Nacional

Mismos rottweiler repiten la pesadilla

* Esta vez hubo eficacia policial y vida del raterito pudo ser salvada * Vecindario pide cabeza de fieras y dueño se hace el desentendido

Costa Rica
A pocos días de que cumpla un año de la muerte trágica y grotesca del nicaragüense Natividad Canda Mairena --el 10 de noviembre--, los mismos protagonistas de su muerte casi repiten la misma historia.
Los rottweiler “Hunter” y “Oso” nuevamente atacaron a un supuesto ladrón que incursionó pasadas las tres de la madrugada en el taller Zúñiga --el mismo donde fue atacado Canda--, pero con diferente suerte, pues la pronta y adecuada asistencia de la Policía logró arrebatarlo de las fauces de los animales y trasladarlo con vida, pero con serias lesiones, al Hospital “Max Peralta” de Cartago.
Los gritos desgarradores y los ladridos de los perros despertaron a los vecinos, a quienes de inmediato les llegó el recuerdo de la dantesca escena cuando Canda era devorado por los mismos rottweiler.
Christian Rodríguez, de 30 años, es a quien de milagro le salvaron la vida. Éste, al parecer, pretendía robar en el taller, pero fue sorprendido por los perros. Los animales se lanzaron sobre su humanidad y lo empezaron a atacar.
Lo rescatan con gases
“Oí los gritos de una persona y me levanté a ver qué era. Me imagine lo mismo de la vez pasada, cuando mataron a Canda. Vi, y ahí estaban los perros mordiendo a una persona. Con otros vecinos empezamos a salir para ver cómo ayudábamos. Después vino la Policía. Lanzó unos gases y así pudieron rescatarlo”, declaró, Adrián Méndez, vecino del lugar.
El dueño de “Hunter” y “Oso”, Fernando Zúñiga, no quiso hacer comentarios del nuevo hecho, a pesar de que varios vecinos le reclamaban el por qué no mataba “a esos asesinos”.
Ahora sí hubo premura
Los testigos coincidieron en que tanto la Policía como el dueño de los perros actuaron con mucha premura y efectividad, muy diferente de la asistencia que brindaron a Natividad. “Hasta un oficial disparó a uno de los perros”, indicó otro testigo.
“Oímos los gritos de una persona que estaba siendo mordida por los perros. Lo vi caído, pero ya sabíamos lo peligroso que podía ser ingresar por la anterior experiencia”, comentó Américo Quesada.
Por su parte, Liseth Retana expuso que al oír el alborto salió, y de inmediato vio cómo los perros atacaban a Christian. “Ahí estaba el muchacho con un perro aquí y otro aquí (pierna y costado). La Policía espantó a los perros y lograron sacarlo en una móvil de la Policía”, dijo
Por “malos caminos”
El padre del atacado, Víctor Rodríguez, reconoció que su vástago andaba “por los malos caminos”, pero que a él lo obligaban a robar.
“Los delincuentes lo han usado siempre para que robe. Desde pequeño lo inducían a robar, él es inmaduro. Más de una vez había hecho lo mismo. Se lo llevaban en carro para que robara, y si no, lo dejaban botado”, recordó Víctor.
Sostiene que a pesar de que andaba descarriado, no era peligroso. “Nunca ha cortado a nadie. La misma Policía me ha dicho que no es peligroso”, adujo.