Nacional

Despilfarramos Apanás

*Está por debajo de su nivel promedio y se ha echado mano de este recurso “sin prever las graves consecuencias que esto implica” *En 1990 las pérdidas en transmisión y distribución de energía eran del 17.6%, cinco años después subieron al 29.6%, eso habría significado un ahorro de 465 millones de córdobas para el país. *“Recuerde que sin energía barata nunca se sale de la pobreza. No se puede dejar el asunto de la energía eléctrica a las fuerzas ciegas del mercado”

Oliver Gómez

Los cinco candidatos a la presidencia de la República recibieron esta semana una carta del especialista en temas energéticos, Narciso Mayorga Pallais, quien les expone en detalles los principales problemas existentes con el servicio de energía eléctrica “para que el día que alguno tome posesión, dentro de tres meses exactos, no se atreva a excusarse diciendo: Me heredaron este grave problema”.
Mayorga les advierte que, de llegar a la silla presidencial, “deben tener plena conciencia de lo que están asumiendo” y no hacer lo mismo que hasta ahora ha hecho el presidente Enrique Bolaños, quien mantiene al país bajo la sombra de los apagones, y los planteamientos que le ha enviado para resolver la crisis “sólo le han merecido el silencio y desprecio”.
Esta misiva ya se encuentra en las manos de los candidatos Daniel Ortega, José Rizo, Eduardo Montealegre, Edén Pastora y Edmundo Jarquín, a quienes detalla en seis puntos los inconvenientes que ahora atraviesa el sistema energético del país.
Este experto advierte como primer punto, que los representantes de este sector “nunca han tomado en serio el problema de las pérdidas en transmisión y distribución de energía”, y muestra de ello es que en 1990 estas pérdidas estaban fijas en 17.6 por ciento y cinco años después llegaron hasta 29.6 por ciento.
Les recuerda que la reducción de estas pérdidas en aumento, fue lo que justificó la necesidad de privatizar la distribución de la energía, a fin mejorar la continuidad y calidad de la misma, pero ahora no existe ningún interés por cumplir dicha disposición.
Precisa que la Comisión Nacional de Energía (CNE) es parte de este problema, ya que en 2001 estimó que las pérdidas para 2006 serían del 12 por ciento, sin embargo, en el Plan Indicativo de 2003 informan que estas pérdidas superaron el 28 por ciento.
Mayorga subraya que, de haberse cumplido la meta inicial de reducir las pérdidas totales hasta 2006, eso habría significado un ahorro de 465 millones 472 mil 353 córdobas para el país, pero inmediatamente señala el segundo punto: “no existe coordinación entre los agentes involucrados en la generación, transmisión, distribución y las instituciones de regulación”.
Refiere que el conflicto se ha distinguido como un común denominador en esta crisis, y todos los agentes son culpables porque no han cumplido a cabalidad sus funciones: “La CNE no maneja al día el Balance Energético del país. El INE no exige el cumplimiento de la Normativa de Calidad de Servicio. Las distribuidoras no hicieron las inversiones necesarias para reducir pérdidas. Los Generadores han perdido conciencia de lo que significa el negocio de la energía en el país”.
Manifiesta Mayorga que éste es uno de los principales problemas del sector, pues las relaciones entre los diferentes actores están muy deterioradas, y “necesitamos un líder que acerque posiciones y se encuentren las alternativas necesarias, a corto, mediano y largo plazo”.
Una grave advertencia que presenta Mayorga a los candidatos, es que Nicaragua está consumiendo agua del Lago de Apanás, aunque esta fuente está por debajo de su nivel promedio, y por disposición de Bolaños se ha echado mano de este recurso “sin prever las graves consecuencias que esto implica”.
A los cinco candidatos les previene que: “cuidado y al mes de su gobierno, se paralizan las plantas Centroamérica y Santa Bárbara. Les va a tocar asumir este problema y les tocará asumirlo con toda responsabilidad y ya muy tarde”.
A manera de recomendación, como una de las primeras tareas del próximo presidente, les pide a los candidatos como cuarto punto que revisen la capacidad de generación de energía que tiene instalada el país, para confirmar que se dispone de más de 520 megavatios, suficiente electricidad para todo el país.
Sin embargo, les recuerda que “por caprichos de generadores, por problemas de mantenimiento u otras razones” se vienen aplicando los apagones sin justificación alguna, porque el país apenas demanda entre 450 y 480 megavatios en las horas de mayor consumo de electricidad.
“Necesitamos un líder que llame nuevamente a los actores, revise esta situación y se implementen las alternativas que podrían ofrecer una disponibilidad más estable y acorde con la capacidad efectiva. Ésta es la verdadera crisis. El racionamiento es la manifestación de ella”, agrega Mayorga.
Este especialista también les aclara que el país “no ha definido cuándo y cómo empezamos el proceso de independencia del petróleo, para dar lugar a la generación con recursos renovables”, y en este sentido, señala el último punto: precio del bunker no viaja como el precio del crudo.
Asegura que el precio del bunker, la materia prima para generar el 80 por ciento de la electricidad que consume Nicaragua, no se mueve con la misma magnitud que el precio del petróleo y eso debe evaluarse y vigilarse antes de aprobar cualquier alza en la tarifa.
“Recuerde que sin energía barata nunca se sale de la pobreza. No se puede dejar el asunto de la energía eléctrica a las fuerzas ciegas del mercado. Cada día va siendo más tarde. Demuestre su liderazgo asumiendo su involucramiento desde ayer”, concluye Mayorga en la misiva.