Nacional

Niega haber enterrado la narcoavioneta de Samaria


Lizbeth García

Pese a que aún falta un mes para el juicio oral y público donde el juez Sexto Penal de Juicio, Napoleón Sánchez, deberá decidir la suerte de Juan José Aguilar Mojica, este lunes su defensa interpuso una excepción y presentó pruebas que revelarían que el día que la Policía encontró una “narcoavioneta” enterrada en una hacienda de Samaria, el acusado estaba tomando licor con sus amigos.
El intercambio de información y pruebas de descargo presentadas por el abogado Carlos Garay revela que Aguilar tiene como coartada a sus amigos Julio César Rodríguez y Domingo Rodríguez Carrión, quienes el día del juicio oral y público programado para el 20 de noviembre dirán que el nueve de julio ellos estuvieron tomando licor junto a Juan José desde las seis de la tarde hasta las 12 de la medianoche en la casa de uno de ellos.
La acusación que el Ministerio Público presentó en noviembre del año pasado en contra del mexicano Samuel Gutiérrez Lozano y los nicaragüenses Freddy Luis Arango, Fernando Joaquín Tapia y el propio Aguilar, dice que este último supuestamente se encargó de enterrar con una retroexcavadora, en la fecha antes señalada, la misteriosa avioneta en la finca El Pipián, ubicada en Samaria, jurisdicción de Villa El Carmen.
Según la acusación, los otros acusados que no están detenidos se encargaron de comprar la finca de cien manzanas por 32 mil dólares y de contratar a una empresa para construir la pista donde aterrizó la aeronave, en cuyos restos encontraron altas concentraciones de iones de cocaína. Pero habrá que ver qué pasa con la coartada del único reo el día del juicio. Por el momento, el abogado defensor presentó sus testigos y le solicitó al juez Napoleón Sánchez que convoque a las partes a una audiencia especial para presentar los fundamentos de la excepción por falta de acción que promovió, pero hasta este lunes aún la autoridad judicial no había programado la vista.