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Cristo se desploma sobre buen ladrón

• Imagen del Nazareno fue la más dañada en la iglesia El Calvario de Masaya • Familia Zúñiga cuenta la historia de las famosas imágenes y ayudarán a restauración • Para algunos exegetas político-religiosos, cualquier semejanza con el juicio más sonado de corrupción en Nicaragua no es ninguna casualidad

MASAYA
Como si se tratara de revivir el pasaje bíblico del Nuevo Testamento que habla de la crucifixión en Mateo 27, y dice: “…entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda”. La narración relata que la peor parte la llevó Jesús de Nazaret. Hoy resurge la estampa bíblica en la iglesia El Calvario de Masaya, donde la imagen de Cristo Crucificado, que data de 1885 y que por 122 años ha permanecido ahí, acompañada por “el mal ladrón” y “el buen ladrón”, sin explicación aparente, se desplomó y quedó totalmente dañada.
El “mal ladrón” está ileso y “el buen ladrón”, que estaba ubicado a la derecha de Cristo Crucificado, sufrió daños menores. Esta historia nos la narra el doctor Hernaldo Zúñiga Montenegro, padre del cantautor nicaragüense de fama internacional y que lleva el mismo nombre.
Según el doctor Zúñiga, esta situación preocupó mucho a su familia, dado que su bisabuela, María Navarro, a finales del siglo XIX donó las tres imágenes a la iglesia El Calvario, y cuando ella falleció sus restos fueron enterrados al pie de las tres cruces.
Las trajo de Guatemala
Zúñiga recuerda que su familia históricamente ha vivido a escasos metros de la iglesia San Jerónimo, pero que para él y resto de parientes resulta curioso que la bisabuela asistiera a los oficios religiosos de la iglesia El Calvario, ubicada a más distancia, y que además fuese devota de Cristo Crucificado, devoción que quedó patentizada con la donación de las imágenes, las que según recuerda, las trajo de Guatemala.
El rostro del “mal ladrón”, donado por Navarro, ha asustado a más de un niño que llega al templo a curiosear, pues el gesto del malvado al momento de su muerte quedó congelado en el rostro que talló el artista guatemalteco. Las tres imágenes son de gran tamaño, similares a las medidas de un ser humano.
Por las características particulares del “mal ladrón”, la imagen ha sido protagonista de diversas historias, y hoy revive el interés por cuanto este icono no sufrió ningún daño, no así Cristo Crucificado, a quien hasta en su representación en la vida terrenal le tocó la peor parte.
Al ser consultado por EL NUEVO DIARIO el padre Walter Lacayo, párroco de la iglesia, dijo que él conoce muy poco sobre la historia de las imágenes, porque no hace mucho tiempo asumió la iglesia, y que el más autorizado para hablar del tema era el doctor Hernaldo Zúñiga.
Confirmó que la imagen iba a ser restaurada. Sobre las causas que ocasionaron la caída del Cristo no existe una explicación convincente, aunque especulan que podría ser a causa de los trabajos de albañilería realizados en la iglesia y que socavaron la cruz, o bien, debido al comején.
Un dato interesante para los que conocen de antigüedades, es que las imágenes son de gran valor en el mercado, ya que están talladas en madera. Se conoce que llegaron a Nicaragua en 1885, pero se desconoce la fecha exacta.
Familia pagará restauración
Zúñiga dijo que de acuerdo con la versión del padre Lacayo, se comprobó que los restos de su bisabuela María Navarro permanecen ahí, al pie de las cruces, por lo que las tres familias descendientes de la altruista mujer, han decidido donar los doce mil córdobas que solicita el experto en restauración de imágenes para rehabilitar el Cristo, y, además, elaborar una lápida con la respectiva leyenda.
La familia promete realizar un acto religioso de reinauguración cuando las imágenes estén restauradas, mientras los feligreses de la iglesia El Calvario continúan llegando a misa, con el inconveniente que el nicho del Cristo y el “buen ladrón” están vacíos.