Nacional

Hubo delito ambiental

*** Tres empresas involucradas y una fosa rudimentaria que fácilmente cedió ante las pocas lluvias que han caído *** Derrame puede llegar al estero y eso causaría mayores daños

Los representantes de la compañía Esso y las empresas contratistas Stanley Spence y Luis Fierro y compañía limitada, podrían ser procesados por cometer delito ambiental, según lo confirmó el fiscal del Medio Ambiente, Frank Flores Pérez, quien realizó ayer una inspección en la zona donde la madrugada del sábado pasado ocurrió un derrame de residuos de petróleo en el lugar conocido como quebrada San Francisco, en Puerto Sandino, municipio de Nagarote.
Las penas que podrían recibir una vez se determinen responsabilidades en la comisión del delito ambiental, podrían alcanzar entre los 50 y100 mil dólares, prisión entre los tres y cinco años, y el cierre temporal o definitivo de las empresas responsables, según lo detalló el fiscal Flores Pérez.
Pero, además, las empresas responsables del derrame serían objeto de sanciones administrativas impuestas por el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente, una vez que termine el proceso de investigación que este ministerio realiza para determinar responsabilidades, según lo confirmó el doctor Mateo Guerrero, Director de Asesoría Legal del Marena.
El derrame ocurrió al ceder la pared de arena de una poza utilizada para almacenar residuos de petróleo producto de la limpieza de los tanques de la refinería Esso, y que es mezclado con arena para la elaboración de asfalto que luego es usado en el revestimiento de pavimentación.
Flores Pérez detalló que están realizando las investigaciones, y que será cuando finalice el proceso de indagación cuando se determinará si hay elementos para procesar penalmente a los responsables del derrame de residuos de petróleo.
En principio, Flores Pérez lamentó la poca colaboración de las empresas involucradas en el derrame, que no pudieron mostrar permisos de autorización para el almacenamiento y manejo del material tóxico.
“No nos han mostrado ningún permiso hasta ahora, no puedo decir si hay o no autorización” dijo.
Comunicado de la Esso
La Esso, a través de un comunicado, confirmó que el material derramado es de su propiedad y que había contratado a la empresa Spence Pong & Cía. Ltda. para la limpieza de uno de los tanques que se utiliza para la recepción del petróleo crudo y disposición del lodo residual.
En su comunicado, la Esso señala que la empresa Spence Pong & Cía. Ltda. cuenta con los permisos correspondientes para hacer este tipo de tarea, las que se llevan a cabo a siete kilómetros tierra adentro de Puerto Sandino.
Mientras tanto, el director de Asesoría Legal del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) confirmó que hay un permiso otorgado por la delegación departamental del Marena en León.
Pero ese permiso que tramitó Alejandro Cruz, representante de Luis Fierro y Compañía Ltda., que a su vez fue contratada por la compañía Stanley Spence, era exclusivamente para el sitio de disposición del material asfáltico y no para la actividad de traslado de material.
“Aquí deben salir responsabilidades, y entre los actores está la Esso, el que manejaba el producto y todos los que resultaren”, afirmó el doctor Guerrero, para quien se debió cumplir con otros permisos y requisitos que contempla la ley para éste tipo de traslado o trabajos con material tóxico.
“Tengo entendido que la Esso es la dueña del producto, que contrató a una tercera persona para ejecutar una obra o servicio, para lo cual debió contarse con el permiso del Marena y del INE”, aseguró.
Sin condición alguna
El lugar donde estaba almacenado el producto no era una estructura de concreto ni mucho menos, sino una simple poza reforzada con arena alrededor como dique. Según explicó Hilda Espinoza, Directora de Calidad Ambiental del Marena, la presión del material y la lluvia que había caído por más de cinco horas provocaron que las paredes de la poza se derribaran, causando la salida del petróleo que se deslizó hasta el cauce de una pequeña cascada, e invadió unos 1,400 metros sobre la cuenca de la quebrada que desemboca en el río Tamarindo.
Espinoza explicó que el método utilizado por la empresa que manejo el material tóxico no era el más idóneo. “No se estaba manejando de acuerdo con normas internacionales. Hay normativas internacionales que las petroleras conocen”, señaló la funcionaria, para quien las paredes del dique fueron hechas con arena, material que resulta vulnerable al deslizamiento.
Explicó que a la poza no se le puede llamar estructura permanente. Ese método de contención no es idóneo, “con la presión colapsó la pared que hizo que se escapara el material, no se estaba manejando de acuerdo con normas internacionales”, señaló.
Puede llegar al estero
La Esso en su comunicado minimizó el derrame, diciendo que el “lodo diluido en agua rebasó el muro de contención, alcanzando únicamente un cauce aledaño, normalmente seco”.
Pero Espinoza calificó el derrame como un desastre ecológico de consecuencias incalculables. “No podemos ocultar el impacto ambiental que ha habido en el agua, el suelo, y los animales domésticos de las finquitas, cerdos, gallinas cubiertos por los desechos de lodo”.
Según Espinoza, si la corriente de material llega hasta el estero las pérdidas serían mayores. Recordó que el estero “es un área vulnerable con el reservorio de larvas de camarón y pescado que se van al mar para crecer como recursos pesqueros, si se afecta será difícil recuperar la calidad ambiental y habrá una afectación económica que es difícil de precisar”, señaló.
Flores Pérez confirmó que hasta ayer la corriente no había llegado hasta el estero, “afortunadamente no ha llegado, estamos esperando la inspección de los peritos, quienes determinarán los daños ocasionados en el ecosistema”, señaló.
Espinoza detalló que tras la emergencia provocada por el derrame se dictaron una serie de medidas, entre las que estaban el reforzamiento del muro que retenía el producto sobrante; que tenían que poner en todo el curso del río retenedores de sólido para evitar que el material fuera arrastrado por la corriente; que la nata que queda de material tóxico fuera retirada, de modo que no continuara contaminando, y que las empresas que manejaron el material presentaran un plan urgente del retiro de todo el “lodo” acumulado, así como un plan para recuperar la calidad ambiental de todo el lugar afectado.
Don Víctor Santos Blanco Muñoz, propietario de la finca San Francisco, que resultó afectada por la corriente de residuos de petróleo, señaló que conoció del derrame hasta que unos conductores que pasaron por la carretera le avisaron. “Recorrió cerca de 400 varas sobre mi propiedad”, aseguró.
Dijo que han llegado varias personas, quienes le han ofrecido hasta 10,000 córdobas como compensación por los daños provocados en su propiedad. “Me dijeron que me darían 10,000 córdobas, que era lo más que me darían, y que si los quería bueno, si no, que mejor comenzara a limpiar su propiedad”.
Detalló que perdió aves de corral y un plantío de semillas de Gamba que tenía preparado.