Nacional

Ballet Macehuatl calmó los ánimos


Las danzas folclóricas del ballet Macehuatl, sin duda alguna salvaron la campana a los organizadores del acto popular que en celebración de la toma de posesión del presidente Daniel Ortega, se realizó la noche de ayer en la Plaza la Fe “Juan Pablo II”, tras las largas horas de espera que tuvieron que enfrentar los sandinistas que llegaron desde muy temprano.
Los millares de nicaragüenses que bajaron de todos los departamentos del país, se tuvieron que conformar con ver la toma de posesión de Ortega a través de dos pantallas gigantes colocadas a ambos lados de la gigantesca tarima levantada en la concha acústica de la Plaza.
Una tarima que estuvo decorada con los petroglifos de la famosa Pirámide “Los Garrobos”, que se encuentran en el departamento de Chontales, precisamente en La Libertad, de donde es originario el ahora presidente Daniel Ortega.
Y aunque muchos de los sandinistas que llegaron muy entusiasmados a la Plaza se mostraron cansados al caer la noche, lo justificaron ante el hecho de ver a su líder con la banda de presidente terciada en el pecho, y flanqueado por sus amigos, los presidentes de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales.
“Estoy muy contento, no importa el tiempo de espera”, aseguró Miguel Ángel Aguilar, quien llegó desde Río Chiquito, en el municipio de El Viejo, Chinandega. “Llegamos a las 03:00 de la tarde, pero no importa, es un gozo que tenemos los sandinistas”, dijo Aguilar, mientras agitaba al aire su bandera roja y negra, la misma que utilizó durante toda la tarde para capearse del inclemente sol.
Cerca de las 07:00 pm, poco después de finalizado el acto protocolario de la toma de posesión de Ortega, comenzaron las celebraciones populares en la Plaza de La Fe con la presentación del ballet folclórico Macehuatl, cuyos miembros danzaron sones característicos de la costa Caribe y del Pacífico.

Desde abajo
La inquietud de los invitados extranjeros y nacionales que estaban en la tarima se calmó con la presentación del ballet folclórico, que dio paso a la algarabía que provocó en los asistente el anuncio de la llegada de Ortega, quien ingresó a la plaza acompañado por los presidentes de Venezuela y Bolivia.
Inmediatamente después de la llegada del presidente y de sus invitados, a través de las dos pantallas gigantes se proyectó en video el discurso de Ortega pronunciado en la Plaza de los No Alineados “Omar Torrijos”, la tarde del 27 de febrero de 1990, poco después de perder las elecciones ante Violeta Chamorro, cuando hizo famosa la frase de “mandar desde abajo”.
La proyección del video causó una fuerte lluvia de aplausos entre los asistentes que lanzaron vivas a Ortega, quien en la tarima se tomaba fotografías con los invitados al acto.

La Primera Dama
“Éste es un encuentro de fe y de esperanzas”, dijo a través de los altavoces la ahora primera dama de la nación, la poeta Rosario Murillo, para dar paso a la presentación de los dignatarios extranjeros presentes en el acto.
De todos los mandatarios el más aplaudido fue Hugo Chávez, quien tomó la palabra para hacer entrega a Ortega de una réplica de la espada del libertador de América, Simón Bolívar.
Poco después tomó la palabra Evo Morales, Presidente de Bolivia, quien también recibió la ovación de los participantes en el acto, sobre todo cuando cerró su pequeño discurso lanzando un “muerte al imperialismo norteamericano”.

Esperanzas
“Tengo esperanzas de paz y trabajo”, aseguró María Soza, quien dijo ser originaria de Terrabona. En iguales términos se refirió Victoriana Sánchez, vecina del barrio La Florida, de Chinandega.
Sánchez se mostró alegre porque según ella “llegamos al poder”. Dijo estar segura de que Ortega luchará para dar trabajo a los nicaragüenses, pero sugirió que el mandatario entrante también luche por erradicar el narcotráfico.
Cerca de las 8:30 pm Ortega aún no había terminado su discurso con el que inauguraba su período presidencial, pero ya buena parte de los que llegaron entusiasmados a la Plaza, la abandonaban preocupados, pensando cómo regresar a casa.