Nacional

Médicos consternados

* Hospital “Bertha Calderón”, de referencia nacional, tendrá ahora que abandonar a su suerte a mujeres con complicaciones en sus embarazos * Campesinas las más afectadas, y en general todas las que afrontan abortos espontáneos que son más o menos el 15 % de las embarazadas * Organizaciones de mujeres llaman a rebeldía contra derogación y hacen plantones en las sedes de los partidos que apoyaron la reforma al Código Penal

Un incremento de muertes maternas pronosticó Sergio Sáenz, jefe del área de gineco-obstetricia del Hospital “Bertha Calderón”, como consecuencia de la penalización del aborto terapéutico. Esta unidad de salud, por sus características de atención a partos de alto riesgo, se vuelve un hospital de referencia nacional donde llegan todas las complicaciones ginecológicas y obstétricas del país.
Sáenz catalogó de insólito, arcaico y de oportunismo político la acción tomada por los diputados, pues no actuaron de manera responsable, ya que hay casos que ameritan la práctica de un aborto terapéutico. Afirmó que las mujeres tendrán temor de acudir a los hospitales e irán a lugares que no prestan las condiciones higiénicas adecuadas, “pero claro que las que tienen recursos económicos irán a clínicas que si practican los abortos”, comentó.
Indicó que en el “Bertha Calderón” se calcula un promedio de 2 a 3 prácticas de aborto terapéutico mensual, y en su mayoría son de mujeres de los departamentos, a quienes ahora se les está condenando a morir. Otro de los casos estudiados son los embarazos ectópicos que producen un sangrado intraabdominal en la mujer, y si no se les opera, morirán.
“El Minsa en este momento no tienen ni siquiera los medios para diagnosticar si el producto está vivo o muerto, y en qué momento debe ser evacuado”, explicó Sáenz. Afirmó que el Gobierno que venga, tendrá que revisar la Ley y las consecuencias que trae, pues es un compromiso con el Ministerio de Salud”, dijo el especialista.
15% de embarazos terminan en abortos espontáneos
La representante de la Organización Panamericana de Salud (OPS), Socorro Gross, mostró preocupación por las mujeres que presenten un embarazo ectópico y tengan que recurrir a los hospitales públicos.
“En estas situaciones se tiene que decidir qué hacer, si salvar la vida de la mujer o someterla a un riesgo que es innecesario. Sabemos que los médicos tendrán que discutir sobre qué normas acatarán dentro de sus gremios, ya que del 10 al 15% de todos los embarazos terminan en abortos espontáneos”, indicó Gross.
Afirmó que este porcentaje debe ser tomado en consideración, ya que más del 50% de éstos van a requerir servicios médicos, donde se tendrá que hacer un procedimiento médico para que la mujer no sufra consecuencias posteriores. Pero, sobre todo, no se debe perjudicar al núcleo de la familia donde la mujer es el pilar más importante, dijo.
La ministra de la Salud, Margarita Gurdián, se refirió escuetamente a la penalización del aborto terapéutico, y lamentó que los diputados no hubiesen realizado un debate mayor, y tomar una decisión que no afectara a las mujeres.
Al preguntarle qué harán los médicos ante esta situación, Gurdián expresó que sólo se había derogado un artículo, y que la misión del médico es seguir salvando vidas.
Mujeres se declaran en rebeldía
Organizaciones feministas se declararon en rebeldía y desobediencia civil ante la legislación aprobada el jueves por la Asamblea Nacional, y afirmaron que no reconocen esta ley, pero esperarán que se promulgue para presentar un escrito de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema de Justicia, y que si en Nicaragua no les resuelven, irán ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
“Nosotros habíamos pedido un debate profundo científico y jurídico porque sabíamos lo que iba a suceder. Ya se presentaron los primeros casos en los hospitales públicos, llegaron mujeres con hemorragias vaginales y los médicos no sabían si atenderlas o no. Los galenos están con el dilema de que si le salvan la vida los acusarán de provocarle un aborto y si no lo hacer las verán morir”, dijo Azálea Solís.
El movimiento de mujeres realizó plantones en las casas de campaña de los partidos que votaron a favor de la penalización del aborto terapéutico. En la secretaría del Frente Sandinista se presentó un pequeño brote de violencia entre las feministas y activistas de este partido, quienes, como saben hacerlo, lanzaron bolsas de agua, piedras e insultos contra las manifestantes.
CPDH se pronuncia
La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) también se pronunció contra la derogación del artículo 165, y lo calificó de vergonzoso en el contexto en que fue aprobado, así como un retroceso en materia jurídica y en derechos humanos.
Marcos Carmona, Director de la CPDH, comentó que el acceso al aborto terapéutico es un principio universalmente aceptado que trasciende diferencias culturales, éticas, respetuosas y coherentes con las necesidades, posición, condición y realidades de las mujeres nicaragüenses.
“Coincidimos plenamente con la declaración de las sociedades médicas nicaragüenses y de las facultades de Medicina, que expresan su preocupación ante situaciones en las que el embarazo puede acarrear la muerte e incapacidad grave o irreversible de la mujer”, dijo Carmona.
Edmundo Jarquín, candidato presidencial del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), reaccionó indignado por la votación legislativa que abolió el artículo 165 del Código Penal que establecía el aborto terapéutico, a favor de las mujeres con embarazo de alto riesgo.
“Nosotros estamos por la vida y en contra del aborto, pero creemos que cuando una madre tiene en riesgo su vida, debe dejarse que los médicos y sus familias decidan, y no esos bárbaros que nos han hecho regresar a los tiempos medievales”, expresó Jarquín durante su cierre de campaña en Ocotal.
(Con la colaboración de Leoncio Vanegas)