Nacional

“Que hable la ciencia”

* Pide que se escuchen “las dos campanas” y niega haber negociado nunca el tema con Daniel Ortega * Es necesario oír la voz de los científicos y ver la resultante, aconseja, y recomienda a EL NUEVO DIARIO convocar a un foro * Hice dos marchas contra el aborto, nunca contra el aborto terapéutico, aclara Su Eminencia, quien además dijo que es fácil decir: “Hay que salvar la vida”

Edwin Sánchez

Para abordar el controversial tema del aborto, el cardenal Miguel Obando y Bravo dejó abierto un espacio a la Ciencia, hasta ahora tan callada ante el ruido político y anatemas religiosos, al plantear la urgencia de convocar a un foro donde participen los médicos especialistas, tanto los que afirman que se puede salvar a la madre y al hijo, como los que no piensan lo mismo.
Ustedes, dijo refiriéndose a EL NUEVO DIARIO, pueden montar ese foro, convocando a las personalidades científicas, a los médicos especialistas, que representen a las dos líneas.
Las declaraciones del Cardenal, a título personal, se dieron en el contexto de la puesta en agenda del tema sobre el aborto terapéutico y su resonancia en Europa, donde se percibe que fue penalizado por el FSLN como un acto electorero, y que este partido ahora en el poder no podrá romper su compromiso con la Iglesia Católica.

Abre una salida
Sin embargo, las palabras de la figura más prominente de la Iglesia en Nicaragua parecen dejar abierta una salida, contrario a las voces extremistas del no rotundo al aborto terapéutico. El Cardenal incluso consideró los efectos de la extrema pobreza, la situación en el campo y la montaña, y sus condiciones difíciles.
Asimismo, aseguró que jamás negoció con el actual Presidente el tema del aborto a cambio de lo que podría hacer él desde el púlpito. La única vez que yo negocié algo con el presidente Ortega, fue cuando se formó a finales de la década de los 80, la Comisión de Reconciliación. “Entonces sí le pedí que dejara integrarla con monseñor Bismarck Carballo, con monseñor Pablo Antonio Vega y con Benito Pitito. Eso sí negocié”.
El Cardenal, además, recordó --y precisó una aclaración que cobra primordial importancia en estos días-- que en las dos manifestaciones que hizo sobre el tema en cuestión es que éstas fueron contra el aborto. No se hicieron contra el aborto terapéutico.
“Debemos hacer un esfuerzo por salvar la vida de la mujer y la del niño, tanto vale la vida de la madre como la del niño. Yo no soy médico, pero dicen los expertos que se puede salvar la vida de la señora como del niño”, dijo Su Eminencia, quien manifestó que la Conferencia Episcopal se iba a reunir y creía que abordaría el asunto.

Como personalidad eminente de la Iglesia Católica de Nicaragua, ¿qué consejo daría al sector de la sociedad civil que pide la despenalización del aborto terapéutico?
El que provoca un aborto cae ipso facto en la excomunión. Con respecto a las penas no quisiera pronunciarme.

¿Qué opina de la parte de la sociedad civil que está en contra de la penalización del aborto terapéutico?
Creo que en una democracia siempre hay distintos puntos de vista, sería conveniente, para ilustrarnos, un foro donde estuvieran médicos que piensen que se puede salvar tanto la vida de la madre como del niño, con otros médicos que no piensan lo mismo. Un foro para conocer la situación. Yo mismo he participado en foros en otros países, en Colombia, Guatemala, Brasil e Italia. Sería bonito que alguien invitara a un foro para tratar el tema con mucha altura, médicos que piensan que se puede salvar la vida de la mamá y del niño, y los que piensan distinto, un foro con el deseo constructivo.
Este foro no sólo debe ser de una sola línea, hablo de médicos y que puedan asistir los que no somos médicos, pero digo que participen médicos, ginecólogos, expertos que piensan distinto. Yo pienso que podría ser útil.

Hay organizaciones de mujeres, ¿sería buena su participación?
Digo, pues, que los conferencista deben ser personas que sepan de medicina, yo sé algo de matemática, no soy ginecólogo, pero sé lo que dice la moral, lo que piensan varios médicos… yo he estado fuera. Pero digo que convendría un foro donde estén los científicos, médicos especializados en la materia, aunque sean de distinta línea, para poder ver la resultante.

Las dos campanas
En el foro podría haber resultados, entonces...
Bueno, los señores obispos tienen su consejo. Pero digo, es bueno oír las dos campanas. Hablo en mi carácter personal.

