Nacional

Concesión hotelera amenaza Chococente

* Daño al medio ambiente y a la imagen internacional de Nicaragua * Inversionistas realizan obras nocivas no autorizadas por permiso de 400 dólares

Melvin Martínez

Daños irremediables al medio ambiente está ocasionando en el Refugio de Vida Silvestre Río Escalante-Chococente, el hotel condominio Astillero Resort, cuya construcción fue autorizada por la dirección de Calidad Ambiental del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Marena.
Hilda Espinoza Urbina, Directora de Calidad Ambiental de la institución medioambientalista, afirmó que los propietarios del proyecto abusaron del permiso ambiental que Marena les concedió.
“Ellos intervinieron en un área que no estaba autorizada en el permiso, no estaban autorizados a quemar mangle. La delegación del Marena en Rivas abrió un proceso administrativo, porque no se ajustaron al permiso”, afirmó Espinoza.
Pero eso no es todo. También construyeron un muro perimetral y un rancho que obstaculiza a los lugareños el paso a la playa.
“Fue otra acción que hicieron sin tener autorización y permiso. Construyeron un muro y un rancho en un área de marea, en la zona de playa; eso se mandó a demoler, la resolución dice que lo deben demoler, porque no pueden obstaculizar el uso de la playa, eso tienen que votarlo de inmediato”, agregó.
Afirmó que al consorcio se le mandó a suspender las actividades y se les obliga a que presenten un plan de restauración del bosque de mangle que quemaron. “Lo deben hacer este año, y se les advirtió que cualquier otra violación les puede hacer perder su permiso”.
Espinoza afirmó que el proyecto Astillero Resort solicitó permiso ambiental al Marena en base al decreto 45-94. Los propietarios del proyecto pagaron 400 dólares por obtener dicho permiso.
La doctora Sarah Otterstrom, Directora Ejecutiva del organismo “Paso Pacífico”, advirtió semanas atrás de las consecuencias que tendría el proyecto para el medio ambiente y para los pobladores del lugar. Ella denunció la arbitraria medida ante el procurador ambiental Lizandro de León, sin que éste haya tomado alguna determinación al respecto.
La primera fase del proyecto incluye la construcción de un edificio de tres pisos cerca de la costa. Chococente tiene 4 mil 645 hectáreas y se sitúa sobre la costa del Pacífico, entre los municipios de Tola y Santa Teresa.
El 90 por ciento del refugio se encuentra dentro del municipio de Santa Teresa y es también un área protegida marina. La construcción del condominio se realizará dentro de los límites del refugio.
A pesar de haber autorizado la construcción, el Marena reconoció que habrá consecuencias para Chococente. “Toda intervención humana en el ambiente tiene impacto, pero pueden ser mitigados”, afirmó Milton Camacho, Director de Áreas
Protegidas de Marena.
El funcionario afirmó que tienen un plan de restauración de las condiciones ambientales en el entorno al límite del refugio, con el fin de aminorar los impactos al refugio y al río Escalante.
Una de cinco playas exclusivas
La activista medioambiental explicó que Chococente cumple con los requisitos de la categoría Refugio de Vida Silvestre de área protegida por cuatro razones: presenta una de las cinco playas a nivel mundial donde arriban tortugas paslama de forma masiva, que son especies migratorias; tiene playas donde anidan especies de tortugas en alto peligro de extinción; conserva bosques con las últimas poblaciones de primates y otros mamíferos en la vertiente del Pacífico; y posee el bosque tropical seco mejor conservado de Centroamérica.
Nicaragua es miembro de la Comisión Mundial de la Naturaleza (UICN), y así participa en la Comisión Mundial de Áreas Protegidas. Nuestro país ha presentado a esta comisión sus áreas protegidas bajo diferentes categorías de manejo, según las definiciones de la misma comisión.
Chococente ha sido presentado como área protegida de la categoría IV. Sin embargo, esta categoría es de una zona estrictamente para la protección y manejo del hábitat y especies. Una de las limitaciones de esta categoría es que se elimina y previene la explotación y ocupación adversa a los objetivos del área, o sea, no se permite el desarrollo de actividades y/o infraestructura que van en contra de sus objetivos.
“Si se da este desarrollo hotelero, ya no sería calificado como Refugio de Vida Silvestre bajo la ley de la UICN y la Ley de Áreas Protegidas de Nicaragua. Nicaragua perdería la joya del Pacífico”, señaló.
Degradación al bosque de galería y el río Escalante
Los ríos son sistemas ecológicos abiertos, y cualquier desarrollo de infraestructura sobre ellos impacta su función terrestre (bosque de galería) y acuática (procesos hidrológicos y ecológicos) en su mismo sitio. El río Escalante no sólo tiene una ladera norte, depende de ambos lados del río para proteger este sistema, afirmó.
El río Escalante protege varias especies de alto interés para la conservación, lo que incluye camarones de río, garza azul y espátula rosada. En el caso del proyecto turístico, se espera que su tamaño y su poca distancia del río, lleven a un impacto negativo sobre estas especies.
Agregó que aún no se han aprobado las construcciones en las laderas del río, sin embargo, están contempladas según el diseño del proyecto, y como se ha dado su permiso para el primer edificio, sus piscinas, caminos y restaurantes, es difícil imaginar poder impedir este proyecto.
80% de tierras en poder de extranjeros
Más del 80% de las tierras en el Refugio de Vida Silvestre Río Escalante-Chococente son propiedad de inversionistas extranjeros, algunos de ellos con miras al desarrollo de infraestructura turística dentro del refugio.
“Si se permite la construcción de este hotel-condominio, se desatará un desarrollo sobre el cual no habrá opción para pararlo. Con aprobar un hotel dentro del refugio no habrá cómo o por qué no aprobar a los demás proyectos hoteleros que vienen presentándose. Sin habilidad de restringir las construcciones, el refugio colapsará”, lamentó.
“La degradación de las áreas protegidas de Nicaragua, con el visto bueno de las mismas instituciones del Estado encargadas de cuidarlas, desprestigia al país”, consideró la doctora Otterstrom.
“El mensaje que este proyecto da a la comunidad internacional, es que la biodiversidad de Nicaragua está en venta. La dirección de la Comisión Mundial sobre las Áreas Protegidas está informada sobre esta situación y sobre la negligencia del Marena en aprobar proyectos turísticos de alta densidad dentro del Refugio de Vida Silvestre Río Escalante-Chococente”.

Turismo no entra en planes del refugio
Chococente fue declarado Refugio de Vida Silvestre en 1983, bajo el decreto presidencial 1294, a fin de “proteger las playas de anidación de las tortugas marinas Lepidochelys olivacea (paslama) y Dermochelys coriacea (tora), así como los últimos reductos del bosque tropical seco del Pacífico por su importancia socioeconómica, ecológica y científica.
Siendo Refugio de Vida Silvestre, según la Ley Nacional de Áreas Protegidas, tiene cuatro fines: 1) conservar los hábitats y especies de flora y fauna de interés nacional e internacional; 2) conservar hábitat para la protección de especies migratorias de interés nacional o mundial; 3) investigación científica y monitoreo de especies biológicas; y 4) fines educativos.
“Según la ley, dentro de los objetivos de los Refugios de Vida Silvestre no entra el turismo, y tampoco la infraestructura turística, como hoteles”, señala la Dra. Otterstrom.

PIE DE FOTO
Hilda Espinoza Urbina, Directora de Calidad Ambiental del Marena, afirmó que los propietarios del proyecto abusaron del permiso ambiental que se les concedió.