Nacional

Acusa y embarga a Yamil Kuant


La señora Aura María Aragón, transportista de Juigalpa, denunció en el Ministerio Público al director general de Transporte Terrestre Yamil Kuant López, por desobediencia y desacato a una sentencia del Tribunal de Apelaciones de Managua.
En la denuncia presentada el pasado cinco de octubre, la transportista pide que se aplique todo el poder de la ley a Kuant López, por desacatar dos sentencias del Tribunal de Apelaciones, el que mandó al funcionario público a restituir el horario de la ruta de transporte público que va de Juigalpa a San Carlos, Río San Juan.
Según la denunciante, Kuant López, sin mediar ningún argumento legal, le cambió el horario de su ruta con el ánimo de favorecer a otro transportista. Ante tal decisión interpuso un recurso de amparo en el Tribunal de Apelaciones de Chontales, el cual mandó, en marzo, a restituir el horario de la demandante.
Kuant López ordenó al delegado departamental del Ministerio de Transporte e Infraestructura en Juigalpa Chontales, Rolando Ruiz, que restituyera el horario, pero, inexplicablemente, el cinco de abril volvieron a cambiar el horario de salida de la unidad de transporte hacia San Carlos, “cometiendo delito de desacato a la sentencia del Tribunal de Apelaciones”, aseguró Aragón en su denuncia.
Según la denunciante, el conflicto legal que mantiene desde hace años en contra de Yamil Kuant le ha dejado graves consecuencias económicas, por lo que tramitó un embargo preventivo contra el funcionario por daños y perjuicios.
El juez Único Local Civil de Mateare ordenó la ejecución del embargo en contra de Kuant López hasta por la suma de 437 mil 500 córdobas. Por su parte, Aragón argumentó que su horario de salida le permitía llegar a San Carlos en el momento que llegaban del interior del departamento las lanchas con pasajeros que ella recogía en el recorrido de regreso a Chontales.
Al cambiarle el horario, el que fue asignado a una persona allegada al funcionario, le provocaron daños y perjuicios, porque ya no recogía más pasajeros, por lo que su bus tenía que regresar vacío a Juigalpa.