Nacional

Acusarán por abortos a dueño de “Mil Colores”

* Cinco obreras han perdido embarazos por falta de cobertura social * Puntualmente les deducen cotizaciones, pero no enteran al Seguro

Cinco mujeres han abortado en menos de dos meses en la empresa de zona franca Mil Colores S.A., propiedad del norteamericano Gregg Miller, según denuncia que las afectadas presentaron al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
Los abortos se produjeron, según las mujeres, porque no fueron atendidas en clínicas previsionales debido a que el dueño de la empresa, el norteamericano Miller, no paga la cotización laboral a pesar que a las obreras se la deduce de su salario semanal.
Las mujeres cuando presentan problemas con el embarazo no reciben el reposo, debido a que no hay una clínica previsional que las atienda, aseguró la dirigente sindical de Mil Colores S.A., Ligia Ivonne Jirón.
“Como no tenemos clínica provisional, las mujeres van a un centro de salud que les da una constancia de reposo, pero ésta no tiene valor oficial a la hora de un subsidio”, aseguró Jirón.
Sin derecho a nada
Jirón señaló que a pesar de que las mujeres presentan las constancias, la gerencia de la empresa Mil Colores no les autoriza el reposo, por lo que a pesar del riesgo que representa para sus vidas, las mujeres son obligadas a continuar laborando en condiciones extremas de inseguridad.
La dirigente sindical responsabilizó al Ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián, y a la directora del Instituto de Seguridad Social, Edda Callejas, de no responder a los llamados que han hecho por escrito para que realicen una investigación y constaten que efectúan las retenciones pero no las entregan al INSS.
Las mujeres presentaron cartas que hicieron llegar al Ministro del Trabajo en agosto de 2005, denunciando las irregularidades que se cometen en esa empresa, y una misiva que hicieron llegar a la directora del Instituto de Seguridad Social el 4 de julio de este año, de las que no han tenido respuesta alguna.
Perdí a mi hijo
“Yo soy una de las perjudicadas por la empresa Mil Colores, perdí mi embarazo cuando tenía 10 semanas de gestación”, aseguró María Auxiliadora Mercado, de 29 años, quien ya fue notificada por recursos humanos de la empresa para que se presente a trabajar el viernes próximo, a pesar de que fue sometida a una cirugía menor para extraer al embrión después de sufrir una fuerte hemorragia.
Mercado relató que el pasado 10 de octubre, cuando se encontraba en la empresa, sufrió un sangrado fuerte, y como no tuvo respuesta en recursos humanos, acudió al sindicato, cuyos dirigentes gestionaron para que la llevaran a una clínica, pero la jefa de personal, Carla Caballero, dijo que no tenía dinero para enfrentar los gastos.
“Me llevaron al Hospital “Bertha Calderón”, una hora después de estar ahí me atendieron y pidieron urgente un ultrasonido, Caballero de nuevo dijo que no había dinero para hacerlo, por lo que tuve que esperar hasta las 08:00 p.m. cuando consiguieron el dinero, pero cuando me hicieron el ultrasonido, la doctora dijo que ya no había nada que hacer, que había perdido el embarazo”, aseguró Mercado.
Insensibilidad empresarial
Según Mercado, la jefa de recursos humanos no quiso darle descanso a pesar de haber una recomendación médica para que pasara varios días en reposo. “Yo le pedí a Caballero que me diera mis vacaciones --que no me han pagado y para estar en reposo--, pero ella dijo que no podía porque había muchas obreras en esas condiciones, y ahora perdí mi embarazo”, afirmó.
Dos mujeres más también denunciaron a la empresa Mil Colores S. A., porque aseguran que están a punto de dar a luz, pero no tienen ni idea a que clínica van a tener que ir a “parir”.
Una de las afectadas que no dio su nombre por temor a que después de salir del parto la corran de su trabajo, aseguró que ha acudido en varias ocasiones a recursos humanos de Mil Colores y que no la atienden, bajo el argumento de que Caballero está en reuniones.
“Es falso que esté en reunión, es el argumento que utilizan para no atendernos cuando llegamos a reclamar nuestros derechos”, dijo la mujer, quien se declaró preocupada porque no sabe adónde va a tener a su hijo. “Yo cotizo al seguro, pero nunca me han dado una colilla”, aseguró.
Jirón también denunció el caso de una obrera que comenzó a tener los síntomas del parto y se fue a una clínica donde dio a luz sin mayores complicaciones, pero cuando la joven madre quiso salir de la clínica, le impidieron abandonar el lugar porque la empresa Mil Colores no había pagado el costo de los servicios médicos.
“Tuvimos que ir a hacer un préstamo para pagar y que pudieran dejar en libertad a la compañera que recién había parido en la clínica”, aseguró la dirigente sindical.
Grave denuncia
El doctor Bayardo Izabá, Director Ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, calificó la situación de las obreras de la zona franca Mil Colores como de sumamente grave, y aseguró que estudian la posibilidad de llevar a los tribunales a Gregg Miller, el dueño de la empresa.
Izabá responsabilizó a la directora del Instituto de Seguridad Social y al Ministro del Trabajo por la violación a los derechos humanos de las obreras y por los cinco abortos provocados en las trabajadoras.
“Las compañeras cuando van a dar a luz no tienen protección de salud porque la empresa les cobra la cotización laboral y no la paga al INSS, se ha demandado al INSS que obligue a la empresa a que pague la cotización, pero no hacen nada”, señaló Izabá.
“Si abortar es matar, la empresa Mil Colores, el Ministerio de Trabajo y el Instituto de Seguridad Social son responsables de estos abortos”, dijo Izabá, quien aseguró que analizan “la posibilidad de denunciar a los dueños de la empresa y autoridades nacionales por el delito de aborto, y veremos si la Fiscalía ejerce la acción penal contra estas personas”.