Nacional

Descargan sobre pescadores todo el juicio por narcotráfico

* Defensores alegan que son “chivos expiatorios” * Demasiadas rarezas en manejo policial del caso

Lizbeth García

“Al perro más flaco se le pegan las pulgas”, dice un refrán popular del cual “echaron mano” ayer los abogados defensores de cuatro pescadores y un vigilante, que el próximo 28 de noviembre enfrentarán juicio oral y público por tráfico internacional de 3,101 kilogramos de cocaína, los cuales fueron incautados el 30 de septiembre en San Rafael del Sur.
“Capturaron al mexicano supuesto jefe del cártel, pero inmediatamente salió libre. La Policía lo que quiere es buscar chivos expiatorios”, apuntó Luis Díaz, abogado de Noel del Socorro Rugama, uno de los pescadores acusados.
El fiscal Alejandro López rebatió tal argumento diciendo que el caso del mexicano Salomón Silva no está cerrado, aunque no se sabe qué pasó con él, porque hasta ayer no había sido acusado por permanencia ilegal en Nicaragua, delito por el que la semana pasada fue retenido en Migración y Extranjería.
Mientras llega la fecha del juicio, los que sí están acusados permanecerán 50 días más en prisión preventiva, porque en los delitos de tráfico de drogas y lavado de dinero no cabe otra medida que no sea ésta, según explicó la juez tercero penal de Audiencias, Henryette Casco Batres, ayer, durante la audiencia inicial del juicio que se le sigue a Noel del Socorro Rugama, José de la Cruz Selva, Walter Arias Selva, Juan Francisco Hernández Mendieta y Álvaro José Parrales Gago.
Cosas muy raras
Durante la audiencia inicial del proceso, la prueba de cargo que presentó el fiscal auxiliar Alejandro López generó controversia entre los defensores, porque éstos alegaron que si supuestamente la Policía estaba dando seguimiento a los narcotraficantes que descargaron los 3,101 kilos en altamar desde agosto, ¿por qué no capturaron la embarcación?, se preguntaron.
Pero, además, las defensas argumentaron que ninguno de los acusados fue capturado en posesión de la droga y mucho menos a la hora y en el lugar de los hechos, lo que efectivamente rola en actas, porque todos ellos fueron capturados en sus casas de 12 a 14 horas después de la incautación de la droga en el kilómetro 56 de la Carretera Masachapa-Managua.
Acusan a Policía de plantar pruebas
También cuestionaron la prueba de Ioscan que reveló la presencia de residuos de drogas en las tres lanchas que la Policía dice haber ocupado y en las manos de los acusados. En ese sentido, dos de los abogados coincidieron a afirmar que si sus clientes “salieron pegados” fue porque las mismas autoridades contaminaron las muestras.
El fiscal Alejandro López ripostó diciendo que si acusaron a los cinco sanrafaeleños es porque existen suficientes indicios en su contra, pero apuntó que si los defensores tienen alguna controversia con respecto a la prueba, éstas tendrán que ser dirimidas en la preparatoria del juicio oral, donde se determinará quien es culpable o no.
Según la acusación, Noel del Socorro Rugama, José de la Cruz y Álvaro José Parrales fueron acusados porque los tres facilitaron tres lanchas, y los dos últimos ayudaron a cargar y descargar.
A Walter Arias y a Parrales los acusaron porque condujeron las embarcaciones, y a Juan Francisco Hernández porque permitió que las tres embarcaciones descargaran en la propiedad donde laboraba como vigilante.
La audiencia de ayer acabó de muy mala manera, pues tres de los cuatro abogados defensores protestaron porque la juez sólo les dio un minuto para pronunciarse de los últimos alegatos del fiscal López, pero la judicial les recordó que en las audiencias no hay dúplicas ni réplicas porque no son el juicio oral propiamente dicho.