Nacional

Cadena de trampas y proteccionismos

* Nadie garantiza a estas alturas que no habrá apagones antes, en y después de las elecciones * Las maniobras para privatizar Gesarsa, el regalo y la ineficiencia con Pensa, y el cobro estático en Enatrel por el “peaje” a Fenosa

Oliver Gómez

Ultima entrega

Enrique Bolaños será recordado como el mandatario que en los últimos 50 años deja la silla presidencial con el saldo más negativo en inversiones para generar energía.
Ninguno de los directivos de Unión Fenosa, las generadoras nacionales e incluso las autoridades del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) reportan que habrá suficiente generación o compra de energía en el extranjero para garantizar el servicio durante las elecciones, y este problema se debe a la falta de producción nacional.
“Lo más seguro es que habrá apagones el cinco de noviembre, y ojalá no nos culpen a nosotros, porque avisamos con tiempo”, dijeron los técnicos del Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC), quienes hasta ahora no registran una precompra oficial y efectiva del fluido para este domingo próximo.
Gesarsa no entrega nada
La Generadora Eléctrica de San Rafael del Sur S.A. (Gesarsa) es una empresa estatal que es administrada por las Corporaciones Nacionales del Sector Público (Cornap). Carece de representación legal porque el Gobierno anunció el cierre oficial de esta planta en la última semana de mayo de 2006, luego que la Cornap invirtiera diez millones de dólares para producir seis megavatios de energía.
Este plantel está ubicado en San Rafael del Sur y posee cuatro unidades de generación que fueron instaladas hace dos años, las que funcionan a base de búnker. En total, Gesarsa puede producir hasta seis megavatios de energía, pero desde marzo pasado no entrega absolutamente nada al sistema de interconectado.
María Teresa Villarreal, funcionaria del Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC), anunció a fines de mayo que Gesarsa “renunció como titular de licencia de la planta de generación”, y de esta manera dejaba de entregar electricidad al país.
Villarreal no detalló las razones de esta renuncia porque la Cornap tampoco lo informó al Despacho de Carga, pero lo cierto es que de esta manera Gesarsa dejó de ser agente del sector eléctrico, y aunque ahora sean reestablecidas sus plantas no hay forma de que pueda vender el suministro sin una licencia.
El año pasado esta firma reportó una facturación total por venta de energía de seis millones 461 mil 604 dólares con 76 centavos, y hasta mayo de 2006 facturó casi 300 mil dólares.
Es maniobra,
dicen trabajadores
Los trabajadores de Gesarsa denunciaron que varios funcionarios del gobierno pretenden quedarse con estas instalaciones porque primero ordenaron la inversión de los 10 millones de dólares, después dejaron que se dañaran las plantas por falta de mantenimiento, y por último anunciaron su cierre.
Los sindicalistas de esta planta llevaron esta denuncia hasta la Asamblea Nacional, explicando que el Gobierno ha dejado de invertir en estas instalaciones, pues pretende privatizarlas bajo el argumento de que esta planta es obsoleta.
La denuncia fue presentada a mediados de julio pasado ante el titular de INE, David Castillo, y los miembros de la Comisión de Asuntos Laborales del Parlamento, a quienes los sindicalistas expusieron con detalles todos los movimientos que vienen haciendo los directivos.
Rolando Salgado, sindicalista de la planta, dijo que “es algo que esta gente lo viene provocando, pues nunca le han querido dar mantenimiento ni disponer de repuestos en la bodega”.
”Vinieron dejando que la planta cayera hasta el término en que está. Es una planta que genera seis megavatios, lo que ayudaría mucho en este momento en que la población ha sido sometida drásticamente a cortes de energía eléctrica a nivel nacional”, agregó.
