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“Canibalismo ambiental y enorme depredación”


Como canibalismo ambiental, calificó el coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, Alfredo Missair, la depredación de los recursos forestales en el país, donde especies preciosas como la caoba se están acabando sin misericordia, mientras los funcionarios del Instituto Nacional Forestal (Inafor) se dedican a entregar guías en blanco y permisos de aprovechamiento que nadie supervisa, más que los propios madereros.
“Es un comportamiento depredador y es la imagen de comerse el recurso natural que es como destruirse a sí mismo, una especie de canibalismo inconsciente que el ser humano está realizando por un negocio efímero con pocos resultados a largo plazo, y los que están haciendo esto hoy tendrán hijos que tendrán que vivir en pobreza el día de mañana”, sostuvo Missair.
Missair señaló que “Nicaragua tiene comprometido su futuro” si no logra controlar la explotación indebida del recurso forestal, porque a la postre repercutirá en el equilibrio ecológico del país.
“Entiendo que el 67 por ciento de la cobertura forestal en Nicaragua ha sido depredada, y eso no es sólo un impacto a largo plazo en los recursos de agua sino de energía, porque todo es un ecosistema que tiene que estar equilibrado”, señaló.
Indicó que no se debe confundir el uso del recurso que hacen las comunidades indígenas para subsistir, con aquellos que explotan indiscriminadamente el bosque sin ningún beneficio para sus habitantes.
“Lamentablemente, por razones de ineficiencia, de ignorancia, de intereses políticos, y por razones a veces de corrupción, todos van a ser víctimas de esta situación, tanto los que han explotado el recurso de forma indebida, como que los que han sostenido el recurso forestal como lo han hecho los pueblos indígenas”, manifestó.
Missair dijo que urge un proceso de educación y de respeto de la normativa. “Es un problema multifacético que requiere de múltiples intervenciones, sobre todo de una voluntad muy firme a nivel del gobierno y la ciudadanía”, indicó.
Titular del Inafor admite mafia
El titular del Inafor, Indalecio Rodríguez, admitió ayer lo que todo mundo sabía: que hay una mafia maderera que está acabando con los bosques nicaragüenses en complicidad con algunas autoridades de esa institución y alcaldes municipales.
El propio Rodríguez dijo que se resistía a utilizar la palabra “mafia”, pero “hoy ya la comparto, porque conocemos los nombres de las personas, que sin haber dado la cara en Nicaragua, han estado lucrándose por diez, doce, quince y más años del recurso que han estado extrayendo y que ha provocado tanto daño en el ecosistema nicaragüense”.
Las contundentes publicaciones de EL NUEVO DIARIO sobre el tema parece que hicieron reflexionar a Rodríguez, y hasta ahora se ha dado cuenta de que las áreas desertificadas por el uso y abuso indiscriminado e irracional de este recurso “nos ha dejado nada más que miseria y hambre en ciertas zonas del Pacífico y del Caribe nicaragüense”.
¿Qué está haciendo el Inafor? “De acuerdo con las estrategias que se han establecido con las demás instituciones que integran una comisión ad-hoc, se han establecido una serie de acciones como la instalación de puestos de control en todos los sectores por donde circulaba clandestinamente la madera, que ni cuenta nos dábamos”.
Rodríguez aseguró que como institución denunciaron estas irregularidades hace tres años. “Sabíamos que el 80 por ciento de la extracción de la madera era ilegal, que no pasaba por ningún puesto de control y aparecía misteriosamente en países como República Dominicana, Cuba, Costa Rica, Honduras y hasta en los mismos Estados Unidos”.
El director del Inafor dijo que, curiosamente, en Estados Unidos se encuentra la diferencia, en los registros, entre lo que se exporta y lo que ingresa allá, y en los otros países no aparece nada, simplemente aparece la madera convertida en muebles que se exportan y genera uno de los mayores ingresos que han tenido esos países.
Rodríguez se quejó de que un Recurso de Amparo de oficio por dos salas del Tribunal de Apelaciones de Managua, ha retrasado la subasta de esa madera. “Hacemos un llamado a la Corte Suprema de Justicia para que emita una sentencia rápida y ajustada a derecho” para proceder a la subasta de la madera, porque de lo contrario se causa un daño no sólo al recurso, sino a los infractores que creen que quedan en la impunidad y continúan con el latrocinio.