra de su voluntad, pues sabía que iba a morir. La última vez que lo vimos con vida fue el Día de Acción de Gracias; me dijo que no iba a regresar y que no sabía por qué iba a morir, que era una guerra injusta. Me pidió que cuidará a sus hijos si algo le pasaba, y eso es lo que estoy haciendo”, recordó la madre del soldado.
Víctor Langarica ingresó a las Fuerzas Armadas en mayo de 2001; en enero de 2002 fue enviado a Afganistán, donde permaneció diez meses. Luego en 2003 fue trasladado a Irak, donde falleció el 20 de enero cuando viajaba con 12 soldados estadounidenses en un helicóptero que fue derribado por el fuego rebelde.