Nacional

Sólo apoyo moral brinda a acusado de violación

* Amenaza con demandar por injurias y calumnias a todas las personas que le imputan el proteccionismo del presunto violador de la niña sorda de Quilalí * Dijo que tenía conocimiento que la menor ya había sido abusada, y sus padres callaron

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
Por fin, el alcalde Quilalí, Gerzan Pozo, salió al encuentro de la racha de señalamientos que le imputan como supuesto “encubridor” de la violación o abuso deshonesto que sufrió una niña sorda, de 13 años, presuntamente por parte de un empleado de la Alcaldía. Vino a esta ciudad para verter su versión y defenderse de las acusaciones.
La procuradora especial defensora de la Niñez y Adolescencia, Norma Moreno Silva, fue la que enfiló las “baterías”, al inicio del juzgamiento, al acusar a Pozo de utilizar recursos de la comuna para defender al supuesto violador sexual y de disponer de bienes para la garantía pecuniaria por la libertad condicional del reo Jairo Gutiérrez.
También los progenitores de la niña abusada sostienen que el edil quilaliano utiliza al asesor legal, Sander Quintana, para impulsar diligencias a favor de Jairo Gutiérrez y hasta para ofrecer pagas a fin de callar el hecho punible.
“Es falso, es falso. En ningún momento hemos utilizado dinero de la comuna para la defensa por la causa que enfrenta el señor Jairo Gutiérrez”, contestó el alcalde Pozo.
Dijo que al conocerse los hechos, a Gutiérrez se le suspendió el contrato de trabajo. “Y se ha estado defendiendo por su cuenta propia, y por algunas amistades y familiares que son allegados a él”.
Dispuesto a que lo revisen
Retó a sus detractores a ir visitar la Alcaldía para que revisen los estados de cuenta “y que me digan si es cierto que está un cheque a nombre de Jairo Gutiérrez de apoyo a él en este problema (…), lo que podemos hacer es darle un apoyo moral, pero cada persona es dueña de sus actos, y nada tengo que ver yo en esos asuntos”, agregó.
Aseguró que los bienes depositados como garantía prendaria en el Juzgado de Distrito para lo Criminal, pertenecen a su padre, porque él es muy amigo de la familia de Gutiérrez y tienen algún parentesco. “Él es José Armando Pozo y yo soy Gerzan Armando Pozo (…), pero yo no tengo nada que ver, ni los documentos que están prendados ahí son de la Alcaldía ni míos”, subrayó.
Respecto a que estaría encubriendo a otro violador de su municipio, hecho también denunciado por Luis Ernesto Medina Castillo, padre de la niña violentada, dijo desconocer la situación, porque como alcalde sirve a cualquier necesitado de su municipio. Lo único que sabe es que prestó la camioneta para trasladar a un lesionado de la mandíbula en una trifulca familiar ocurrida en San Bartolo.
Ya en tono acalorado, amenazó con demandar por injurias y calumnias, tanto al señor Castillo Medina, como a todas las personas que anden con versiones que le afectan su reputación.
“Tengo entendido de que ella (la adolescente sorda) ya había sido manoseada sexualmente, y sus padres se quedaron queditos. Es una muchachita que es absoluta, y hemos visto que ella camina hasta 10 y 11 de la noche por las calles de Quilalí”, señaló.
Por su parte Quintana, asesor legal de la Alcaldía, repitió que es falso de que él haya ido a buscar al señor Medina Castillo para ofrecerle pago por su silencio, tras conocerse el hecho bochornoso.
“No lo he buscado, ni sé dónde trabaja, ni he ido a negociar absolutamente nada, simplemente él lo que está haciendo es como tirando una cortina de humo, tratando de cómo involucrar al alcalde y a mí”.
En la publicación de END del último sábado, sobre este mismo caso, se mencionó que el “edil ocotaleano” fue el depositador de escrituras, lo que debe entenderse --con esta corrección-- como “edil quilaliano”.