Nacional

Líderes religiosos arrastrados por la corrupción

* Pastorales “light” contra asalto al erario, porque también los “profetas” agarraban “algo” * Esperanza y optimismo que con nueva Administración se recupere la transparencia en el manejo de la cosa pública

Edwin Sánchez

La transparencia y la honestidad en el manejo de la cosa pública es lo que se espera en el desempeño de los nuevos funcionarios, coincidieron líderes protestantes, en tanto, uno de ellos manifestó que las iglesias nicaragüenses apenas suscribieron pastorales “light” en contra de la corrupción, porque muchos de sus líderes fueron arrastrados por ese fenómeno.
El reverendo Carlos Villagra señaló que se impuso en los últimos gobiernos el modelo del funcionario de doble moral, cuando se supone que un funcionario público está en la obligación de ser una persona íntegra, porque maneja los fondos de la comunidad y esos recursos son sagrados.
“Quiero ser ahora optimista, quiero pensar de una manera positiva, con la esperanza de que con este nuevo gobierno se marque un hito en la historia de Nicaragua, y que podamos tener administradores públicos con una conducta intachable y sujeta al escrutinio público. De tal manera que cuando se les requiera no digan algo diferente de lo que en realidad están haciendo, o hagan algo diferente de lo que se les estableció”, indicó el pastor bautista.
“Pienso que es el momento de que las cosas tomen otro rumbo y podamos vivir en Nicaragua en un ambiente sano, ordenado, decente y probo”, insistió.

¿Qué ha fallado que muchos funcionarios de las últimas administraciones protagonizaron escándalos de corrupción?
Tiene su origen en su falta de temor a Dios, en su falta de una comunión permanente, íntima con Dios, porque dice San Juan que los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas, por eso es que en Nicaragua muchas se han hecho de manera escondida. El que actúa de manera correcta no tiene por qué esconderse: debemos ser cartas leídas como dicen San Pablo, y esas cartas leídas no las encontramos.

La maldición
Deberíamos hacer lo que Diógenes hizo en su época, en el siglo III antes de Cristo salió con una lámpara al medio día, y cuando fue requerido dijo: “Ando buscando un hombre honrado”. Hay una gran cantidad de funcionarios que se han olvidado que algún día darán cuenta de todo lo que han hecho, y Dios los sentará en el banquillo. Y les pasará la factura.

¿Retornará la ética en la función pública en los próximos cinco años?
Quiero pensar así. Ojalá. Ya es tiempo, son demasiados los sinsabores que hemos tenido. Yo me atrevo a decir que sobre Nicaragua ha caído una maldición, tocamos por aquí, mal; tocamos por allá, mal, y más allá, peor. Esto refleja que ha habido una maldición, pero que se puede cortar. Como gobernado no puedo emplazar a ningún funcionario si no actúa de manera adecuada.

¿Qué sucedió que las iglesias enviaron pastorales muy tímidas contra la corrupción?
Mensajes “light”. Obedece a que como se han dado y siguen dando actos de corrupción, la Iglesia como que también ha perdido la integridad, también su autoridad se ha visto menguada. Lamentablemente, es muy triste, pero es una realidad que muchos líderes religiosos en este país hacen cosas indebidas, dedicados a ciertos negocios no muy correctos, incluso están aprovechándose de algunos sectores muy humildes, incautos, sencillos, de hermanos creyentes para sacar muchas ventajas. Por esa razón la Iglesia se ha desprestigiado, hablando de manera clara y drástica, porque también ha sido arrastrada por esa correntada llamada corrupción

¿De ahí que los mensajes hayan sido descafeinados?
Sí, porque son mensajes que se acomodan, y deben responder a ciertos intereses y no a los del Reino de Dios en esta tierra, que están marcados por el amor, la justicia y la paz. Es la médula espinal del Reino de Dios en esta tierra.

