Nacional

Ex sacerdote en defensa de Dessi

* Trabajó nueve años en Hogar del Niño en Chinandega, y asegura que nunca vio ninguna anormalidad

Silvia Hernández

El ex sacerdote italiano Sixto Poddie manifestó su apoyo solidario a favor del misionero del mismo país, Marco Dessi, quien se encuentra detenido en una cárcel de la ciudad de Parma, en Italia, acusado de pedofilia por seis ex miembros del internado Hogar del Niño, propiedad de Dessi en Chinandega
Según Poddie, trabajó durante 40 años junto a Dessi en los proyectos de obra social dirigidos especialmente a niños pobres.
Poddie, quien también fue sacerdote perteneciente a la Orden Jesús Divino Obrero durante nueve años, actualmente trabaja como ejecutivo de una compañía trasnacional en Nicaragua.
Dijo que no tiene necesidad de estar inventando algo a favor del padre Dessi, porque no lo necesita, pues aseguró que las obras que el religioso ha hecho hablan por sí solas, “así como miles de niños que han recibido del padre más que yo, podrían hablar por él”.
“Me da tristeza y hasta coraje ver cómo por intereses mezquinos, tiran por la borda la vida de una persona dedicada enteramente al bien de la niñez nicaragüense, sé que esto a mí me puede dar algún dolor de cabeza, porque puedo molestar a algunos, pero es un riesgo que en honor a la verdad lo corro con mucho gusto, y me uno a personas como Carlos Mejía Godoy y tantas otras en Nicaragua, que conocemos las obras del padre Marco”, dijo.
Dessi lleva dos meses de guardar prisión en Italia en espera de un juicio por las acusaciones que se le imputan. Las autoridades italianas lo mantienen detenido por temor a que regrese a Nicaragua para huir de la justicia italiana.
Relató que durante todo ese tiempo --nueve años-- pasó trabajando al lado del sacerdote en el Hogar del Niño en Chinandega, y nunca vio ninguna anormalidad. Dijo que lo único que vio en él, fue a una persona dedicada al trabajo sin condiciones, sin tiempo, entregado a su apostolado, así que la labor que hizo es grande, se ven los resultado, se ve la formación de cientos de niños por año en el internado.
El Vaticano también realiza una investigación paralela a la que llevan a cabo las autoridades judiciales de aquel país.
Dejó entrever que se trata de un grupo de seis personas que están usando artimañas y chismes con algún fin económico para solventar sus problemas materiales, dada su incapacidad de desarrollar un trabajo honesto y digno, ya que están acostumbrados sólo a estar mantenidos y que otros les soluciones sus problemas.