Nacional

“Si buscan un milagro, aquí está mi vida”


Róger Olivas

CHINANDEGA -Conectado a un ventilador en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños”, el especialista en medicina y ortopedia Jesús Morales permaneció más de un mes en estado de coma como consecuencia de afecciones cardíacas.
Especialistas le extirparon un enorme tumor, y lamentablemente su estado de salud se complicó. Se paralizaron sus pulmones, las glándulas suprarrenales, y una peligrosa bacteria le provocó bronconeumonía.
“No respiraba y perdí la noción del tiempo, mi cerebro se complicó. Cuando mis colegas intentaban quitarme el ventilador me ponía morado, perdí casi 100 libras de peso, y la muerte me acechaba”, recuerda el galeno.
Aferrado al amor hacia los más necesitados desde que hizo su Juramento hipocrático en 1972, tras graduarse de médico general en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), este chinandegano de 61 años, con su fe inquebrantable, se le escapó milagrosamente a la parca.
Una curación que le vino del cielo
Acompañado de la venerada imagen del Corazón de Jesús, honor que hace a su nombre, escogido por su recordada progenitora, porque nació el tres de junio de 1945, mes de esa festividad religiosa, el doctor “Chu” Morales atribuye su curación a un milagro palpable de Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo.
Vestido de impecable guayabera blanca con su estetoscopio en el cuello, este médico de los pobres, que cursó su primaria en el colegio “José Montealegre Infante”, de su natal Chinandega, con excelentes calificaciones, relata que las Tres Divinas Personas lo dejaron en este mundo para que sirva sin horario, ni fecha en el calendario, a los desposeídos que desesperadamente buscan salud.
Aparece un ángel...
Graduado en ortopedia y traumatología en una universidad de Montevideo, Uruguay, en 1980, cuando en Nicaragua se realizó la gran Cruzada Nacional de Alfabetización, el doctor Morales asegura que estaba en completo estado inconsciente, con vida artificial, cuando un ángel apareció en escena.
Era el doctor y actual general de brigada René Darce, Director del centro asistencial y oriundo de Chinandega, quien ordenó intensificar la atención y no retirar los aparatos a su apreciado colega, cuya salud no tenía síntomas de mejoría.
Como militares disciplinados, los especialistas a cargo de la atención del galeno chinandegano cumplieron la disposición, aunque las posibilidades de existencia del doctor “Chu” Morales eran nulas.
Sólo esperaban el desenlace fatal
Mientras contempla una fotografía donde aparece junto a su esposa, Edelma del Socorro Saavedra Álvarez, y una de sus hijas, recién salido del Hospital Militar después de una prolongada recuperación, este hombre que se considera un soldado de Jesús dice que las Tres Divinas Personas también se presentaron a través del doctor Leiva, el hombre fuerte de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Dávila Bolaños”.
Cuando la familia de Morales, residente en el populoso barrio Guadalupe de Chinandega, estaba preparada para un desenlace fatal porque su pariente no salía del letargo, Leiva entró como de costumbre a UCI y se asombró cuando observó a su apreciado paciente abrir los ojos y mover sus manos y pies.
“Inmediatamente este otro ángel de la guarda llamó a los demás colegas para que se enteraran de mi franca mejoría, y aunque no tenía movilidad total, nuestro Padre Celestial me había salvado la vida”, manifiesta.
Este abuelo de tres niñas y un niño está completamente convencido que el poder divino seleccionó a Leiva para salvarlo de las garras de la muerte porque no descuidó en ningún momento su delicado estado de salud.
Cadenas de oraciones evangélicas y católicas
En varias parroquias e iglesias evangélicas del país cientos de feligreses oraban por la salud de este médico que durante tres décadas laboró con mucho
esmero en los hospitales España y Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, de Chinandega.
Testimonio y ejemplo transforman corazones
Muchos chinandeganos que han escuchado el testimonio del doctor Morales, patentizado con su tradicional labor altruista a favor de sus pacientes, han fortalecido su fe en Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo, haciendo el bien sin mirar a quien.
Y es que este hombre irradia bondad y sobre todo mucha alegría para luchar diariamente por la vida, sin desanimarse ante las adversidades.
“Soy un claro ejemplo de un milagro de nuestro Señor, soy una muestra patente de que Él está vivo entre nosotros, y nos ama con todo su corazón, por eso lo debemos invocar en las buenas y en las malas”, dice este vencedor de la muerte.
Añade que ese amor misericordioso transformó a su amigo, el cardiólogo Álvaro Morales, quien confirmó que el restablecimiento del doctor Jesús Morales es producto de la mano de Dios.
Ora en casa y en la iglesia
Tras observar su diploma de bachiller de la primera promoción del colegio “San Luis Beltrán”, de Chinandega, el cual adorna su consultorio, este miembro del Club Rotario confiesa que se mantiene en permanente comunicación con el poder divino mediante la oración en su casa y en los templos católicos.
“Estoy completamente seguro que el Señor me escucha con atención y cumple mis pedimentos; él me curó porque toda mi vida se la he dedicado a los pobres, sin recompensa. Fue una prueba que me puso para fortalecer mis principios cristianos y mi amor al prójimo mediante mi profesión”, asegura.
¿Considera que son necesarias las buenas obras para lograr gratificación del Señor?
“No basta asistir los jueves y domingos a misa, escuchar el sermón de los sacerdotes y golpearse el pecho. La salvación se alcanzará cumpliendo cabalmente con buenas obras al Señor”.
Y esa senda ha seguido el doctor Morales. Todos los jueves, llueve, truene o relampagueé, brinda atención gratuita a pacientes pobres en el dispensario Tepeyac de la parroquia Guadalupe, a cargo del sacerdote Daniel Pérez Roque, de origen leonés.
Esa labor bondadosa también la practica en su clínica particular, donde examina a pacientes de escasos recursos, y sobre todo les da una voz de aliento para que no se desanimen.
Considera que el Padre Celestial se manifiesta en los pordioseros, enfermos y ancianos, por eso está presto a atenderlos sin obtener remuneración económica para agradar al Señor, como siempre lo ha hecho.