El arranque turbulento de AN
De su parte, el reverendo Augusto César Marenco dijo que miraba con preocupación el arranque de la Asamblea Nacional con las acusaciones de “cañonazos” y compra de voluntades, aunque esperó ver más los detalles, sí hubo falta de lealtad a la patria.
“El hecho de que llegó al poder el comandante Ortega, no quiere decir que no vamos a ver las cosas malas que haga. Vamos a señalar con nombre y apellidos. Lo de la Asamblea Nacional creo es el resultado de lo que se ha venido viviendo hasta cierto punto. Miramos pocas caras nuevas.
“Creo que la sociedad debe estar a la expectativa si se convierte (el Parlamento) en una ‘chanchera’. Creo que tenemos toda la autoridad de protestar. Nosotros les pagamos a los diputados, hasta el más pobre les da de lo poco que tiene y por eso debemos exigirles”.

Señales positivas
Respecto de la confesión pública del nuevo mandatario sobre su catolicismo, expresó que “podría ser una inclinación muy particular de él y su familia, podría ser que esté vinculada a otras cosas, decía alguien, a compromisos previos. Pero no preocupa, he estado viendo señales positivas. En este nuevo período se invitó a líderes religiosos a la toma de posesión. Hemos dicho que el nuevo gobierno debe manejar el respeto de un Estado laico, y no exigimos que sea un Estado religioso.
El obispo de la Iglesia de Dios, William González, destacó que para bien de la salud nacional, la Administración entrante debe enfilarse en la transparencia.
“La transparencia en el gasto público sería el primer peldaño por el cual hay que subir, para que empiece realmente una respuesta al problema de la corrupción, que es un problema con muchas evidencias en nuestro país, y que lamentablemente aquí, esto siempre no ha tenido un buen fin a pesar de tantas leyes, de tanto que se gasta, de tantas instituciones y del alarido de todos los sectores de la sociedad.

Funcionarios estafadores
“Se requiere que se actúe apegado a derecho, porque aquí nadie está por encima de la ley. Pero lo que se observa en la práctica son todas las incoherencias de funcionarios que agreden al ciudadano, que estafan; funcionarios que se niegan a rendir cuentas”.
Creo que el principal desafío que tiene el funcionario público a partir de hoy con el nuevo gobierno, es dar fe con su gestión a la luz de las responsabilidades que se le asignan y en pro del bienestar general, dijo.
“Por lo menos, si desde ahí hay conciencia en los nuevos funcionarios, el país tendrá una higiene administrativa financiera de mayor envergadura, y esto tendrá impacto a nivel nacional porque habría menos discrecionalidades. Así, habrá mayores resultados de estas decisiones en la calidad de vida de los gobernados, y aquellos que nos gobiernan se sentirán bien de ver sus niveles de eficiencia y efectividad en beneficio de las mayorías que pagamos los impuestos para que los administren”.

El gobierno saliente vio la corrupción en la acera de enfrente y no vio la de su alero, ¿qué piensa de esta clasificación del buen ladrón y el mal ladrón?
Cuando actuás al amparo del poder se tiene la capacidad de invisibilizar el delito: son los dueños de medios de comunicación, poseen los controles y tienen prácticamente bajo su dominio a los que toman decisiones para invisibilizar el delito. Esto porque están en posición de poder. Cuando un ciudadano se encuentra fuera de esas influencias le cae toda la maquinaria. Es doble pecado para aquel que teniendo poder, se esconde en el poder para cometer su fechoría.
Creo que el ciudadano nicaragüense espera de este gobierno más respeto por el ciudadano. El ciudadano nicaragüense tiene la expectativa, se pudo percibir en el rostro de muchas personas la necesidad de un gobierno que vele por la integridad ciudadana. Existe ese sabor en este momento de un gobierno para los nicaragüenses en el sentido pleno de la palabra, donde el ciudadano no se sienta motivado a emigrar, sino a trabajar.
Estaremos “ojo al Cristo”, anuentes a las señales que indiquen que la salud administrativa, la transparencia y el buen ejercicio del poder sea, digamos, una señal de que la justicia se extiende para todas las personas: gobernados y gobernantes.