Nacional

160 millones en salarios se llevan los diputados

* Son los más caros de Centroamérica, los más improductivos y los más rechazados por el pueblo * Eso no impidió que ayer recibieran con sonrisas de oreja a oreja sus diplomas de acreditación * En los cálculos señalados no están incluidos viáticos al exterior y las últimas libres introducciones que se recetaron

María Haydée Brenes

Muchos besos y abrazos recibió ayer el presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, durante la sesión solemne de juramentación de los 92 nuevos --y no tan nuevos-- diputados ante la Asamblea Nacional. Es casi imposible creer, en vista de la camaradería y cariño demostrado con los efusivos saludos, que meses atrás, durante la campaña, muchos de esos diputados y diputadas despotricaban a los cuatro vientos que se planeaba un fraude electoral.
Como sea, ayer todos estaban sonrientes, muy bien vestidos --con algunas excepciones-- y sumamente atentos, pues cuando el maestro de ceremonias decía sus nombres, como impulsados por un resorte dejaban sus asientos y pasaban al frente del plenario, con paso raudo, a retirar su credencial, una especie de diploma en el que consta por qué partido fueron electos y el período legislativo que les corresponde.

Como trofeos
Alguno de los diputados levantaban “el diploma” sobre sus cabezas al mejor estilo de los boxeadores, otros lo guardaban bajo el brazo apretándolo contra sí, mientras los más “duchos” en ser legisladores lo llevaban colgando, como quien carga cualquier carpeta.
Sin duda, hay sobrados motivos para esa felicidad, pues durante los próximos cinco años --se presenten o no a su lugar de trabajo, propongan o no leyes, lleguen retrasados o puntuales--, cada uno de estos diputados tendrá los siguientes beneficios económicos básicos:
Cinco mil dólares mensuales como salario (90 mil 100 córdobas al cambio oficial actual), 420 mil córdobas anuales (23 mil 300 dólares al cambio) para becas y proyectos, cuyo uso es discrecional --cabe destacar que en la recién terminada legislación sólo 30 por ciento de los diputados rindió cuentas de ese dinero y del uso que le dieron--, 200 galones de combustible al mes (757 litros), que multiplicado al precio de ayer suman once mil 667 córdobas con 37 centavos.
Por tanto, cada uno de esos diputados nos costará anualmente a los nicaragüenses un millón 731 mil 308 córdobas netos (96 mil 77 dólares al cambio oficial), si lo multiplicamos por 92, el resultado son 159 millones 280 mil 336 córdobas (ocho millones 839 mil 86 dólares al cambio oficial), lo cual representa el 49 por ciento del presupuesto asignado a ese Poder del Estado, sin incluir los viáticos de representación en los viajes al extranjero y las dos libres por ingreso de vehículos durante su gestión.
Para mantener a los 92 diputados, a cada uno de los cinco millones 200 mil nicaragüenses se le quitan anualmente de sus impuestos --que engrosan el Presupuesto General de la República-- unos 30 mil 630 córdobas (mil 699 dólares).

Los mejor pagados
De acuerdo con un estudio publicado en 2004 por el abogado Karlos Navarro, bajo el título “A quiénes representan y para quiénes legislan los diputados”, los “padres de la patria nicaragüenses” son los que tienen el período legislativo más largo (cinco años) y los mejor pagados de Centroamérica, pese a que nuestro país tiene el nivel de exportaciones más bajo de todos los de la región.
En Guatemala, cada legislador gana mensualmente mil 575 dólares, en Honduras mil 680 dólares, en El Salvador 3 mil 500 dólares y en Costa Rica dos mil dólares.
Otro dato interesante del estudio es que Nicaragua tiene la tercera asamblea nacional más numerosa de la región, antecedida por Honduras, con 128 diputados, y Guatemala con 113; seguida por El Salvador, con 84 parlamentarios, y por Costa Rica, con 57.

¿Y la preparación académica?
Es importante destacar, de acuerdo con el abogado Navarro, que para llegar a ser diputado no se requiere de una formación académica extensa, por tanto, en el estudio que abarca el período legislativo 1996-2000, el 38 por ciento de los diputados no había concluido siquiera la educación secundaria.
“Encontramos el caso de dos diputados que en sus credenciales, cuando se les preguntó profesión, contestaron “revolucionarios”, y otros casos son dignos de estudio, porque pese a que dicen tener licenciaturas o estudios técnicos, los diputados no señalan en qué colegios o instituciones los hicieron”, declaró Navarro.

Para concluir, el abogado señaló que hay muchos diputados “repitientes”, es decir, que han sido legisladores durante varios períodos de gobierno, y lo peor del caso ha sido que durante esos años fueron “sombras” en el plenario, pues no presentaron una sola ley, como el caso del diputado Guillermo Osorno, del Partido Camino Cristiano Nicaragüense.
“Muchos no cumplen con su trabajo y continúan en ese espacio por favores políticos. Su trabajo es legislar, sin embargo, se auto asignan 420 mil córdobas anuales, porque en ninguna ley o reglamento aparece que su función como diputados sea dar becas, que dicho sea de paso, nadie sabe bajo qué parámetros se dan, así como apadrinar proyectos, pero se necesita un cambio real para que veamos a diputados que produzcan”, dijo el abogado.