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El día que oyeron hablar al “mal ladrón”

* Era un chocorrón introducido por una ranura, donde hallaron una fortuna, ya que la iglesia no le pone alcancías * Velas al revés, numerosos “devotos” que le llegan a pedir “diabluras”, y es también el santo de los “pirucas” que cargan un demonio en el estómago

MASAYA
A medida que uno se acerca al frontis de la iglesia El Calvario comienzan a adivinarse dos ausencias. La imagen que representa a Jesús Nazareno en la puerta mayor y la de Dimas, el “buen ladrón”, no se encuentran. Solamente las mesas que contenían sus alcancías. El crucificado se desplomó llevándose con él al “buen ladrón”. Jesús se partió en tres pedazos.
El incidente fue comentado con tintes de asombro por toda la ciudad. “¡Viste que se cayeron Jesús y el buen ladrón, y quedó sólo el mal ladrón!”, fue el saludo matutino más común la mañana del martes 16 de enero recién pasado.
La imponente imagen de Gestas, el “mal ladrón”, es la que después de los hechos te espera en la entrada de El Calvario. La mirada verde y profunda que atrapaba a los visitantes y feligreses cuando se encontraban las otras dos imágenes es aún más poderosa y atemorizante. En ella se adivina fácilmente el temor ante la muerte que se acerca.
El cuerpo de Gestas da la impresión de ser la de un hombre de carne y hueso. Sus piernas están perfectamente definidas como la de quien hacía ejercicios, su pecho y abdomen nada tienen que envidiar a los de un atleta, sus brazos fibrosos reflejan la tensión que debió sufrir al colgar de su cruz. Las otras dos representaciones estaban clavadas a la cruz.
Pero no es por la perfección artística que este icono atrae --desde 1885, año en que llegó desde Guatemala—- a creyentes y promesantes fuera de lo común. Le rinden pleitesía postrándose a sus pies y colocándole velas y flores como ofrendas. Algunas mujeres le raspan los pies. Usan el poder de ese polvo para quitarle el marido a su rival.
Actualmente no se notan señas de raspaduras debido a que fue restaurado.
El “mal ladrón” sin alcancía, pero con reales
En esta ciudad se afirma que dicha restauración fue pagada con todo el dinero que le descubrieron en uno de sus costados. Aparentemente sus feligreses le hicieron este hueco para meterle las limosnas. La imagen del “Mal Ladrón” es la única en El Calvario que no tiene una alcancía a sus pies.
Todo comenzó cuando se regó la bulla de que Gestas quería hablar. Alguna gente pensaba que era una señal del final de los tiempos. En realidad la supuesta voz de Gestas era producida por un hermoso chocorrón que permitió descubrir la polilla que carcomía la imagen.
“Por ese ruido fue que se abrió la imagen para develar el misterio”, recuerda Rosalío García, ex mayordomo de esta parroquia. “Se encontró un papelito, y para la gran sorpresa de todos, aparte del papelito había una fortuna dentro del Mal Ladrón”, que sirvió –-según “Chalío”—- para retocar la imagen, sellar el hueco y aumentar la altura de la cruz para que no volvieran a echarle dinero en la panza.
Velas al revés
Pero sí siguen llegando sigilosamente para pedirle favores. Según el sacristán de El Calvario, familiares y amigos de personas encarceladas llegan a ponerle velas que son encendidas al revés. La leyenda reza que sus ruegos son tan poderosos, que por la madrugada el “Mal Ladrón” se baja de la cruz y llega hasta la cárcel a liberar a los delincuentes. Por eso se dice que ahora hay tantos ladrones y asesinos sueltos en las calles.
Los vecinos de El Calvario son testigos de que personas llegan desde lejos a postrarse a los pies de Gestas. “La semana pasada yo vi a una señora que según el sacristán era de Granada, rezándole arrodillada y fervorosamente al Mal Ladrón”, asegura doña Ángela García, que vive a media cuadra de la iglesia.
“Por orden del padre yo voy y quito todas las veladoras que le ponen”, dice el sacristán de El Calvario. ¿Cual es la razón? “Por que son para pedir cosas malas”.
Se ha sabido de gente que le ha pedido que un enemigo, no importando si este era un familiar, sufriera algún accidente. “¡Que se quiebre la pierna mi tía Ticha, que se quiebre la pierna mi tía Ticha!”, pedían fervorosamente dos hermanitas. Pero parece que la tía era dura. Nunca se hizo realidad la petición de aquellas devotas de la imagen.
Patrón de los “picados”
El “Mal Ladrón” es calificado por los “picaditos” como su Santo Patrón. Se encomiendan a él cuando están de goma. Siempre les ayuda a conseguir el peso para sacarse al diablo de la barriga, y cuando el milagro es más grande, el tal Gestas les ayuda a conseguir hasta la “boquita”.
En estos días alguna gente se pregunta por qué las imágenes de Jesús y Dimas se cayeron y dañaron. Hay distintas respuestas. ¿Será que las oraciones dirigidas al “Mal Ladrón” han sido tan fuertes que se volvieron en contra de los otros dos para dejarlo, al menos temporalmente, en el centro de la atención?