Nacional

“Difícil unificar voto evangélico”

* “En las iglesias hay cristianos sandinistas, liberales, conservadores y del MRS” * Aunque un pastor quiera favorecer a algún candidato desde el púlpito, la gente dará su opinión en las urnas, sostiene reverendo Guillermo Ayala

Edwin Sánchez

Un líder evangélico desestimó las proclamas públicas que algunos pastores han ofrecido a favor de determinados candidatos presidenciales, y señaló que por más que lo deseen no podrán unificar el voto evangélico, porque a las congregaciones asisten almas de todas las tendencias políticas.
El reverendo Guillermo Ayala, Secretario de la Junta Directiva de la Alianza Evangélica, al ser abordado sobre las preferencias electorales que han demostrado abiertamente algunos pastores, sostuvo que “la Iglesia Evangélica no tiene una voz oficial, nunca la ha tenido”.
En 1996 irrumpió en el escenario político nicaragüense un partido de corte confesional, el cual respaldaron evangélicos de tendencia pentecostal que llevaron a Guillermo Osorno y a su grupo a ocupar cuatro escaños.
Otros partidos de tendencia evangélica, pero sin el soporte de esa línea carismática, fracasaron en el intento de constituirse en alternativa viable para encauzar el voto.
Al respecto, el reverendo Ayala dijo que si algunos están en la palestra política ocupando cargos de diputados, es a título personal y no están respaldados por ninguna voz evangélica ni por las representaciones de trayectoria histórica en nuestro país.
Los pactos personales
“Cualquier convenio o tipo de pacto que hayan hecho algunos de los líderes evangélicos es a nivel personal y a nivel de sus ministerios, pero no representan al sector evangélico”, aclaró.
“Tienen el derecho de hacerlo como ciudadanos nicaragüenses, claro que la gente se pregunta si son gente que han estado en algunas posiciones de liderazgo, pero aclaramos que ninguna de estas personas representan al sector evangélico, porque la Iglesia Evangélica no tiene una representación oficial ni en los sectores gubernamentales ni en los sectores políticos o sociales”, sostuvo.
De acuerdo con los censos, se calcula que la Iglesia Evangélica se extiende por el 20-30 por ciento de la población nacional. Algunos estudiosos del fenómeno de esa confesión que laboran en la Universidad Evangélica “Martin Luther King”, señalan que hay un fuerte arraigo liberal dentro de este segmento poblacional, por lo que significó la Revolución del general José Santos Zelaya, aunque evitaron señalar por cuál de los dos partidos de bandera roja podrían inclinarse.
Ayala expresó que, “efectivamente, hay organizaciones e instituciones que representan un buen porcentaje en la Iglesia Evangélica de nuestro país, y que tienen fuerza, pero eso no significa que tengan la voz oficial de esta Iglesia”.
Las inclinaciones abiertas a favor de un candidato presidencial, significan que sus congregaciones respectivas estarían apuntándose por ese partido, ¿o el voto evangélico no es un voto que siga la voz de su pastor?
El voto evangélico no está pegado a la prédica u homilía que diga ningún ministro evangélico, porque la historia, la realidad, nos dice que en cada congregación, su membresía está dividida en los diferentes sectores políticos. Hay liberales, sandinistas, MRS y conservadores, de tal manera que es muy difícil unificar voto evangélico.
Creo que los que han hecho este tipo de convenio es por aspiraciones políticas o porque han dejado manifestar su inclinación política por algún sector que realmente creen que son una alternativa en este país.
¿No cree que algunos dejan de lado lo que dice la Biblia para hacer sus propios cálculos personales?
Creo que el pastor debe entender su llamado de parte de Dios. Este llamado es irrevocable para un ministerio. No puede mezclar una cosa con la otra, pero tampoco le quita el derecho como ciudadano de participar en alguna función. Si quiere ser un funcionario político, mi posición es que debe dejar el pastorado, porque las dos cosas no conjugan.
Me parece que el pastor debe dedicarse al llamado de Dios, pero si tiene el gusanito de la política, que deje el pastorado, les recuerdo, que hay una ley que dice que todo aquel que quiere postularse debe dejar el sacerdocio o el ministerio.