Por el camino de la caridad
Doctor, ¿también comparte sus conocimientos con sus colegas jóvenes?
“Por supuesto, cuando puedo, siempre busco tiempo para visitar los hospitales donde laboré y compartir mis conocimientos con los médicos recién egresados. Además, cuando me piden recomendaciones para las intervenciones quirúrgicas, con gusto las doy”.
Entusiasmado con muchos jóvenes que han buscado el camino del bien
Este hombre de baja estatura que considera su apelativo como el primer regalo que Dios le brindó, se entusiasma todos los días porque su hijo, Jesús Leonardo, está entregado al Señor a través del manejo del piano en un coro católico.
A pesar de las secuelas que dejó su padecimiento, perceptibles en una enorme cicatriz en su pecho, el doctor “Chu” Morales ha acompañado con emoción a su vástago en varias de sus presentaciones en las parroquias del puerto El Realejo, Guadalupe, El Calvario, San Antonio y Santa Ana, en la ciudad de Chinandega.
Se alegra cuando ve a decenas de muchachos y muchachas aglutinados en la Pastoral Juvenil, quienes participan en retiros espirituales y alaban a nuestro Creador.
Además, como misioneros atraen a otros jóvenes por el camino de la caridad. Está convencido que se portan bien con sus padres, se dedican a sus estudios y sobre todo aman a su prójimo y al Ser Superior.
“No desesperarse, el Señor siempre abre puertas”
Convencido del poder de Dios, el especialista instó a muchos jóvenes que lamentablemente han caído en el flagelo de la droga y el alcohol, a no desesperarse y buscar al Altísimo, que todo lo puede cuando se le implora de todo corazón.
A las personas que agobiadas por dificultades económicas y emocionales intentan suicidarse o deambulan desesperadas por las calles, les dice que el Señor siempre abre puertas para la solución de sus problemas por muy graves que sean.
¿Por qué muchos cristianos se apegan a lo material?
Se recuesta en una silla mecedora y afirma que “El Señor es sabio cuando dijo: No atesores en la tierra, atesora en el cielo, que es donde tendrás el premio de la vida eterna. Lamentablemente somos muy apegados a lo material, al dinero, y descuidamos nuestra comunicación con Dios”.
Jesús predicó sin riquezas junto a sus apóstoles
Morales exterioriza que Jesucristo demostró su humildad, amor, perdón, sin inclinación absoluta hacia lo material. Y curó en innumerables ocasiones iluminado por el poder bondadoso de su Padre Eterno. Por esas razones, cuando se levanta y se acuesta le agradece infinitamente por el regalo de la vida.
“También le agradezco porque me da el pan de cada día que comparto con mi familia, pido perdón por nuestros pecados y perdono a quien me ofende, como lo establece el Padre Nuestro”, dice.
Con dieta rigurosa y ejercicio diario
Sus amigos y los médicos que lo vieron postrado en una cama a la orilla de la muerte se sorprenden de la robustez y magnifico estado de ánimo que conserva.
Refiere que se debe a una dieta a base de pollo, pescado, frutas, verduras, legumbres y poca sal. Además, a las caminatas matutinas diarias y a los ejercicios en el gimnasio.
Disfruta sanamente de la vida, porque confiesa que volvió a nacer después de soportar su prolongada enfermedad, la cual, afirma con jocosidad, lo tenía convertido en un costal de huesos.
Este excepcional médico chinandegano agradece profundamente al poder de Dios, a su cónyuge, sus hijos Ana Edelma y Edelma del Socorro (gemelas), Ivania y Jesús Leonardo Morales Saavedra, por haber contribuido a su recuperación.
En la formación de la asociación de ex alumnos del colegio “San Luis Beltrán”
Con el mismo apasionamiento de hace 40 años, cuando se bachilleró con excelentes calificaciones en la primera promoción del colegio “San Luis Beltrán”, el doctor Morales trabaja incansablemente junto a sus compañeros en la formación de la asociación de ex estudiantes de ese centro educativo.
“El año pasado me enviaron una carta de invitación para formar parte de este proyecto, y me alegra muchísimo porque a mi edad me consideran útil, lo cual me anima para seguir adelante sirviendo a mis semejantes, sin nada a cambio”, expresa el insigne médico.
Y este campeón de la vida ha asumido con responsabilidad ese reto. En febrero del corriente año celebró junto a sus ex compañeros y bachilleres de otras promociones el cuadragésimo aniversario de su promoción. Quincenalmente se reúnen para programar actividades, como un reciente domingo familiar donde recaudaron fondos.
Mañana nueve de octubre tirarán la casa por la ventana con la festividad del 44 aniversario de la fundación del colegio “San Luis Beltrán”, rectorado por sacerdotes dominicos.
¿Qué obras van a emprender en favor de los estudiantes de su colegio?
“Tenemos que retribuirles la formación que nos dieron los padres dominicos, por lo que realizaremos un sinnúmero de actividades para recaudar dinero y becar a estudiantes pobres, mejorar la infraestructura del colegio, entre otras obras.
Los días, el doctor Morales los vive con mucha intensidad porque considera que un tres de julio, cuando fue dado de alta del Hospital Militar, volvió a nacer por obra y gracia del Creador, para reafirmar su compromiso en favor de los necesitados.