Nacional

IDR: otro foco de corrupción

* 62 millones en deudas, y cinco millones en préstamos y adelantos con identidades perdidas * 10 millones de dólares tomados de programas de desarrollo lechero para gastos operativos, y 16 mil vaquillas desaparecidas

Como “un relajo bien institucionalizado” definió el nuevo director del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), Álvaro Fiallos, al estado en que encontró esta institución. Según Fiallos, apenas con trece días de estar al frente a la entidad ha encontrado un “sinnúmero” de anomalías en los recursos del IDR.
Este “relajo”, según el funcionario, se debe al deficiente control interno, tanto en el área institucional como en la de de proyectos, que en su mayoría ni siquiera cuentan con un sistema administrativo adecuado.
El IDR, además, tiene una deuda de 62 millones de córdobas, ya que la institución “prestó” fondos que fueron asignados para otros programas. Esta institución no cuenta con un presupuesto del Estado para operar, por lo que según Fiallos tuvo que acudir a estos recursos, utilizados para aumentar “la burocracia del Estado”.
Dentro del desorden administrativo encontrado en el IDR, el funcionario destacó que no existe información clara sobre el estado de las cuentas del organismo, y ni siquiera del número de empleados con que cuenta.

Cuentas por cobrar
Las investigaciones preliminares arrojaron que algunos funcionarios del IDR le deben a esta institución hasta 5 millones de córdobas, que les fueron entregados en concepto de préstamos o adelantos. “Debido a que el control de esos préstamos no lo hemos encontrado por ningún lado, no sabemos la identidad de las personas que los recibieron”, aseguró Fiallos, quien agregó que además se tomaron 10 millones de dólares del Programa de Desarrollo Lechero para poder pagar gastos operativos del IDR.
En los primeros días de enero, previo a que asumiera la nueva dirección de la institución, se registró un movimiento de cuatro millones de córdobas en las cuentas del IDR, y según el funcionario, se desconoce la procedencia de ese retiro. El nuevo titular ha pedido a los bancos que reporten cualquier transacción que se realice con cheques del IDR.

Bajo nivel académico
Fiallos denunció que en esta institución el 40% de los empleados que hasta el momento se han logrado contabilizar, tiene un bajo nivel académico, además de las diferencias “abismales” de salario “Un bodeguero gana 2,500 córdobas y hay otro bodeguero que gana 15,000 córdobas, esos son ajustes que tendremos que realizar”, puntualizó Fiallos, quien explicó que no devenga salario alguno por parte de la institución.

Se pierden vaquillas
La nueva directora ejecutiva del IDR, María Auxiliadora Briones, informó que otra irregularidad encontrada en la institución es la desaparición de 16 mil vaquillas pertenecientes a un proyecto rural. “Se está tratando de identificar qué pasó con esas vacas, ya que se está hablando de una considerable cantidad”, dijo Briones, quien, sin embargo, no especificó si estas pérdidas vienen desde la Administración de Alemán, y cuántas desaparecieron en la “Nueva Era”.
Por estas anomalías y otras, la nueva administración del Instituto de Desarrollo Rural se encuentra trabajando en conjunto con la Contraloría General de la República para que realice las correspondientes auditorías.