Nacional

Tropezón de estibador provocó gran incendio


Valeria Imhof

Una manipulación errónea de la pólvora fue lo que provocó el incendio en el Mercado Oriental, concluyó la Dirección General de Bomberos (DGB), descartando que la explosión de un transformador o trabajos de soldadura hayan sido las causas del accidente.
Tal como lo había adelantando EL NUEVO DIARIO, un tropezón del trabajador Ismael Rodríguez Laguna, cuando descargaba pólvora de un camión el sábado pasado, fue lo que causó el incendio que dejó dos lesionados y tres bodegas en escombros.
Rodríguez relató ese día a END que el incendio comenzó cuando él tropezó con un saco, provocando que las mechas de las cargas cerradas se friccionaran.
“Cuando caí al suelo los triquitraques comenzaron a estallar y quedé envuelto en llamas”, expresó Rodríguez en esa ocasión, desmintiendo lo asegurado por su patrona Martha Ortiz, quien dijo a los periodistas en el lugar de la tragedia que la causa del siniestro fue la explosión de un transformador.
Salvador Gallo, director de Prevención de Incendios de la Dirección General de Bomberos, informó que se valoró la versión del trabajador y coincide con el lugar donde surgió el fuego, por lo que se descarta las hipótesis de que el incendio fue causado por el transformador o trabajos de soldadura en la bodega.
“La Dirección de Criminalística de la Policía y nosotros, coincidimos en que el fuego lo provocó este trabajador al tropezarse accidentalmente”, dijo Gallo.

Morteros y bombas de contacto
Sin embargo, mencionó que para que el incendio se propagara tan rápidamente, influyó que en la bodega había morteros y bombas de contacto, prohibidos por la Ley para el Control y Regulación de Armas de Fuego y Explosivos, Ley 510”.
“Estos materiales son altamente explosivos, por lo tanto requieren autorizaciones especiales para ser comercializados”, explicó Gallo.

Confirma bodegas clandestinas
El jefe bomberil dijo que las bodegas siniestradas existen ahí desde hace tiempo, por lo que se les había permitido permanecer en el sector.
“Se dejó que en esa área se continuara vendiendo pólvora, pero con cantidades menores y material que no tenga alto poder destructivo, sin embargo, estamos viendo que alrededor de eso se venía almacenando casi clandestinamente parte del producto”, expresó.
Gallo admitió que existen deficiencias respecto a las inspecciones que debe hacer la DGB en este tipo de negocios. “Una deficiencia que tenemos las autoridades es la falta de sistematicidad en la revisión”, reconoció.
Confirmó que en el sector hay un sinnúmero de bodegas de pólvora clandestinas, aunque no pudo cuantificar cuántas son. “Tengo entendido que la Policía está comenzando a eliminar y trasladar todo ese material”, señaló.
Gallo mencionó que la Ley 510, además, establece que las personas que manipulan pólvora deben estar entrenadas y capacitadas sobre el peligro que conlleva el manejo de este producto.
“Los comerciantes de este producto tienen que llegar a la Policía a obtener el permiso, nosotros nos limitamos a hacer la inspección, hacer campañas de prevención y dar recomendaciones, pero la última palabra la tiene la Policía”, dijo.
Gallo dijo que ha habido esfuerzo de las autoridades por eliminar el riesgo que significan estos negocios, pero no se ha podido, porque según él influyen otros factores. “Cuando se ha querido presionar fuertemente a estos sectores aparecen muchos padrinos: la Asociación de Comerciantes del Mercado, el alcalde de la ciudad, etc.; siempre se pospone, y cuando aparecen episodios como éste, vuelve la urgencia para tomar acciones”, expresó.
El jefe bomberil dijo que en Nicaragua “el Señor nos cobija con su manto”, porque en países como México o Perú, explosiones como la sucedida este sábado en el Oriental han causado hasta 500 muertos y la desaparición de barrios enteros. “Por suerte que todo estaba cerca, porque si algo se nos hubiera ido de las manos estaríamos hablando de 90 manzanas quemadas”, manifestó.