Nacional

Derrame ya produce afectaciones humanas

* El fuerte olor a combustibles vuelve insoportable el ambiente a familias que viven frente al cauce afectado * Expresa responsable de la fosa que trabajan a marcha forzada pero hace falta mucho por limpiar

Mareos y problemas respiratorios sufren pobladores de la zona donde el pasado sábado ocurrió el derrame de material asfáltico, en Puerto Sandino, malestares que según ellos ya fueron reportados a las autoridades del Ministerio de Salud del lugar.
María Ledys Garay, quien vive con su esposo e hijos en una finca frente al kilómetro 63 de la carretera a Puerto Sandino, comentó que han sentido mareos que ella atribuye al hecho de estar respirando el olor fuerte a combustible que sale de todo el material que corrió sobre el cauce que cruza su finquita.
“Yo lo reportamos al Ministerio de Salud, pero ellos dicen que si hay mayores problemas seremos atendidos con urgencia”, afirmó Garay, quien reconoció que han sido abastecidos con agua y otros medicamentos para evitar afecciones a su salud.
El Ministerio de Salud orientó a los vecinos aledaños al lugar del desastre evitar que los animales domésticos consuman agua del río. “Pero ni los caballos se atreven a tomar de esa agua que hiede mucho”, afirmó la señora Garay.
Empresa limpiando
Mientras tanto, personal de Spence Pong y Cía. Ltda., que se encarga de la limpieza de la zona donde ocurrió el derrame, confirmó que los trabajos avanzan satisfactoriamente y que piensan terminar con la recolección de la maleza manchada con los residuos de petróleo el fin de semana.
Javier Madrigal, quien dijo ser el encargado de la limpieza por parte de la empresa Spence Pong, aseguró que se han recolectado unos 59 barriles de “lodo crudo” y esperan terminar completamente en dos días más.
Sin embargo, en un recorrido que realizó el equipo periodístico de EL NUEVO DIARIO sobre la ribera del río afectado, se comprobó que a unos 800 metros del estero La Coyunda, el cauce está cubierto totalmente del material oscuro que es sacado por los trabajadores.
Los retenedores conocidos como “Boom”, colocados a lo largo del cauce, aún tienen los residuos de petróleo, mientras la maleza continúa cubierta por una especie de nata oscura que aún no ha sido limpiada.
“Todo eso será retirado en los próximos días”, aseguró Madrigal, quien reconoció que su responsabilidad está en dejar todo a como estaba antes del desastre. “Se trata del prestigio de la empresa”, afirmó.
Pruebas a Estados Unidos
Mientras tanto, consultores privados realizarán el próximo lunes pruebas especiales para determinar los niveles de contaminación que hay en el agua y en el suelo. Los exámenes son conocidos como Tpch Flpros, o Total de Hidrocarburos, explicó Gustavo Altamirano, especialista que realizará las pruebas.
“Las pruebas son una exigencia del Marena y las muestras que tomaremos serán enviadas a un laboratorio que hay en Pensacola, Estados Unidos.
“Vamos a hacer una caracterización física de la zona para determinar el tipo de formación geológica, que nos ayudará a conocer el tipo de suelo, si es arcilloso, limoso y confirmar los grados de permeabilidad del mismo”, explicó Altamirano.
Las pruebas también se harán al agua para conocer los grados de contaminación. “Vamos a ver qué dicen las muestras, a mí se me pararon los pelos cuando vi la noticia en los periódicos”, expresó.
Aún sin acusar
Mientras tanto, el Ministerio Público aún no acusa a las personas presuntamente responsables por el derramen de residuos de petróleo en Puerto Sandino. María Elisa Silva Zapata, Fiscal Auxiliar Ambiental, aseguró que no han formulado acusación alguna, pues todavía están en el proceso de investigación.
“No hemos podido avanzar mucho sobre el tema”, dijo Silva Zapata, quien aseguró que está atrasando la información que debieron enviar los representantes del Ministerio de Salud, del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales y el Instituto Nicaragüense de Energía.
“Son valoraciones técnicas, si contaban con los permisos necesarios, el tipo de actividad que fue autorizada, si se usaron los químicos para los cuales estaban destinados los permisos, eso es importante para determinar responsabilidad y poder acusar”, aseguró la fiscal.
Según Silva Zapata, si no se tienen esa valoraciones “no se puede determinar si fue un caso fortuito, algo que no pudo ser previsto”, dijo, y reconoció que en este caso no hay limitaciones en el tiempo para poder acusar.
Marcos Saso, de la empresa Spence Pong, explicó que la afectación sobre el río no es mayor en tanto se trata de un cauce de invierno. Con el verano no hay corriente de agua y el material que quede se degenerará mediante un proceso biológico.
“Lo bueno es que el material no logró llegar hasta el estero”, dijo Saso, para quien el daño hubiera sido incalculable por las especies marinas y porque en la zona hay reproducción de larvas de camarón.
Explicó que el material que se derramó no es petróleo crudo, sino un subproducto que con el tiempo se va acumulando en el fondo de los tanques de almacenamiento. “Cuando se limpian se saca, se mezcla con arena y tierra y luego se riega exponiéndolo al sol y el viento para degradarlo, a ese proceso se le llama “Land Farming” que en español se conoce como terreno biológico”.
Según Saso, ese proceso es el que usan las petroleras en Estados Unidos. “Aquí el pecado fue que llovió con mucha intensidad y provocó el derrame”, aseguró.