Nacional

¿Lío de propiedad originó la masacre?

* Familiares de presuntos asesinos huyeron hacia Bluefields porque temen venganza de parientes de víctimas

Heberto Jarquín

Bluefields, RAAS
Dirigentes del gobierno comunitario creole (comunidad negra) de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur, advirtieron que la matanza de una familia campesina en el sector de Monkey Point podría estar motivada por conflictos de posesión de tierras.
Rodney Downs, uno de los miembros del gobierno creole, dijo que existen precaristas que se han asentado en la zona de Monkey Point, “la cual nos pertenece a los negros e indígenas desde antes de que José Santos Zelaya incorporara la Costa Atlántica a Nicaragua”.
Downs manifestó que hay poderosos terratenientes chontaleños interesados en adueñarse de esas tierras, y que ya han mandado a amenazar a la comunidad indígena rama para que desistan de reclamar parte de ese territorio. “Esos terratenientes son capaces de mandar a eliminar a cualquiera que se les ponga enfrente”, comentó.
En tanto, la primera secretaria del gobierno territorial rama y creole, Pearl Watson, emitió un comunicado en el que lamenta la forma espantosa en que José Castillo Lumbí y Fernando Flores asesinaron la semana pasada a Arsenia Méndez, quien estaba embarazada, y a sus tres hijos.
Watson coincidió con Downs al advertir que puede desatarse una carnicería entre colonos mestizos por las tierras de Monkey Point, que pertenecen a los indígenas y los creoles.
Parte de ese territorio forma parte de la reserva biológica Indio-Maíz, ubicada en el límite de la Región Autónoma Atlántico Sur y el departamento de Río San Juan, del que se han posesionado decenas de familias de colonos.
Temen Vendetta
Los familiares de los presuntos asesinos de la familia campesina, Fernando Flores y José Castillo Lumbí, abandonaron sus fincas y huyeron hacia Bluefields por temor a una inminente acción de venganza de parte de los parientes de las víctimas.
Mientras tanto, la Policía sigue buscando a Gabino Artola y a un menor de 14 años, a quienes supuestamente asesinaron Castillo y Flores mientras cazaban, antes de ir a masacrar al resto de la familia.
“Hasta el momento no hemos localizado a los supuestos sicarios”, explicó el jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía de la RAAS, subcomisionado Rolando Coulson.