Nacional

Alarmantes cifras del hambre en Nicaragua

* La situación es todavía peor en Carazo y la RAAN * Sociedad Civil urge Ley de Seguridad Alimentaria

Yahoska Dávila

“Nada ha cambiado en cuanto a las muertes de niños por hambre y desnutrición, más bien los datos demuestran que la mortalidad mayor recae en los mismos departamentos: RAAN, Nueva Segovia, Matagalpa, Jinotega y Madriz”, informó Ervin Vargas, miembro del Grupo de Interés por la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Gissan).
La falta de alimento realmente está matando en Nicaragua. La desnutrición crónica ha llegado a afectar hasta a un 47.16% de la población de Madriz; 39.98% en Jinotega; 37.4% en Matagalpa; 37.7% en Nueva Segovia y un 33.45% en la RAAN, según los datos oficiales del Ministerio de Educación y del Ministerio de Salud, suministrados a la Gissan.
El hambre y la desnutrición matan a 6 millones de niños al año en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que para 2004 reveló --basado con cifras oficiales del gobierno de Nicaragua-- que en Matagalpa, 4 de cada 10 niños morían por desnutrición.
RAAN y Carazo, los más castigados
La FAO predijo que ese número aumentaría por el hecho de que el 90% de la gente del departamento vive en extrema pobreza. Igual pasa en Madriz, donde tres de cada 10 menores se mueren por falta de comida.
Pero donde más niños fallecen por no comer, es en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y en Carazo, a razón de cinco de cada 10. Mientras tanto, es aguda la carencia familiar de alimentos necesarios para siquiera sobrevivir.
Esto fue ratificado por la Gissan mediante el informe que presentarán hoy en la Universidad Nacional Agraria, a partir de las ocho de la mañana, en el Foro “Seguridad Alimentaria y Nutricional”.
En este informe muestran que el Gobierno de Nicaragua está lejos de cumplir con el primer objetivo de la Cumbre del Milenio: reducción a la mitad del hambre y la pobreza.
“Nicaragua firmó un plan de acción que contemplaba elaborar políticas que favorecerían al sector agrícola para abastecer de manera permanente a la población de forma sana y nutritiva, para lograr su objetivo de reducción de la pobreza y la desnutrición.
Sin embargo, la desnutrición aumentó en un 20% a nivel nacional en 2000, hasta un 27.9% actualmente”, indicó Vargas.
Nuestro país fue el primero a nivel del Istmo Centroamericano en tener una Política Alimentaria para en 2000, sin embargo, no fue asumida por el gobierno actual. “Como es política tiene la limitación de que no es de Estado, sino de gobierno, lo que hace que el gobierno entrante opte por apoyarla o desecharla como sucedió actualmente, es por eso que urge una Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional”.
Comen salteado
Las personas no están comiendo, y algunas lo hacen para sobrevivir. “Sólo hacen un tiempo o comen de vez en cuando, y por eso están pereciendo. Los más afectados son los niños y las mujeres”, dijo Lucy Morren, representante de Soynica.
Departamentos como Chinandega, Boaco y Río San Juan presentan una alta vulnerabilidad, ya que tienen entre el 24 y el 29% de desnutrición crónica. “Este problema confirma que el gobierno no ha hecho los esfuerzos suficientes”, expresó Vargas, quien recomienda a nivel de Gissan aprobar de manera urgente la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional, hacer uso de inmediato de la política existente pero no operante, y revisar el plan de acción para ejecutarla.