Nacional

Militares niegan clima de inseguridad en El Almendro

* Creen que Mons. Sándigo fue desinformado por familiares de “El Brujo” * Denuncia de Obispo sorprende a jefes militares de El Almendro * Niegan clima de inseguridad e involucramiento en planes tenebrosos

La muerte en circunstancias aún no esclarecidas de Oswaldo Escobar López, alias “El Brujo”, pariente del secretario del Concejo de El Almendro, Mónico Escobar, podría ser el elemento esgrimido por las familias dolientes, que lo habrían transmitido al Obispo, monseñor Oscar Rene Sándigo, para hacer creer que hay un clima de inseguridad en ese lejano municipio de Río San Juan.
Así reaccionaron ante las declaraciones brindadas por el Obispo a EL NUEVO DIARIO, el jefe del V Comando Militar del Ejército, coronel Rolando Velásquez, y el capitán Gustavo Ortega Hernández, quienes además de declararse sorprendidos por las declaraciones del prelado, negaron la existencia de las dos bandas delictivas, y mucho menos que estén vinculadas a los órganos militares.
Sobre la muerte de “El Brujo” se conoce que su cadáver apareció a unos 300 metros del puesto militar del Ejército ubicado en El Almendro, sobre la carretera que conduce a Pájaro Negro, y que circulaba en una bicicleta cuando lo mataron. Oswaldo Escobar hizo publica una carta el año pasado en la que decía sentirse amenazado por la inteligencia militar del Ejército.
Resabios de una vendetta
En esa misiva detallaba la supuesta lista negra donde figuraban muchos delincuentes de las bandas que azotaron el municipio.
Velásquez y Ortega coincidieron en que mantienen el control y la seguridad en el municipio, después de que el General de Ejército Omar Halleslevens, y el otrora jefe de la Policía, comisionado mayor Edwin Cordero, dispusieran en agosto del pasado año un dispositivo militar por la matanza que generó una vendetta entre la familias Mejía y Cardoza, y que se originó en 1999, dejando el pasado año alrededor de 2º fallecidos.
Los uniformados dijeron que las bandas involucradas en ese entonces en la cadena de crímenes, secuestros y abigeatos, fueron desarticuladas. Unos murieron en enfrentamientos, y otros, capturados, todavía guardan prisión, como resultado del plan entre ambas instituciones.
Bandas desarticuladas
La segunda jefa de la Policía, comisionada Concepción Torres, y el coronel Torres, jefe del destacamento sur, informaron de la desarticulación de las bandas conocidas como “Los Cortedanos”, “Los Cuajos”, “Los Menas” y “Los Maderos”, a las que se les causaron tres muertos, siete capturados y numerosas ocupaciones de armas ocupadas.
El coronel Velásquez, que ayer mismo buscaría al Obispo para conocer más detalles sobre las denuncias, dice que éstas pueden tener su origen en la familia de “El Brujo”, a quien señala de haber sido delincuente.
“Mantenemos el control y la seguridad, yo pretendía hacer cambios, pero llovieron llamadas para que no moviera al jefe, teniente Morlan Jarquín. Si hubiera denuncia de algún productor sobre el actuar de algún efectivo, debe informarse, pero es falso que haya un clima de inseguridad generalizado”, agregó.
Ambos reconocen que de las bandas criminales que operaron en años pasados sobrevivieron algunos delincuentes a los que tienen ubicados. El asesinato de Liseth Hurtado, de 35 años, la mujer campesina que se enfrentó a cuatro delincuentes cuando penetraron a su vivienda en el sector de La Mantequilla, según ellos, no tiene nada que ver con la lista negra, que se volvió famosa a raíz de la vendetta entre los Mejía y los Cardoza.
Ese asesinato, dice el capitán Ortega, condujo a la captura de tres delincuentes que pretendían robarle a Liseth el producto de la venta de una partida de ganado. Guardan prisión y son procesados por aquel delito: César Augusto Urbina Sequeira, Ángel Hernández y Mercedes Mejía. Se desconoce si este último, por los apellidos, está relacionado con la familia Mejía, una de las enfrentadas en la vendetta.
Alrededor de “El Brujo”, el jefe de la Policía en El Almendro dijo que una comisión es la encargada del caso para su debido esclarecimiento.