Cardenal, en un país con bastante deficiencia de salud, el atraso, la extrema pobreza, con más de la mitad de la población viviendo con menos de un dólar al día, no habría condiciones adecuadas para atender a una madre con un problema que se puede presentar.
Sí, comprendo, eso se dice fácilmente: “Hay que salvar la vida”. Soy partidario de salvar la vida de la mamá y del niño, pero comprendo lo que usted dice. No sé si estamos en un lugar alejado y si un médico general está en capacidad de hacer una operación de esas o no tiene aparatos necesarios. Hablo de lugares como Mesas de Sicaya o más lejos de la montaña. No sé si el médico general puede hacer eso…, sí tiene sus dificultades. Me decía una persona en el sistema de Salud, ahí hay una fila de 40 personas, y el que llega debe esperar. Comprendo la situación y objeción que me hace, pero hay que hacer el esfuerzo, hay lugares como en la montaña. Cuando andaba de misionero, para ir hasta El Pájaro tardaba un mes en llegar a caballo. Ahí la situación es complicada.

---Recuadro---
“No he negociado
con el FSLN”
Se habla que el FSLN (en su campaña) como que le debe una a la Iglesia, obviamente al Cardenal, y por eso apoyó la penalización del aborto terapéutico. Usted como alto dignatario de la Iglesia, ¿qué puede decir sobre estas aseveraciones?
Soy un servidor. Le hago un poquito de historia. Siempre he dialogado con el señor Presidente de la República, Daniel Ortega, cuando estaba en el gobierno. No nos entendíamos, pero sí platicábamos, horas, una vez hablamos tres horas. Siempre conversamos con él, y si yo llegué a formar parte de la Comisión de Reconciliación es porque yo había hecho esta sugerencia: para que se termine la guerra hay que hacer un esfuerzo para reconciliarnos, tanto el FSLN como la Contra.
Hablé con el presidente Ortega, al principio discutimos y él me dijo luego que era conveniente, y formó la Comisión y yo fui presidente. Por eso es que ve que algunos me han criticado que yo andaba metido. No, yo andaba mediando en República Dominicana, andaba monseñor Bosco Vivas. Había, además, varios laicos. Estuvimos en Guatemala, luego en Washington. En seguida fuimos a Nueva York; en las fronteras, en los hoteles en Nicaragua. Era un servicio que tratábamos de hacer.

¿Con esto del aborto no es dando y dando?
Yo he estado en la postura que hay que salvar la vida de la madre y del niño, si la ciencia avanzó tanto. Nunca he hablado (eso) con el presidente Ortega. Hice la misa de reconciliación. Él me pidió una misa por la reconciliación de toda la familia nicaragüense, también por el descanso eterno de la guardia y de Somoza; por el descanso eterno de los sandinistas que murieron en la guerra y por los contras. Y de los civiles. Me pareció bien hacerla, y después hice su matrimonio con su esposa. He hablado de la reconciliación, pero nunca hemos dicho: yo le hago esto y usted hace lo otro.

¿No se introdujo el tema del aborto en todo esto?
Nunca hablamos del aborto. Pero yo había hablado antes. ¿Se acuerda que hice dos manifestaciones? No se hablaba de aborto terapéutico, sino contra el aborto. Las dos manifestaciones que hice yo no se habló de aborto terapéutico, sino contra el aborto. Pero nunca hemos conversado con el señor Presidente de la República, Daniel Ortega. De lo que hablábamos es de la reconciliación, de la paz, de la solidaridad, pero nunca yo voy a hacer esto para que usted…; en ese sentido, nunca hemos platicado. Hablamos de la paz, del amor la verdad, la justicia, de la importancia del perdón, de la solidaridad

Nunca lo han negociado.
Nunca hemos negociado, porque una cosa es negociar, yo le hago esto…; cuando me nombró en la Comisión de Reconciliación, dije: “Con mucho gusto”, pero a usted le agradeceré que deje entrar a monseñor Pablo A. Vega, Bismarck Carballo, Benito Pitito. Y el Presidente cumplió. Vega no quiso entrar. Eso sí fue negociado.

La ministra Cuan dijo que no está de acuerdo con la penalización del aborto, y hay voces entre diputadas del FSLN que ya no están con la anterior posición, ¿qué diría usted al respecto?
Yo solamente pediría al Señor que ilumine a los magistrados y a todas estas personas que puedan defender la vida, en cuanto sea posible.

¿Escoger entre la vida de la madre y el hijo?
Ese, eso es un problema que… si lo ve usted con los médicos que afirman que se puede salvar las dos vidas, ese problema no existe, pero comprendo la problemática que usted me dice. Allá, en Terrabona, en el campo, comprendo esto. Pero los médicos que dicen que se salvan las dos vidas, no se plantean ese problema.
Yo decía que sería conveniente un foro para los que piensan oír los argumentos científicos, es una idea mía, que haya ese foro. Después, ya los señores obispos dirán su punto de vista moral.
Ustedes --EL NUEVO DIARIO-- pueden montar un foro, digo, buscando a las dos líneas.