“Sin embargo, el Gobierno, por medio de la Cornap, la está cerrando porque ya despidió a todos sus trabajadores por órdenes del señor Chéster Noguera, quien administra la Junta Directiva”, precisó.
En el INE tampoco existen registros actualizados de esta generadora estatal y nadie sabe la suerte que correrán los 10 millones de dólares invertidos, y mucho menos la planta, que ahora tiene tres unidades en buen estado y una requiere de un repuesto para operar a su máxima capacidad.
Gesarsa es, sin duda, la resta exacta de la escasa inversión en generación de energía que se pudo lograr durante el gobierno del presidente Enrique Bolaños, que sólo pudo sumar seis megavatios de electricidad mediante la geotérmica canadiense Polaris Energy Nicaragua S.A. (Pensa).
Pensa: 4 megas fuera
Pensa es una empresa privada inscrita bajo la representación legal de Orlando Montenegro y Ángel Mercador. Esta generadora geotérmica opera mediante una concesión que le pertenece a la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL).
La planta fue inaugurada el 20 de julio de 2005, cerca del kilómetro 116 de la carretera entre Malpaisillo y San Isidro, en León. Mediante siete pozos perforados, Pensa aprovecha el vapor del volcán Telica para producir energía con dos unidades de generación cuya capacidad total es de 10 megavatios, pero sólo entregan seis.
El año pasado esta firma reportó una facturación total por venta de energía a Fenosa de 769 mil 592 dólares con 70 centavos, y hasta mayo de 2006 ha facturado sólo un mil 222 dólares.
Un fracaso de Bolaños
Los miembros de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC) han calificado a Pensa como “el mayor fracaso de Bolaños en temas de energía”, ya que el mismo mandatario se encargó de promover esta inversión, y durante el acto de inauguración de la planta empeñó su palabra de que en julio de 2006 estaría produciendo 66 megavatios.
“Pero ni siquiera llega a 10 megavatios, y es una concesión del Estado de la que ahora no se rinde cuentas luego que fuera prácticamente regalada al presidente del Cosep, Erving Krüger”, dijo la coordinadora de la Red, Ruth Selma Herrera.
Herrera recordó que, en cuestión de energía eléctrica, el presidente Bolaños sabe mucho, pues fue presidente de ENEL en administraciones anteriores, “y es curioso que haya recibido el país con una generación neta de más de 480 megas y ahora nos lo entregue con menos de 400, con crisis de apagones y con un servicio sumamente caro y deficiente”, señaló.
Recordó que la familia Somoza, el gobierno sandinista e incluso Arnoldo Alemán dejaron cifras positivas en cuanto a inversión y generación de energía eléctrica; pero después de 50 años Bolaños es el primero que se va y deja números negativos en ese rubro.
Cobro estático por “peaje”
A este problema se suma la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), que transporta la energía de alta tensión que producen las generadoras y la entrega a Fenosa para que llegue a los clientes.
Humberto Salvo, Gerente de esta firma estatal, reveló que ha consultado en varias ocasiones al presidente Bolaños para introducir una solicitud de incremento tarifario por “peaje”. La respuesta ha sido negativa y por eso la tarifa de Enatrel se ha mantenido “congelada”.
Salvo asegura que desde hace seis años, cuando Fenosa vino al país, la empresa cobra 4.3 dólares por cada megavatio-hora que le transporta, sin embargo, hoy, el precio real es de 12.8 dólares y la empresa ya no soporta este déficit.
Esa justificación brindó el funcionario cuando fue consultado por EL NUEVO DIARIO acerca de las “inversiones cero” que ha registrado Enatrel en los últimos dos años.
Cabe destacar que Salvo confesó que todas las subestaciones eléctricas ubicadas en la zona norte “están obsoletas y fuera de vida útil por esta razón, ya que han operado por 35 años sin inversión alguna”.
“Es que Bolaños está interesado en actualizar las tarifas de Fenosa, que es una empresa privada, pero Enatrel, que es estatal, poco le importa”, concluyeron los miembros de la Red de Consumidores.